miércoles, 30 de octubre de 2013

Capítulo 28

''Solo Tú, Sólo Yo-Jaime Camil y Bianca Marroquin''

Mataré a Lucía después de esto. Dios. Me voltee a ver a Luciano y estaba en shock, puse de nuevo mis ojos en Lucía y también estaba de esa manera 

Alina: Lucía... Chao. Hablamos luego 
Lucía: Este... Si. Adiós 

Dejo la prueba en el escritorio y luego salió corriendo, el sonido de la puerta al cerrarse me hizo dar a entender que tenía que hablar 

Alina: Luciano... Yo tenía que...
Luciano: ¿Cuánto tiempo tienes? 
Alina: No lo se. Recién hoy me la hice 
Luciano: ¿Estas bien con eso? 
Alina: ¿Que? -dije confusa.... ¿Quién pregunta eso?
Luciano: Que si te sientes bien al saber que serás mamá 
Alina: Digamos que un no lo proceso -baje mi rostro- 

Creo que notó mis miedos porque sentí su abrazo fuerte, haciéndome abrazar a él

Luciano: Tranquila. No estas sola -acarició mi cabello- Ali, se lo que te preocupa -hizo que lo mirara- se que tienes miedo, se que quieres seguir con lo que te apasiona, pero te juro que no te dejaré sola en ningún momento, mi vida 
Alina: ¿Me perdonas? -dije tierna- 
Luciano: ¿Por qué tendría que hacerlo? -dijo sonriente- 
Alina: Porque habíamos prometido esperar un año y no pasaron ni siquiera dos días 
Luciano: -rió- Mira, no tengo nada que perdonarte, ni tu a mi, creo eso. Despreocúpate, estaré en todo para ti y te juro que nada les faltará

Me limité a asentir y lo volví a abrazar... Embarazada, ¡carajo! Un hijo no estaba en mis planes, pero ya estaba aquí y seguiría aquí, en mi, creciendo. Esa idea me hizo sentir bien. Aislyn siempre me hablaba de esa conexión increíble que tienes con tu hijo, cuando lo sientes por primera vez, sus patadas, sus movimientos y cuando lo tienes en tus brazos, cuando todo pasa a segundo término... Sonaba bien, así que sonreí 

Unos minutos más tarde Luciano se fue y me deje caer en el sillón... ¿Ahora qué? Tengo que confirmarlo, pero no puedo ir así, de buenas a primeras al primer ginecólogo. No. Tome mi teléfono y marqué, segundos después me contestaron 

Alina: ¡AISSS! -dije emocinada- 
Aislyn: ¿Alina? -dijo dormida- Hermana, ¿qué paso? 
Alina: ¿Estas durmiendo? Hermana, ¿tú durmiendo un lunes a las nueve de la mañana? 
Aislyn: SIII -dijo cansada- ¿Pasó algo? 
Alina: Necesito de tu ayuda... ¿Podrías pedirme una cita con tu ginecólogo? -dije y dibuje una sonrisa en mi cara- 
Aislyn: ¿Para mañana te sirve? 
Alina: Si -abrieron la puerta- Chao. Te quiero 

Colgué inmediatamente la llamada y entró Lucía emocionada por completo, me miró esperando a que reaccionara 

Alina: ¿Qué? -dije riendo- Ya lo sabes todo 
Lucía: ¿Qué te dijo el casi tocayo? -se sentó rápido en frente de mi
Alina: ¿Tú qué crees? -dije sonriente aún-
Lucía: Que te mando a freír espárragos -empezó a reírse con ganas-
Alina: Si tú, muy graciosa 

Intenté hacer mi mejor cara de enojo pero al ver la suya, no aguanté y empecé a reírme con ella. Lucía hacia cualquier cosa por hacerme reír y lo hacía de maravilla 

Por la noche, después de una jornada laboral de lunes súper agotadora, me dejé caer en el sillón de la sala, pues me dolían los pies, se me hizo raro que siendo casi las siete, Luciano no hubiera llegado, eso era raro en él y me preocupaba. Me levanté dispuesta a tomar el teléfono para llamar, pero en ese instante sonó el timbre, abrí de mala gana y mi sorpresa fue ver un oso enorme en el piso. Era divino

Alina: Luciano -sonreí ante el peluche- que hermoso 

Tomé el oso en mis brazos y lo apreté fuerte, como cualquier niña de cinco años y cuando me di la vuelta para cerrar, una voz me interrumpió 

Luciano: ¿Para mi no hay un abrazo así, mamá? -sentí su sonrisa detrás de mi espalda-

Deje caer el oso y me lancé a sus brazos, empecé a darle muchos besos cortitos por el rostro


Alina: Para ti hay muchos más. Muchos -beso- muchos -beso- muchos -beso- 
Luciano: Pues -beso- me alegra -beso- que hayan -beso- muchos -beso-

Terminamos de entrar y me deje caer de nuevo al sofá, pero esta vez con él a mi lado 

Alina: ¿Qué tal el día? -le di un beso en los labios-
Luciano: Bien. Bastante movido, pero muy bien, sobre todo con la noticia que me dieron en la mañana -sonrió-
Alina: ¿Ah, si? -lo abracé- ¿Te dio mucho gusto? -el asintió- pues mañana vamos a conocer a nuestro bebé
Luciano: ¿De verdad? 
Alina: Ajá, tu cuñada consiguió una cita y mañana iremos a las diez de la mañana 
Luciano: Me parece perfecto 

Ese día, después de comer helado con palomitas y ver películas, nos fuimos a dormir 

El fastidio de la cama me hizo levantar, no quería pero ya estaba cansándome, sin abrir mis ojos empecé a buscar a Luciano con mis manos, pero al no sentirlo, abrí mis ojos. Había un profundo silencio, cosa que se me hizo extraña 

Me levanté y me di cuenta que en la mesa de noche había una notita 

Alina: Amor, hubo una urgencia en la aerolínea. Una confusión con los vuelos. Lo siento, no podré acompañarte a la consulta. Te amo -dije mientras leía en voz alta- Bueno... -bufé- a llamar a Lucía 

Me dedique a vestirme con calma pues apenas eran las nueve. Me puse un pants de rayas blancas con negro y una camisa blanca ancha, con unos tacones negros. El cabello logré recoger unos cuantos mechones con una trenza delicada y opté por usar los Ray Ban negros que me había regalado Luciano. Salí a las nueve treinta exactamente. Busqué a Lucía y nos fuimos de una vez a la consulta 

Lucía: ¿Pasaría algo importante? 
Alina: No lo se, espero que no y que se resuelva 
Lucía: Ojalá 
Alina: Lástima que no pudo venir -puse cara triste- 
Lucía: Ya vendrá a otra. Ya verás -sonrió-

Seguí conduciendo y llegamos a la hora justa. Entramos de una vez al consultorio y el doctor se sorprendió al verme 

Doctor: Vaya -sonrió- ¿Y dónde dejaron el 'dentro de un año'? 
Alina: -reí- En puras palabras -le saludé con la mano-
Doctor: Bueno... Según me dijo tu hermana pues fue... Nada -rió- me dejo intrigado
Alina: Es por la misma razón que ella viene cada mes aquí 
Doctor: Bueno. Entonces hagamos tu historial médico 

Me ofreció una hoja para rellenar. Leí cuidadosamente 

*Nombre y Apellido: Alina Carrillo
Fecha de Nacimiento: 31.03.1984
Edad: 29
Primer embarazo: Si 
Pérdidas: No
Enfermedades: No
Diabetes: No*

Después de llenar eso y que el doctor lo evaluara, me recosté en la camilla. Vi a Luciana y parecía una nena pequeña, estaba callada y pensativa, algo raro en ella. Además, sólo se ponía así cuando tenía algo... Más raro aún. Luego le preguntaría y hablaríamos seriamente sobre ello

