''Solo Tú, Sólo Yo-Jaime Camil y Bianca Marroquin''
Mataré a Lucía después de esto. Dios. Me voltee a ver a Luciano y estaba en shock, puse de nuevo mis ojos en Lucía y también estaba de esa manera
Alina: Lucía... Chao. Hablamos luego
Lucía: Este... Si. Adiós
Dejo la prueba en el escritorio y luego salió corriendo, el sonido de la puerta al cerrarse me hizo dar a entender que tenía que hablar
Alina: Luciano... Yo tenía que...
Luciano: ¿Cuánto tiempo tienes?
Alina: No lo se. Recién hoy me la hice
Luciano: ¿Estas bien con eso?
Alina: ¿Que? -dije confusa.... ¿Quién pregunta eso?
Luciano: Que si te sientes bien al saber que serás mamá
Alina: Digamos que un no lo proceso -baje mi rostro-
Creo que notó mis miedos porque sentí su abrazo fuerte, haciéndome abrazar a él
Luciano: Tranquila. No estas sola -acarició mi cabello- Ali, se lo que te preocupa -hizo que lo mirara- se que tienes miedo, se que quieres seguir con lo que te apasiona, pero te juro que no te dejaré sola en ningún momento, mi vida
Alina: ¿Me perdonas? -dije tierna-
Luciano: ¿Por qué tendría que hacerlo? -dijo sonriente-
Alina: Porque habíamos prometido esperar un año y no pasaron ni siquiera dos días
Luciano: -rió- Mira, no tengo nada que perdonarte, ni tu a mi, creo eso. Despreocúpate, estaré en todo para ti y te juro que nada les faltará
Me limité a asentir y lo volví a abrazar... Embarazada, ¡carajo! Un hijo no estaba en mis planes, pero ya estaba aquí y seguiría aquí, en mi, creciendo. Esa idea me hizo sentir bien. Aislyn siempre me hablaba de esa conexión increíble que tienes con tu hijo, cuando lo sientes por primera vez, sus patadas, sus movimientos y cuando lo tienes en tus brazos, cuando todo pasa a segundo término... Sonaba bien, así que sonreí
Unos minutos más tarde Luciano se fue y me deje caer en el sillón... ¿Ahora qué? Tengo que confirmarlo, pero no puedo ir así, de buenas a primeras al primer ginecólogo. No. Tome mi teléfono y marqué, segundos después me contestaron
Alina: ¡AISSS! -dije emocinada-
Aislyn: ¿Alina? -dijo dormida- Hermana, ¿qué paso?
Alina: ¿Estas durmiendo? Hermana, ¿tú durmiendo un lunes a las nueve de la mañana?
Aislyn: SIII -dijo cansada- ¿Pasó algo?
Alina: Necesito de tu ayuda... ¿Podrías pedirme una cita con tu ginecólogo? -dije y dibuje una sonrisa en mi cara-
Aislyn: ¿Para mañana te sirve?
Alina: Si -abrieron la puerta- Chao. Te quiero
Colgué inmediatamente la llamada y entró Lucía emocionada por completo, me miró esperando a que reaccionara
Alina: ¿Qué? -dije riendo- Ya lo sabes todo
Lucía: ¿Qué te dijo el casi tocayo? -se sentó rápido en frente de mi
Alina: ¿Tú qué crees? -dije sonriente aún-
Lucía: Que te mando a freír espárragos -empezó a reírse con ganas-
Alina: Si tú, muy graciosa
Intenté hacer mi mejor cara de enojo pero al ver la suya, no aguanté y empecé a reírme con ella. Lucía hacia cualquier cosa por hacerme reír y lo hacía de maravilla
Por la noche, después de una jornada laboral de lunes súper agotadora, me dejé caer en el sillón de la sala, pues me dolían los pies, se me hizo raro que siendo casi las siete, Luciano no hubiera llegado, eso era raro en él y me preocupaba. Me levanté dispuesta a tomar el teléfono para llamar, pero en ese instante sonó el timbre, abrí de mala gana y mi sorpresa fue ver un oso enorme en el piso. Era divino
Alina: Luciano -sonreí ante el peluche- que hermoso
Tomé el oso en mis brazos y lo apreté fuerte, como cualquier niña de cinco años y cuando me di la vuelta para cerrar, una voz me interrumpió
Luciano: ¿Para mi no hay un abrazo así, mamá? -sentí su sonrisa detrás de mi espalda-
Deje caer el oso y me lancé a sus brazos, empecé a darle muchos besos cortitos por el rostro
Alina: Para ti hay muchos más. Muchos -beso- muchos -beso- muchos -beso-
Luciano: Pues -beso- me alegra -beso- que hayan -beso- muchos -beso-
Terminamos de entrar y me deje caer de nuevo al sofá, pero esta vez con él a mi lado
Alina: ¿Qué tal el día? -le di un beso en los labios-
Luciano: Bien. Bastante movido, pero muy bien, sobre todo con la noticia que me dieron en la mañana -sonrió-
Alina: ¿Ah, si? -lo abracé- ¿Te dio mucho gusto? -el asintió- pues mañana vamos a conocer a nuestro bebé
Luciano: ¿De verdad?