El doctor aplicó el gel en mi vientre y empezó a buscar con el sensor el embrión, cosa que no se le hizo difícil. Estaba atenta a sus movimientos y al monitor 

Doctor: ¿Ves ese puntito blanco? -asentí- Es tu hijo -él sonrió-

No podía articular palabra, sólo sonreía feliz y Lucía, quien se había puesto a mi lado también. Un sonido similar al de un tambor me hizo sonreír más. Su corazoncito latía fuertemente, era increíble 

Doctor: Todo indica que va muy bien. Tienes aproximadamente seis semanas. Puedes limpiarte. Ya vuelvo -salió- 

Tome la servilleta para limpiarme y vi a Lucía 

Alina: Es fascinante, ¿no? 
Lucía: Mucho -sonrió- ¡Es demasiado bello mi ahijado! 
Alina: ¡Si! -ella bajó el rostro- Lu, ¿pasa algo? 
Lucía: No, para nada 
Alina: Como días tú: Déjate de vainas y suéltala 

Sólo se escuchó un carcajada en el consultorio

Alina: Ya, comportate -me baje de la camilla- Anda, confía en tu amada amigososa -dije sonriente- 
Lucía: No tiene importancia. De verdad. Sólo fueron recuerdos
Alina: Lu, cuéntame, en serio 
Lucía: Es Alejandro... 
Alina: ¿El amigo de Luciano? 
Lucía: Si. Es que él y yo, pueessss -dijo evadiendo mi mirada- 
Alina: Ya va, ¿es en serio? -sonreí- ¡QUE BUENO! -la abracé- 
Lucía: Si. El problema es que el quiere formar una familia y yo no puedo -bajó la mirada- 

PD: Sólo queda uno y el epílogo :) Gracias por leer

lunes, 28 de octubre de 2013

Capitulo 27

''Bebé-Paty Cantú''

Compré las pastillas para disimular y la prueba, que guardé en mi bolsa para que Luciano no supiera. Llegamos al departamento y de una vez me deje caer en el sofá 

Luciano: Al parecer alguien tiene pereza -me empezó a hacer cosquillas- 

Mis carcajadas se escucharon hasta el último piso del edificio, pero como la mayoría de guerras de cosquillas, terminamos en beso. Me alzó y me dejo en la cama, no quería que estuviéramos juntos, quería que descansáramos. Quería que 'habláramos' de eso que me mataba pr dentro. El se acostó a mi lado y yo lo abracé

Alina: Lu...¿Que pasaría si tuviéramos un hijo antes del año?
Luciano: No se... Prepararnos y ser padres antes de tiempo, quizá 
Alina: -me acomodé para verlo a los ojos- ¿Crees que llegue a ser una buena madre? 
Luciano: ¿Por qué la pregunta? 
Alina: No se, quizá la falta de una figura materna en mi vida influya en mi desarrollo como mamá
Luciano: Serás una mamá increíble. Yo se que si -me dio un beso- pero, ¿por qué tantas dudas? 
Alina: No se, sentí la necesidad de preguntarte 

De repente, se hizo un silencio incómodo 

Alina: ¿Lo amarás? -dije mirando al techo- 
Luciano: ¿A quien? 
Alina: A nuestro hijo 
Luciano: Por supuesto -sonrió- en ese momento tú y ese bebé serán mi vida 

En ese momento sonreí. El silencio se volvió a hacer presente. Al menos tenía claro que contaría con el apoyo de Luciano. Nos quedamos un rato así, pero después no supe más porque me dormí 

Esa día no hicimos más que comer helado, palomitas y ver películas. No quería pensar. Quería callar todo lo que sentía y con las películas conseguí distraerme por completo. Alrededor de las once nos quedamos completamente dormidos y abrazados 

Sentí como la maldita bocina, que en más de una ocasión había sonado, me despertaba 

Alina: ¡MALDITA SEA LUCIANO PARA CON ESO! -grité y me senté en la cama demostrando mi mejor cara de furia, aunque era sólo para intimidarlo-
Luciano: Pero que agresiva -dijo riendo- Intenté despertarse a besos y no funcionó, intenté levantarte a sacudidas y tampoco, ¡Obvio tengo que recurrir a medidas drásticas! 
Alina: ¡PERO NO EN EXAGERACIÓN! -me levanto y lo abrazo- Sentí mis oídos reventar, ¿sabías? 
Luciano: Quizá los métodos anteriores afectaron tus oídos -sonrió-
Alina: Eres un tonto 

Dicho esto lo besé y corrí rápido a la ducha. Lunes y tenía que trabajar desde temprano. No duré mucho en la ducha, quizá diez minutos, pero salí de una vez a vestirme. Opté por unos pans negros con rayas blancas y una camisa negra ligera, acompañado de esto, mis tacones que no podían faltar y una chaqueta blanca a medio brazo. El cabello un poco revuelto y un maquillaje ligero. Metí todo en mi bolsa y ahí vi la prueba, aún no estaba preparada emocionalmente, si así se le puede llamar, para hacerla. Cuando salí de la habitación ya el desayuno estaba servido y Luciano una con su uniforme de trabajo 

Alina: Que guapo -me senté y le di un mordisco a la tostada- 
Luciano: Estas bellísima -sonrió- 

Me limité a sonreír y comer, necesitaba llegar rápido a la oficina, quizá llegaría algo tarde, pero bueno. Terminé de desayunar y después de un 'Te amo', 'Que te vaya bien', 'Me avisas para buscarte' y abrazos y besos, pude salir del departamento totalmente sonriente 

Corto viaje, poco tráfico y canciones relajantes de IPhone, comienzo de semana perfecto, la verdad. Llegué tan temprano que hasta yo misma me sorprendí, saludé a Don Luis y cuando me disponía a irme, me detuvo

Luis: ¿Cómo sigue tu novio? -preguntó sonriente- 
Alina: Bien -sonreí- hoy se reincorpora al trabajo, pero sigue con sus medicamentos 
Luis: ¿Entonces cuál es la preocupación que traes en tu cara? 

Maldición, lo notó, dije en mi mente unas nueve mil veces. ¿Por qué tenía que ser tan perceptivo? ¡Se daba cuenta de toco! Pu... Madre 

Alina: No tengo nada -dije sonriendo y tratando de que pareciera real- 
Luis: A mi no me engañas, chiquilla. Llevas aquí cuatro años, creo que te conozco lo suficiente 
Alina: ¡AJJJ! -gruñí- ¿En mi oficina? 
Luis: -sonrió victorioso- Vamos a la mía y nos tomamos un café 

Caminamos abrazados como si fuéramos padre e hija y entramos a su oficina. Era espaciosa. Tenía unos muebles color negro en forma de una 'L' en una esquina, acompañado de dos pequeños separados, el escritorio iba frente a estos y los estantes con libros atrás. Tomamos asiento y luego de pedirle los cafés, se sentó a mi lado y tomó de la mano 

Luis: A ver, ¿qué pasa? 
Alina: No mucho -bajé la cara- Nada más que creo que estoy embarazada... Sólo eso 
Luis: ¿Estas segura? 
Alina: No... Pero... Todos me dicen de eso, que tenga un hijo, que para cuando y aparte... Pues... Ya sabe -dije tratando de ser obvia-
Luis: Pues deberías de ir, hacerte una prueba, no puedes estar con esa cara de tragedia 
Alina: No me siento preparada para ser mama -dije algo alterada- tengo apenas veintinueve años, planes en mi vida. Aparte, habíamos acordado que un año 
Luis: Bueno, Alina, un hijo no es un fin del mundo, por Dios
Alina: Ya no pienso ni con claridad. Necesito distraerme urgente. Luego te digo que salió la prueba -me levanté-
Luis: Hazla pronto 

Si, como si fuera fácil... Entré a mi oficina y me dejé caer en el asiento. Me tomaría mi tiempo. Luciano esta semana se estaba reincorporando al trabajo así que tendría presión, yo tenía ful trabajo y eso sería ponernos tensos... ¿O aliviarnos? 

-¡Maldición! Haz la prueba, Alina -me gritó mi subconsciente- 
Alina: Tengo miedo -le contesté-
-Ay, la niña tiene meyo -dijo burlona- 
Alina: Cállate 

Tomé mi bolsa, saqué la caja y entré al baño. Hice todo al pie de la letra y mientras esperaba, llego Lucía... ¡Karma, ¿que te hice?! Salí y dejé todo como estaba 

Lucía: ¡CHAMAAAA! -corrió a abrazarme- ¿Qué te pasa? 
Alina: Nada, ¿por? 
Lucía: Me mandaron aquí que porque necesitabas mi ayuda 
Alina: No, en nada 

Justo en ese momento sonó mi móvil y me dispuse a contestar. Era Luciano. Sonreí y atendí de una vez

Alina: Hola, amor -sonreí- 
Luciano: Hola, guapa... ¿Ya llegaste a la empresa?
Alina: Si, ¿ya estas en el aeropuerto? 
Luciano: Con respecto a eso 

En ese momento se abrió la puerta y apareció él por ahí 

Alina: ¡AMOR! 

Nos habíamos visto en la mañana, o sea, hace una hora básicamente, pero de igual forma me emocionaba, así que me lancé en sus brazos

Alina: ¿Qué haces aquí? 
Luciano: Pues, vine a dejarte esto -me dio mi monedero- y a hacerte a una invitación 
Alina: ¿Ah si? ¿A dónde? -contesté jugando con el botón del monedero-
Luciano: A un lugar privado -susurró en mi oído- 
Alina: Será todo un placer

De repente, escuché como la puerta del baño se cerró, me di la vuelta y ahí estaba Lucía con la prueba en las manos, sin dejar de mirarla 

Lucía: ¿Se puede saber por qué no sabía que estabas embarazada? -me miró y se percató de Luciano- Oh, mier... 

¡TRÁGAME TIERRA! 

viernes, 25 de octubre de 2013

Capítulo 26

''Y Si Te Quedas, ¿Qué?-Santiago Cruz''

Le sonreí tiernamente y de repente, escuché el sonido de una cámara, me di la vuelta y era Lucía 

Lucía: Lo siento, se veía demasiao bellos y no la iba a dejar pasar, ¿Okey? Okey

Todos nos reímos por la forma en la que habló y como se expresó. El resto de la cena fue maravillosa, comimos muy tranquilos y hablamos de cada cosa. Luego de dejar a Lucía en su casa y a Aislyn en la de papá, nos dispusimos a ir a nuestro departamento

Durante el trayecto no dejábamos de vernos y sonreírnos, de vez en cuando le guiñaba el ojo y él sonreía más. Cuando nos detuvimos, salimos del auto y entramos, el puso su brazo alrededor de mi cintura y me tomó de la mano, sentí la mirada de unos chicos entre mi escote y escuché como murmuraban entre si, así que decidimos subir por el ascensor, una vez cerradas las puertas, me lancé contra Luciano para besarlo. Él por su parte, se dejo llevar, lo sentí dispuesto a todo cuando puso sus manos en mis glúteos y me aferró a él

Entramos al departamento y mientras yo trataba de soltarle corbata, el trataba de deshacer el delgado tirante que iba en la espalda. Llegamos a tropezones al cuarto, ya para ese momento yo tenía medio vestido bajado y Luciano iba sin camisa. Hice que callera en la cama y me puse sobre él, con sus piernas entre las mías 

La pasión no dejaba de estar en ningún momento. Nos terminamos de desvestir y ahora estaba yo debajo, sentí su mirada recorriendome por completo, como si grabara la imagen de manera permanente entre su memoria. Lo hice mirarme de nuevo a los ojos y lo besé, puse mis brazos por su cuello y en ese instante, Luciano entró en mi de manera lenta

Quise gritar pero los besos me acallaban. Las penetraciones eran acompasadas, calmadas, fuertes, tiernas, una mezcla entre ternura y pasión incontenible, todo eso había que el momento fuera extremadamente perfecto 

Desperté boca abajo y abrazada a mi piloto, con la sábana sólo cubriendo mis glúteos, sentí como sus manos trazaban suaves caminos en mi espalda, sus caricias me hicieron sonreír y me moví un poco, para poder mirarle a la cara 

Alina: Hola -dije casi susurrando y sonriendo- 
Luciano: Hola -sonrió- 
Alina: Despietar y verte sonreír me hace dar cuenta de que todo tiene sentido, de que todo pasa por algo y te veo y eres ese algo que me encanta 
Luciano: Lo mismo dio -me dio un beso- quiero que seas lo primero que vea cuando abra mis ojos 
Alina: ¿Por siempre? 
Luciano: Y para siempre 
Alina: -le di un beso- Me ducho y salgo para que desayunemos 

Me levanté de la cama sin nada y de una vez sus ojos se clavaron en mi, con mucha picardía entré al baño y abrí la regadera... Agua caliente, ¡perfecto! Entré en ella y deje que el agua me recorriera. Me aplique el shampoo y cuando iba a lavarme, sentí una manos en mis caderas, la vales empezaron luego a subir hasta mi vientre, ese rose era perfecto

Me gire y quede viendo sus ojos, luego, lentamente me acerque a sus labios, nos fundimos en un beso apasionado y candente, demasiado perfecto. Lentamente me puso en la pared e hice que me cargara, sentí su mascunilidad erecta y con un movimiento hice que entrara en mi, en esta ocasión di un grito de placer que se escuchó en todo el edificio, ya luego le diría a los vecinos lo sucedido 

Después de un rato, salimos ya cambiados. Él iba con una bermuda beige y una camisa color frambuesa, yo por mi parte, opté por una falda de jeans corta, una camisa negra pegada y unos zapatos bajitos negros

Alina: ¿Ahora? Tengo hambre. Mis tripitas reclaman 
Luciano: Mmmm... Yo también tengo hambre -me dio una mirada pervertida pero excitante-
Alina: También tengo ese tipo de hambre -sonreí- pero después, necesito fuerzas -me tiré en la cama-
Luciano: Mmmm... Ya se donde vamos a comer, pero como no tienes fuerzas te voy a llevar así 

Dicho esto me cargó haciéndome cosquillas, y bajamos hasta el auto. Arrancó 

Alina: ¿A dónde vamos? -dije curiosa-
Luciano: Ya verás

Siguió conduciendo y después de un breve tiempo, noté que cada vez nos íbamos alejando más de la ciudad. Mi curiosidad empezaba a aumentar, pero no conseguiría nada con preguntarle. De repente, se detuvo en una casita pequeña

Alina: ¿Y esto? 
Luciano: Ah pues, el desayuno -sonrió- 
Alina: Ah Okey

Entramos tomados de la mano y era un local muy bonito, nos sentamos juntos, viéndonos a la cara, tomo mi mano y acarició mis nudillos 

Luciano: ¿En qué piensas? 
Alina: En mi papá. Siento que soy muy egoísta, pero no se, me cuesta ver a esa mujer como la novia de él, más siendo la mamá de ella 
Luciano: Mira, en el tiempo en que conocí a Yade, esa señora era diferente a su hija, era honrada, respetuosa, muy buena gente, todo lo contrario a Alexandra, pero ahora la noté rara... No se 
Alina: Quizá deba hablarlo, él merece ser feliz, pero -me detuve- ¡carajo! ¿Por qué justamente ella? 
Luciano: Bueno, no se, quizá sea mejor que lo hables con calma y así 
Alina: Lo haré 