Alina: Ajá, tu cuñada consiguió una cita y mañana iremos a las diez de la mañana
Luciano: Me parece perfecto
Ese día, después de comer helado con palomitas y ver películas, nos fuimos a dormir
El fastidio de la cama me hizo levantar, no quería pero ya estaba cansándome, sin abrir mis ojos empecé a buscar a Luciano con mis manos, pero al no sentirlo, abrí mis ojos. Había un profundo silencio, cosa que se me hizo extraña
Me levanté y me di cuenta que en la mesa de noche había una notita
Alina: Amor, hubo una urgencia en la aerolínea. Una confusión con los vuelos. Lo siento, no podré acompañarte a la consulta. Te amo -dije mientras leía en voz alta- Bueno... -bufé- a llamar a Lucía
Me dedique a vestirme con calma pues apenas eran las nueve. Me puse un pants de rayas blancas con negro y una camisa blanca ancha, con unos tacones negros. El cabello logré recoger unos cuantos mechones con una trenza delicada y opté por usar los Ray Ban negros que me había regalado Luciano. Salí a las nueve treinta exactamente. Busqué a Lucía y nos fuimos de una vez a la consulta
Lucía: ¿Pasaría algo importante?
Alina: No lo se, espero que no y que se resuelva
Lucía: Ojalá
Alina: Lástima que no pudo venir -puse cara triste-
Lucía: Ya vendrá a otra. Ya verás -sonrió-
Seguí conduciendo y llegamos a la hora justa. Entramos de una vez al consultorio y el doctor se sorprendió al verme
Doctor: Vaya -sonrió- ¿Y dónde dejaron el 'dentro de un año'?
Alina: -reí- En puras palabras -le saludé con la mano-
Doctor: Bueno... Según me dijo tu hermana pues fue... Nada -rió- me dejo intrigado
Alina: Es por la misma razón que ella viene cada mes aquí
Doctor: Bueno. Entonces hagamos tu historial médico
Me ofreció una hoja para rellenar. Leí cuidadosamente
*Nombre y Apellido: Alina Carrillo
Fecha de Nacimiento: 31.03.1984
Edad: 29
Primer embarazo: Si
Pérdidas: No
Enfermedades: No
Diabetes: No*
Después de llenar eso y que el doctor lo evaluara, me recosté en la camilla. Vi a Luciana y parecía una nena pequeña, estaba callada y pensativa, algo raro en ella. Además, sólo se ponía así cuando tenía algo... Más raro aún. Luego le preguntaría y hablaríamos seriamente sobre ello
El doctor aplicó el gel en mi vientre y empezó a buscar con el sensor el embrión, cosa que no se le hizo difícil. Estaba atenta a sus movimientos y al monitor
Doctor: ¿Ves ese puntito blanco? -asentí- Es tu hijo -él sonrió-
No podía articular palabra, sólo sonreía feliz y Lucía, quien se había puesto a mi lado también. Un sonido similar al de un tambor me hizo sonreír más. Su corazoncito latía fuertemente, era increíble
Doctor: Todo indica que va muy bien. Tienes aproximadamente seis semanas. Puedes limpiarte. Ya vuelvo -salió-
Tome la servilleta para limpiarme y vi a Lucía
Alina: Es fascinante, ¿no?
Lucía: Mucho -sonrió- ¡Es demasiado bello mi ahijado!
Alina: ¡Si! -ella bajó el rostro- Lu, ¿pasa algo?
Lucía: No, para nada
Alina: Como días tú: Déjate de vainas y suéltala
Sólo se escuchó un carcajada en el consultorio
Alina: Ya, comportate -me baje de la camilla- Anda, confía en tu amada amigososa -dije sonriente-
Lucía: No tiene importancia. De verdad. Sólo fueron recuerdos
Alina: Lu, cuéntame, en serio
Lucía: Es Alejandro...
Alina: ¿El amigo de Luciano?
Lucía: Si. Es que él y yo, pueessss -dijo evadiendo mi mirada-
Alina: Ya va, ¿es en serio? -sonreí- ¡QUE BUENO! -la abracé-
Lucía: Si. El problema es que el quiere formar una familia y yo no puedo -bajó la mirada-
PD: Sólo queda uno y el epílogo :) Gracias por leer