Desayunamos con calma y luego de dar unas cuantas vueltas por el lugar, mi teléfono empezó a vibrar, vi el identificador y era Aislyn

Alina: ¡Hola, hermanita! -dije alegre-
Aislyn: Hola, herma... ¿Estas ocupada? 
Alina: No, ¿y eso? 
Aislyn: Tengo consulta médica y no teno nadie que me acompañe 
Alina: ¿Quieres que pasemos por ti? 
Aislyn: ¿Pueden? -contestó con voz de niña-
Alina: Obvio y de una vez pasamos por Cata, ¡quiero ver a mi sobrina! 
Aislyn: -rió- Te espero -cortó- 
Luciano: ¿A casa de tu papá?
Alina: Así mismo -le di un beso en los labios- Te amo 

Llegamos en unos treinta minutos a la casa, entramos tomados de la mano y vi como mi papa estaba sentado en la sala, gracias a Dios y no estaba esa señora, creo que hubiera salido corriendo si la hubiera visto 

Alina: Hola, papa -dije seca. Me acerqué y le di un beso en la mejilla- ¡AISLYN! ¡APÚRATE! -grité- 
Aislyn: ¡YA VOY! -gritó a lo lejos- 
José: Tenemos que hablar -dijo serio-
Luciano: Este... Amor, te espero en el auto -me dio un beso pequeño- 
Alina: No es necesario, de todas formas te contaré 
Luciano: Pero... 
José: No hay problema, Luciano

Él asintió y nos sentamos en el sofá grande abrazados 

Alina: ¿Y? -dije impaciente-
José: Hija, no quiero que mi relación con Yade afecte la que tengo contigo. Me gustaría que se llevaran bien
Alina: -ese comentario me molestó- Papá, no pretendas que seamos madre e hija, porque uno, mi mamá por desgracia nos dejó y no por placer y dos, es la mamá de la mujer que me separó de Luciano, ¿si me entiendes, no? 
José: Por supuesto que entiendo. Pero me gustaría que se llevaran o que al menos, no pasara lo de anoche cada vez que ella venga 
Alina: Mientras no esté su hija todo perfecto 
José: No puedo negarle la entrada a Alexandra, es su hija
Alina: Pero si puedes hacer que con eso me sienta incomoda, ¿cierto? -se quedo en silencio- Mira, se feliz con tu mujer, ámala y lo que quieras, pero no pretendas que yo haga lo mismo. Si, mereces ser feliz con quien tú quieras, es tu vida, pero piensa un poquito en como me sentí al ver a esas mujeres ahí -me levanté- ¡AISLYN, TE ESPERO AFUERA! 
José: Alina, espera -me tomó del brazo- 
Alina: Nos vemos después 

Salimos en silencio, pero abrazados, nos detuvimos en la entrada y Luciano me hizo mirarlo, sus ojos me hacían perder. Me acarició la mejilla, me dio un beso en la frente y me abrazó fuerte. Necesitaba ese abrazo que me dijera 'todo estará bien' y él me lo dio

Cuando Aislyn salió, la vi y se veía bella. Su panza de unos cinco meses y medio la hacía ver tierna y su ropa rosa la hacía verse más tierna. La abracé 

Alina: ¿Qué tal mi sobrina? -dije sonriente- 
Aislyn: Será niño 
Alina: ¡Será ñiñaaaaaa! -dije lento-
Luciano: ¡Serán gemelos! 
Aislyn: ¡CALLA HOMRE! -dijo alarmada-
Alina: ¡La matarás de un susto! Es una solita -le acaricié el vientre- 
Aislyn: ¿Ustedes cuando? 
Luciano: Serán cinco si vuelves a preguntar 
Aislyn: ¿QUEEE? -dijo bromeando-
Alina: ¿Un año? -sonreí-
Luciano: Mmm... Un año... Me parece bien -le di un beso-
Aislyn: ¡Que lindos! 
Alina: Arruinas el momento -sonreí- vamos a buscar a Cata 

Buscamos a Cata y después de qe saludara a su mamá, se pegó a mi como un chicle, cosa que amaba. A veces Cata demostraba sus 'celos' apartandose de mamá, pero a mi me encantaba que hiciera eso. Llegamos a la cita e inmediato nos hicieron pasar, entramos los cuatro, al principio el médico quedo como en shock al ver tantos, pero luego se adaptó. Luciano cargaba a Cata mientras yo estaba con Aislyn 

Doctor: ¿Síntomas anormales? 
Aislyn: Ninguno. Todo ha sido muy tranquilo 
Doctor: ¿Antojos?
Alina: ¡Demasiados! 
Doctor: Pues todo va bien 
Alina-Aislyn: ¿Se ve el sexo? -dijimos al mismo tiempo- 
Doctor: ¿De verdad quieres saber? 
Alina: ¡Obvio que queremos saber! 
Doctor: Será otra niña
Aislyn: ¿Que? -sonrió-
Alina: ¡Oh si! -empece a bailar- te lo dije, te lo dije, ñañañaña 
Luciano: Amor, calma -rió- 
Aislyn: ¿Que haces para adivinar? 
Alina: Tengo una conexión fuerte con mis sobrinas -sonreí y tomé a Cata- 
Aislyn: O sea, Alina la que más siente conexiones -bromeó- 
Doctor: Bueno, se ve que esto no se lo esperaban 
Alina: Yo si -sonreí más-
Doctor: Aislyn, reposo, ya tienes seis meses, no queremos un parto prematuro 
Aislyn: Okey. Como me indique 
Doctor: Espero pronto verlos de nuevo y ojalá que tú -me señalo con un bolígrafo- pronto seas mi paciente -sonrió-
Luciano-Alina: Un año -dijimos a la vez- 
Doctor: Okey. Buena decisión 
Aislyn: Hasta luego 

Salimos y me quedé pensativa... Todos querían que tuviera un bebé, menos nosotros. Aún no me sentía preparada para un hijo... Sería mover mi vida a trescientos sesenta grados. Ya va. Mi periodo ¡Carajo! Dejamos a Aislyn en casa de papá y después salimos camino a casa

Alina: Amor, ¿podemos ir a la farmacia? 
Luciano: Claro. ¿Te sientes mal?
Alina: Necesito comprar unas pastillas para el dolor de cabeza -y quizá una prueba de embarazo, pensé-
Luciano: Está bien 

En todo el camino iba con una misma idea: ¡Ojalá que no esté! Hace más de un mes habíamos estado juntos, no nos protegimos... Sería mi culpa si saldría embarazada justo ahora

jueves, 24 de octubre de 2013

Capítulo 25

'Soy Tu Amigo Fiel-Danna P. Feat. Alex Sintek'

''Dicho esto, el hombre retrocedió y les lanzó el auto a los tipejos, quienes por el susto, pensaron que eran las autoridades y salieron huyendo. Me bajé y vi que la chica estaba entrado básicamente en un estado de shock emocional, me acerqué a ella y la abracé intentando calmarla. La hice subir al auto y luego si fuimos a casa

Durante el trayecto no hablamos mucho, pero al menos logré que me dijera su nombre, que me dijera de donde venía y además, la convencí de que durmiera al menos esta noche en mi casa, aunque fue difícil de conseguirlo

Entramos a casa y mí papá se sorprendió, pero lo hice calmar con la mirada. Subimos y la llevé hasta una habitación de invitados 

Alina: No es la gran cosa, pero creo que estarás cómoda. Si necesitas algo, mi habitación es la de la derecha 
Lucía: Ni se como me dejé convencer para quedarme aquí. Siento que causo incomodidad 
Alina: Nada que ver. Quédate, descansa y ya mañana 
Lucía: Ni si quiera tengo una. Venía llegando recién 
Alina: ¿Y tu equipaje? 
Lucía: Un rollo raro en el aeropuerto 
Alina: ¿Estas sola por aquí? -ella asintió- Pues ya no -sonreí- ahora cuentas conmigo. Te ayudaré en lo que sea necesario
Lucía: ¿Qué? -dijo estupefacta- 
Alina: Si. ¿Amigas? -dije sonriente-
Lucía: Dale puej -sonrió-''

Sonreí y luego de que la enfermera me autorizara para ir hasta la habitación. Había un sillón grande, así que al menos sería cómodo 

-Alina, amor- era lo que escuchaba a lo lejos. Tenía sueño tremendo y no quería despertar, pero el incansable llamado logró su cometido. Me moví un poco más y después de flojera en el sillón, decidí abrir los ojos. Los froté un poco con mis manos mientras se acostumbraban a la luz, luego, me encontré con el enfermo más hermoso del mundo 

Luciano: Hola -sonrió con dificultad-
Alina: Hola -me levanté y le di un beso en los labios-
Luciano: Mmmm -hizo un gesto de placer- Te amo
Alina: Te amo -le di otro beso en los labios- 
Xx: Ejem, ejem -carraspeó una garganta-

Me gire y era el doctor. Lo miré apenada pero con una sonrisa en los labios, él también me miraba de esa manera. Luciano sólo se limitaba a sonreír fascinado de la vida 

Doctor: Veo que ya te sientes mejor
Luciano: ¿Quién no con esta hermosa acompañante? 
Alina: Luciano -dije en tono de regaño- 
Luciano: ¿Que? -contestó divertido- Es la verdad 
Alina: Comportate 
Doctor: Tranquila. ¿Te ha dolido algo? ¿Sientes algun malestar 'anormal'? -resaltó esa palabra- 
Luciano: Me ha dolido desde muy temprano la parte de los costados. Supongo que eso es normal
Doctor: En efecto, pesto que tienes dos de tus costillas fracturadas 
Alina: ¿Y en cuanto tiempo podrá salir de aquí?
Doctor: Considerando que estará bien en tus manos y que estoy seguro que él pondrá todo por salir mejor, tal vez mañana mismo
Luciano: ¿No puede ser hoy mismo? 
Alina: Que urgido -le sonreí- 
Doctor: Ya veo -rió- pero no es posible, tenemos que hacerte unos cuantos estudios pertinentes en lo que transcurre el día

Luciano sólo puso un cara tristona, cosa que causó la risa del doctor y mía. Después de una revisión, un cambio de suero y un sano y nutritivo desayuno, nos dispusimos a ver la televisión, eso si, él en camilla y yo en el cómodo sofá. Al principio me dispuse a revisar el teléfono, tenía un mensaje de doña Carmen diciéndome que se le dificultaba ir temprano pero que por la noche iba sin falta. Además de eso, tenía unas llamadas perdidas de mi hermana, pero cuando intente llamarle no contestaba ella, supuse que estaba durmiendo, dejé el móvil en una mesita ratona cargando, puesto que siempre llevaba para todos lados el cargador, y me concentre un rato en la televisión, aunque sentía que Luciano no estaba tan concentrado y lo comprobé cuando me llamó 

Luciano: Alinaaaa -llamó en tono suplicante- 
Alina: ¿Qué pasa? -me gire a verlo- 
Luciano: Estoy sholito -habló como bebé e hizo puchero-
Alina: Luciano- le miré de forma seria- 
Luciano: Por favor, ¿si?

Me sonrió tan tiernamente que no me pude resistir y me senté en la camilla, quedando de frente para poder verle mejor 

Alina: ¿Ahora?
Luciano: No -se movió con mucha delicadeza hacia un lado- aquí estarás mejor

Lo miré estupefacta pues no dijo ni 'mu' cuando se movió. Al principio me dio medio ponerme a su lado, puesto que si estaba enfermo y necesitaba mucho reposo, pero luego con extremo cuidado me puse a su lado

Luciano: Ahora está mejor -dijo en mi cuello-

Me quede quieta pues ese contacto era peligroso, pues mis ganas él las elevaba al mil por minuto. Lo ignoré y me quede viendo fijamente el televisor, pero Luciano no me dejaba concentrar

Luciano: Quiero besarte -susurró en mi oído-
Alina: No lo hagas -dije en suspiro-
Luciano: ¿Por qué?
Alina: Porque no puedes -susurré sobre sus labios-
Luciano: ¿Por qué no?
Alina: Porque no me has pedido que sea tu novia de manera oficial -le rozé los labios-
Luciano: ¿Quieres ser mi novia?
Alina: Por supuesto 

Dicho esto, undi mis labios con los suyos. Un beso intenso, apasionado, pero lleno de ternura, logré contenerme un poco y así fue un beso perfecto. Al separarnos entrelacé nuestras manos 

Alina: Tenemos un montón de cosas por hablar, ¿no cree señor Cámara?
Luciano: Por supuesto que si, señorita Carrillo -sonrió y me dio un beso- 

Días después 

Alina: Amor, hay que apurarnos -dije mientras corría por todo el departamento-
Luciano: Yo ya estoy listo -dijo esto y salió del baño-

Me quede sonriente al verlo, llevaba un traje negro, una camisa blanca debajo del saco y un corbata vinotinto que hacia juego con mi vestido. Luciano caminaba ya con facilidad, así que para presumirse más se dio un vuelta 

Alina: Te ves perfecto -sonreí-
Luciano: Tú te ves perfecta -me dio un beso-

Iba un poco mostradora, pero la ocasión lo ameritaba. El vestido era negro y daba contrastes rojos, no cubría la espalda en lo absoluto y tenía un escote en la parte de alente, era una división entre mis dos pechos y llegaba hasta un poco más arriba de mi cintura, el vestido llegaba más abajo de mis glúteos, pero se veía genial 

Luciano: ¿Nos vamos? -sonrió- 
Alina: Por supuesto 

Llegamos a nuestro destino en unos veinte minutos. Aparcamos el auto y entramos a casa de mi papá, tenía casi una semana sin verlo, así que entré apresurada como una niña pequeña, dejando atrás a Luciano, quería darle una sorpresa a mi papa, pero mi sorpresa fue verlo a él besando a una mujer 

Alina: -carraspee mi garganta- Buenas noches, ¿interrumpí algo? 

Mi papa inmediatamente se dio la vuelta, estaba calmado pero sabía que esperaba una explicación 

José: Hija, que bueno que llegas -se acercó y me abrazo- te quiero presentar a...
Luciano: ¿Yadelkis? Señora, ¿que hace aquí? -se apareció detrás de mi-
José: ¿Se conocen?
Alina: Luciano... -dije esperando una respuesta- 
Luciano: Si, ella es la mama de...

En ese momento se escucharon unos tacones razonando en la cerámica del piso

Xx-¡Mama! Cuano tiempo- 

Esa voz... Esa voz la reconocía de aquí a Saturno. Era ella, Alexadra 

Alina: ¿Qué hace ella aquí? -dije apretando la mandíbula- 

El karma, pensé, eso no era otra cosa 

José: Yadelkis es la mama de Alexandra -miró al piso- 
Alexandra: Quien viera, Alina... El destino nos quiere juntas -acarició su vientre de embarazada-
Alina: Ya va. Esto es demasiado. Esa señora es la madre de la mujer que nos hizo daño tanto como a Luciano, como a mi y a pesar de que tú sabes toda la historia, ¿la metiste en tu vida? -hubo un silencio- no, lo siento, no me quedo a ver este show 
Aislyn: ¿A dónde vas, hermana? -apareció por las escaleras y cuando vio a Alexandra se confundió- ¿Quien es ella?
Luciano: Alina, control, amor 
Alexandra: Ay que tierno... 
Alina: ¡Cállate, zorra! Se me va olvidar que estas embarazada -dije con furia-
Aislyn: Ven, vamos un momento al despacho

Me llevo a jalonazos y Luciano nos siguió, trancamos la puerta y quise tirar todo lo que había ahí 

Aislyn: ¿Me explican? 
Alina: No hay nada que explicar. La señora esa es la novia de mi papa y la embarazada es su hija
Luciano: Y esa hija es Alexandra
Alina: La que casualmente nos separo a nosotros -golpee el escritorio-
Aislyn: Maldición, ¿qué ocurre con papá?
Alina: No lo se, pero en este circo no me quedo yo
Aislyn: No bueno, me llevan porque tampoco pienso tener que ver ese show 

De repente escuché una voz familiar 

Lucía: ¿QUÉ HACE ESTA ZORRA EN ESTA CASA? -gritó-

Salí del despacho corriendo y mi papá tenía a Lucía agarrada de un brazo, mientras que la señora se interponía entre Lucía y su hija 

Alina: Lucía -la abracé- luego te explico y te doy permiso de que asesines a mi papa -le dije en susurros al oído- 
Lucía: ¿Qué carajos pasa? 
Aislyn: El señor es novio de la mama de la zorra -sonrió-
Alexandra: Más respetó 
Aislyn: ¿Y te lo mereces? 
Yadelkis: ¿No piensas decir nada, José?
Luciano: Yo me voy. Señor, discúlpeme pero no puedo quedarme, entienda 
Alina: Y supongo que Lucía tampoco se queda y Aislyn menos. Adiós. Aprovechen la cena 

Salimos de la casa dejando mudos a todos, quizá las dos zorras que estaban en casa se sentían con la satisfacción del mundo, pero no quería pensar en ello 

Alina: ¿Ahora? 
Lucía: No se, es sábado por la noche, estamos todos formales, hace hambre... 
Luciano: ¡Vayamos a Sabor Amor! 
Aislyn: Vayamos allá 

Nos subimos al auto y luego de un trayecto corto llegamos al Sabor Amor, tomamos asiento y cuando nos fueron a atender Lucía casi sufre y ataque cardíaco mortal, ahí estaba su actriz favorita, Silvia Navarro. Pequeñas risas salieron de nuestros labios, pues en más de una ocasión la dueña nos había atendido y cuando se lo comentábamos a Lucía o no nos creía o decía que nos mataría. Después de un autógrafo y la típica foto del recuerdo, dejamos que la dueña cumpliera con su trabajo, luego salió a flote lo ocurrido un rato antes 

Aislyn: Mi papá me dejó mudo con su actitud
Luciano: Lo se
Lucía: Lo peor es que él la conocía 
Alina: Mi papá hoy me decepcionó por completo, entiendo que esté enamorado, si es que se le puede llamar así, pero sabe que esa relación me hace daño... Y sonará egoísta, pero si mi papá sigue con esa señora lamentablemente me tendré que separar de él y mantenerme al margen porque no pienso tragarme el mal rato 
Luciano: Tranquila -me sonrió y me tomó la mano- encontraremos una solución juntos, ¿si? 

lunes, 21 de octubre de 2013

Capítulo 24

''Solo El Amor Nos Salvará-Malu y Alex Sintek''

Lucía: Verdaderamente no te entiendo, en serio, primero que no por el hijo, pasa un mes, flaqueas, se dan su atazcón y llega ella con que están casados y otra vez que no, te cuento todo lo que sucede en realidad, ¿Y sigues diciendo que no? ¡Al diablo! No te entiendo, en serio. Si ya no hay nada que te detenga, ¿por qué lo haces tú?
Alina: Lu, yo sólo se lo que he sufrido...
Lucía: Se cuanto han sufrido los dos, porque a los dos los trato y porque los dos han llorado delante de mi, así que no eres la única sufriendo en la historia, ¿si entiendes o te lo tengo que explicar con manzanas? 
Alina: Ya, mejor cambiemos de tema porque vamos a terminar peleando y no quiero
Lucía: Ay Alina, estas mal 
Alina: No es muy lindo que lo recuerdes, mocosa
Lucía: Cállate -me abrazó- se que a veces soy intensa
Alina: Demasiado -la interrumpi- 
Lucía: Bueno, lo que sea puej. La cuestión es que quiero que seas feliz y yo de que él es el indicado 
Alina: Eso lo dira el destino
Luis: pues el destino debería de apurarse y decirles YA que ustedes están hechos el uno para el otro

Unos minutos después... Quizá unos quince, llego Rodrigo, iba muy calmado, se veía bastante guapo, su cabello, sus indiscutibles preciosos ojos... Un momento, ¿te está atrayendo, Alina?... No, no, no. Detuve mis pensamientos por un momento y volví a la realidad

Rodrigo: Amor, ¿estas bien?
Lucía: Chama, reacciona
Alina: Si, ¿que decían? -volví en si-
Rodrigo: Que si quieres ir y tomar un café 
Alina: Mmmm... Puede que si -me gire a Lucía- ¿Vamos?
Lucía: Mmm... No. Preferiría quedarme por si sale el doctor a informar algo
Rodrigo: Ok. ¿Vamos?

Asentí y le tome el brazo que me ofreció mientras caminábamos. Mi yo interno me empezó a gritar

-¿Qué te pasa?- gritó fuerte-
Alina: Ni siquiera yo se que me pasa -le contesté desde mis adentros- 
-¿No era eso lo que querías? ¿Olvidarte por completo de Luciano? ¿Quién te entiende?
Alina: Nadie... Ni siquiera yo misma. Esto es mucho
-¿Ahora los amas a los dos?- preguntó dudosa
Alina: A Luciano lo amo, eso lo tengo claro... Lo que me confunde es eso que puedo estar sometiendo por Rodrigo
-¿Aún lo amas? ¿Estas segura?-
Alina: Por completo
-Entonces Rodrigo puede ser una simple atracción física-

Cuando me disponía a contestarme a mi misma, sentí que alguien me halaba un poco y me hacía como señas para volver en sí

Rodrigo: Alina, ¿estas bien?
Alina: Si. Perdón. Es que sabes, me tiene preocupada Luciano -me documenta que su rostro cambió radicalmente- Lo siento, no era mi intención, de vedad
Rodrigo: Tranquila. Lo entiendo. No te preocupes 
Alina: ¿Entiendes?
Rodrigo: Si, entiendo que élfue, es y seguirá siendo importante en tu vida, porque antes de ser algo, eran muy amigos 
Alina: Es muy difícil volver a lo de 'sólo somos amigos'. Quizá ya todo llego al fin y acabe -bajé mi rostro-
Rodrigo: Lo dudo...
Alina: ¿Por qué? Estoy dispuse a todo
Rodrigo: Mirate. Ali -dijo muy sereno- quieres pero no puedes. Tu amor es tan grande que por eso estas aquí, por eso donaste tu sangre y por eso no te has ido 
Alina: Yo... -me quede muda- Perdón -bajé el rostro y le dije en susurros- No, no bajes la cara, se puede caer la corona -sonreí al recordar esa frase que me encantaba- no te preocupes, Alina, sabía a lo que arriesgaba. Sabíamos que podía y que no podía suceder -tomo aire- ¿Amigos? -estiró su mano-

Le di la mano dudosa, pero acepte. Destino, que sea lo que tu quieras, fue lo qe dije en mi interior, puesto que ahora todo estaba hecho madres en mi. Luciano es el amor de mi vida, pero y ¿Rodrigo era sólo una amistad? ¿O que? ¡¿Por quéesto sólo me pasa a mi?! ¿Será el mi destino? Mmmm... No, no lo creo, pero, ¿y entonces? 

Rodrigo: Amigos, ¿va?
Alina: Va -sonreí un poco para disimular- como amigos

Mejor evitaba de pensar sobre esto. Lo importante ahora para mi era la salud de mi piloto, lo demás podía ir a segundo plano. Términamos el café y luego nos devolvimos a la sala de espera con un silencio muy cómodo. Cuando llegamos vi como Lucía hablaba con el médico, cosa que hizo que llegarán mil y un dudas a km cabeza

Lucía: Muchas gracias por avisarme -le escuché decir-
Alina: ¿Sucede algo con Luciano? -me acerqué rápido-
Doctor: No, sólo venía a decirles que ya está despertando, así que en un rato, tal vez, puedan verlo, pero sólo unos minutos, el paciente necesita descansar, ya saben -nos dedicó una sonrisa y se fue-
Alina: ¿En serio era sólo eso o lo dijo por evitar que me alarmara?
Lucía: Era sólo eso, lo juro
Rodrigo: Bueno, yo me voy. Es lo mejor

Le sonreí y lo tomése la mano para alejarnos... ¿Qué le decía? ¿Gracias por servirme para intentar olvidar a Luciano? Me limité a darle un abrazo y un beso en la mejilla. Mejor amigos y listo, era lo mejor para todos. Después de esa muestra afectiva y de que él se fuera, me volví a Lucía, recosté mi cabeza en su hombro y después de unos minutos se decidió a preguntar ¡Había resistido más de cinco minutos! 

Lucía: ¿Y? 
Alina: ¿Y, qué? 
Lucía: Ay, no te hagas. Yo se que algo pasó, no en baño le diste un abrazo y un beso en la mejillas a tu 'novio'
Alina: Somls amigos... Sólo somos amigos
Lucía: ¿Así como Luciano?
Alina: No, claro que no -le pegue en la pal a de la mano- nosotros si somos amigos... Luciano y yo somos más que eso -sonreí y la miré a los ojos- 
Lucía: Así me gusta -me abrazó más-


Nos quedamos un rato más así y después de que llegara doña Carmen, una enfermera se acercó a nosotras diciéndonos que podíamos entrar a ver a Luciano una por una

Alina: Lo mejor será que usted vaya primero 
Lucía: Si, mama dos, vaya que malogras nos aguantamos 
Carmen: Quiero que vayas tu primero, Alina, deja la terquedad. Tienen mucho sin verse, le hará bien a mi hijo
Alina: -Si supiera, pensé- Pero no importa, después de que usted lo vea, lo haré yo. Vaya usted 
Carmen: Que no, que vayas tú
Alina: Pero...
Lucía: Ay ya. Ve tu, Alina, porque hasta que no lo hagas tú, Doña Carmen terquedad Palacios no va a ir
Carmen: Así mismo -rió y asintió- 
Alina: ¡YA QUE! -sonreí-

Unos minutos después llegó de nuevo la enfermera, quien ahora me llevó a una habitación diferente a la de antes. Entré y estaba otra enfermera graduando el gotero del suero, vi que él estaba entre dormido y despierto. Me acerqué por completo y las dos mujeres se retirando dejándome con mi piloto a solas 

Luciano: Escritora -dijo en susurros- 
Alina: Tranquilo -le acaricié el cabello, bajando por su mejilla- estas muy débil -sonreí- 
Luciano: Ali, yo te amo. En serio, yo te amo. Lo juro. Eres lo que más amo -entre cerró sus ojos- 
Alina: Y yo a ti. Yo te amo como no tienes idea, pero ahora tienes que descansar, ¿si? Por favor 
Luciano: ¿Te quedarás? 
Alina: -sonreí y asentí- Me quedaré -Le di un beso en la frente- 
Luciano: No quiero que te vayas, nunca. No más, por favor 
Alina: Nunca, piloto. Lo prometo -le sonreí- Te lo prometo -lo besé sutilmente en los labios- 

Vi que en ese momento cerrósus ojos.a ternura me invadió y no pude retener una sonrisa, se veía como un niño pequeño, tan frágil y tan hermoso. Salí de nuevo y cuando llegue a la sala de espera, Lucia y doña Carmen hablaban a risas

Alina: Volví. Se quedó dormido
Carmen: Pues siendo así está demás que nosotras pasemos 
Lucía: Pues si... ¿Alguna se irá? Sólo dejan quedar a una
Alina: Yo me quedo aquí fuera y que Doña Carmen duerma en la habitación 
Carmen: No Ali, no te preocupes. Yo me voy, no estoy para estos trotes, se que Luciano sabrá entender. Además, queda en buenas manos 
Alina: Gracias por la confianza, pero si quiere quedarse, por mi no se preocupe, no hay problema 
Lucía: Chama, que no. Que te quedas tú y punto. La señora bella y hermosa se va a descansar y yo también, así que adiós

No pude ni siquiera despedirme porque ellas ya se iban abrazada. Lucía había conseguido que todos la amaran sinceramente. Sonreí viéndolas marcharse y empecé a recordar cuando conocí a Lucía unos casi siete años atrás 

''Lunes por la noche, todo había salido mal en la universidad y ahora me tocaba ir en taxi a casa. Ese examen nos había retrasado todo y el profesor de literatura nos dejó la clase para la noche 

Después de unos veinte minutos de espera, por fin pasó un taxi, el cual logrédetener. Me subí y mi papá en ese momento llamó

José: Hija, ¿dónde estas? 
Alina: Estoy camino a casa, papá. Ahorita llego, no te preocupes
José: Te espero despierto, mi vida 

Colgada la llamada guardé el móvil y me dediqué ver por la ventana. Aunque estaba oscuro podía diferenciar las cosas y cada persona que pasaba y dejábamos atrás. De repente, el ver como unos hombres acosaban a una chica rubia me dejó asombrada por completo. La chica forsajeaba, pero eran dos y ella no tenía tanta fuerza

Alina: Señor. Deténgase -le dije y él bajó la velocidad- 
Taxista: ¿Pasa algo?
Alina: Esa chica de allá. Por favor, haga algo -dije y le señalé el lugar-
Taxista: Pero... 
Alina: Por favor... ¿Tiene usted hijas? -él asintió- Bueno, piense que si alguna de sus hijas se llegue a ver en un situación así a usted le gustaría que algún buen samaritano se acercara y la ayudara. Por favor. Piense en ello'' 

viernes, 18 de octubre de 2013

Capítulo 23

'La Cara Oculta Del Amor-María José''

Vi que el doctor tomo aire y luego lo dejo salir en un suspiro 

Doctor: Entenderá usted que el paciente está en los efectos del sedante 
Alina: Eso a mi no me importa. Por favor 
Doctor: Haré una excepción contigo, pero sólo unos minutos
Alina: Es súper rápido -sonreí- es usted un sol 

Después de vestirme como se debía por lo de los cuidados para Luciano, entré y estaba inconsciente, tenía la parte de las costillas vendadas y unos cuantos raspones en su rostro. Me acerqué a él y con miedo le acaricié el rostro, estaba algo raspado... ¿En que momento había sucedido aquello? ¿Traería secuelas? ¿Quedaría mal? Esas y más preguntas invadieron mi mente 

Doctor: Esperaremos que pase el tiempo en que se despierte para realizar unos estudios pertinentes
Alina: ¿Quedará mal? -enseguida voltee a mirarlo-
Doctor: Para nada. Sólo recuperación y tratamientos por los dolores. No hubo ningún daño cerebral -dijo tratando de calmarme- 
Alina: Al menos -volví a ver a Luciano- recuperare pronto, por favor 
Doctor: Es mejor que nos retiremos. Por favor. Cuando despierte la haré pasar de nuevo 

No quería pero me resigné. Le di un suave beso en la frente y me retiré con el médico. Cuando llegué a sala de espera, vi a Lucía con la ropa en mano y me acerque a ella

Lucía: ¿Por qué tardaste tanto? -me dio las cosas-
Alina: Logré verlo. Voy a cambiar y te cuento -me iba a ir pero me di la vuelta- deberías de hablarle a Alexandra

Dicho eso me fui a los baños. Me cambie rápido. Amaba que Lucía usara ropa holgada y que fuera de mi talla. Por suerte, había llevado ese día una camisa tipo hindú de color beige, con algunos tonos en marrón oscuro, era algo transparente y también unos leguins negros. Me seque el cabello con la secadora que había ahí y unos veinte minutos después, quizá, ya estaba lista. Me acerqué de nuevo a Lucía y esta parecía un poco más calmada

Alina: Listo... ¿Le marcaste? 
Lucía: ¿A quien? Chama, tardaste un mes y medio en ese baño 
Alina: ¡Exagerada! Pues a la ... -iba a decirle esposa, pero me retracté- a Alexandra 
Lucía: ¿Por qué debería de hacerlo? Ya Luciano no tiene ningún vínculo con ella
Alina: ¿Cómo que no? Su hijo, su matrimonio...
Lucía: ¿Matrimonio? -dejó escapar una carcajada- Alina, pana, ¿estas alusinando o fue que te pegó mucho ver a Luciano en una cama de hospital? 
Alina: Ella me lo dijo la vez que fui al departamento... Cuando paso aquello, ¿recuerdas?
Lucía: ¡Claro! -dejo caer sus manos sobre sus piernas- Ahora todo tiene sentido... Esa estúpida te mintió, Ali. Jamás se casaron, ¡gracias a Dios! 
Alina: Bueno. Independientemente de ello, está su hijo
Lucía: Para nada. El mocositos era de otro. Luciano se dio cuenta cuando fueron a la ecografía hace unos días, tenía como dos meses demás 
Alina: ¿Que lo qué? -contesté muy asombrada- ¿Cómo sabes tú todo eso?
Lucía: Si, así es, chama. Y bueno, Luciano y yo hemos estado muy en contacto... ¿Qué esperabas? Con alguien se tenía que desahogar 
Alina: ¡Dios, pero que pu...! 
Lucía: Si, chama, lo se -me interrumpió- se que es una de esas, pero no lo digas, no quiero traumatizar a mis oídos 
Alina: Okey... Lo siento -me quedé en silencio- ¡No lo puedo creer! 
Lucía: Pues ve haciendo el mayor intento porque así es... Pero bueeehhh... ¿Cómo está él?
Alina: Golpeado... Perdió sangre, quizá demasiada porque sentí que me sacaron como un litro 
Lucía: Y después la exagerada soy yo... 
Alina: Bueno... Me dijo el médico también que no quedaría nada afectado, sólo tendría que tomarse unos medicamentos, por cierto, tenía la parte baja del abdomen vendada. Quizá sus costillas si salieron lastimadas
Lucía: Pues si... Epa, yo no le he avisado a Doña Carmen... Ya vuelvo

Se separó de mi sin dejarme reaccionar y se fue. Mientras, yo tomé mi bolsa y empece a sacar a cosa por cosa, por suerte, nada se había dañado y todo estaba intacto. Tomé mi móvil y le envié un mensaje de texto a mi familia para que se despreocupasen, también tenía otros mensajes de texto y me dispuse a revisarlos 

*De: Rodrigo
Recibido A Las: 2:45pm

Amor, ¿dónde estas? ¿Puedes venir a la hora de la cena?*

¿La cena? La ching... ¿Qué le decía? ¿Qué excusa le ponía? No, pensé, lo mejor es ir con la verdad por delante, siempre, sin importar si era dolorosa o no, así que le escribí a Rodrigo 

*Para: Rodrigo
Enviado A Las: 3:20

Rodri, perdona que responda recién. Lo siento. Estoy en el hospital*

Vi los otros mensajes y eran de mi hermana y de mi papa, esperando que les dijera donde estaba. Inmediatamente recibí otro mensaje de Rodrigo, así que decidí abrirlo 

*De: Rodrigo
Enviado A Las: 3:30pm

¿Hospital? ¿Pasó algo con tu hermana, tu papa o tu sobrina? ¿Te pasó algo a ti? ¿Cuál es? Voy para allá* 

¡Wo! Demasiadas preguntas a la vez, cuando lo iba a llamar, ya tenía una llamada entrante de su parte. De inmediato le contesté

Rodrigo: ¿Alina? ¿Estas bien?
Alina: Tranquilo. Estoy bien. El que está mal es Luciano, tuvo un accidente 
Rodrigo: ¿Cómo fue? 
Alina: No lo sé. Lucía me llamó para avisarme y para que donara sangre, puesto que...

Me detuve al ver a Alexandra entrado. La rabia empezaba a apoderarse de mi 

Alina: Rodrigo, te mando la dirección por texto. Adiós -corte la comunicación sin escuchar algo y sin dejar de verla a ella a los ojos- ¿Qué haces tú aquí? 

Al ver que no contestaba volví a preguntar

Alina: Te dije que qué haces aquí
Alexandra: Eso es lo mismo que yo quiero saber, ¿qué haces tú aquí? Porque yo vengo a ver a mi esposo
Alina: Ahh... ¿Tu esposo o el que tú dices que es tu esposo? Porque hasta donde tengo entendido Luciano y tú no se casaron
Alexandra: ¿Te dijo eso? ¡Que poco hombre! 
Luciano: No -se apareció repentinamente- se lo dije yo, porque Lucía me lo dijo a mi -sonreí-
Alexandra: ¿Y quién se los asegura?
Alina: A mi me lo aseguran las palabras de mis amigos
Luciano: Y a mi Luciano, quien tiene más credibilidad que tú -puso sus manos en la cintura- ¿que quieres?
Alexandra: Ver a Luciano... Me corresponde, ¿no? 
Alina: ¿Y cómo por qué?
Alexandra: Porque soy la madre de su hijo
Lucía: El que Luciano haya decidido ayudarte a cuidar a tu mocoso es una cosa y que tú quieras hacerle creer a todos que es su hijo de sangre, otra, ¿Okey?
Alexandra: No permi...
Alina: Nada -la interrumpí- Tú no eres nadie para venir aquí y prohibirnos algo. Y mejor retírate, este no es un lugar apropiado para una mujer embarazada... Porque supongo que si estas embarazada, ¿cierto?

Me miró por última vez con su mirada de odio infinito y luego se fue maldiciendo a medio mundo 

Lucía: Esa tipa es demasiado sucia en la vida, carajo
Alina: Ya, control, hija perdida de Lucifer 
Lucía: Es que en serio. La odio con mi hígado 
Alina: Bueno... Ya cálmate, ¿no? Rodrigo viene en un ratito 
Lucía: ¿A que? -dijo confusa-
Alina: A cantarle con el mariachi de México 'Amorcito corazón' a Luciano, pana -dije bromeando- pues a verme, Lu
Lucía: ¿Crees que sea convenientes
Alina: Es mi pareja, ¿no? Si quiero que prospere, debo tratarla como tal y darle su lugar 
Lucía: No maa... Alina, ¿que te pasa? A pesar de todo lo que sabes, ¿piensas 'olvidar' -hizo señas con sus dedos intentando hacer unas comillas- a Luciano?  ¡¿Aún cuando mueres de amor por el?!
Alina: Lucía, las cosas pasan por algo. En estos momentos me importa que se recupere, lo demás está en manos del destino. Además, ya han sido muchas cosas, es más que obvio que jamás estaremos juntos de nuevo