''Amor Sincero-Alexander Acha''
Años después
El grito eufórico de Dan me hizo volver a la tierra
Dan: ¡MAMÁÁÁÁ! ¡LOUIS NO ME DEJA JUGAR TRANQUILO! -grito desde el segundo piso de la casa-
Estos niños acabarán conmigo. Definitivamente. Mi cabeza explotaría
Louis: ÉL NO ME DEJA JUGAR -le reprochó su gemelo-
¡Se cierra la fábrica de hijos! Definitivo. Subí decidida a la recámara y los encontré peleando por el control 'A' de la Play
Alina: ¡Dan y Louis! ¡Quietos ya! Dentro de un rato llega su padre y luego Aitana. Ashley esta durmiendo, ¿podrían bajar el tono de voz y jugar en paz sólo hoy?
Ambos asintieron al ver mi cara de enojo. Les tenía la medida. Aunque tenían doce años, parecían niños de cinco. Acabarían conmigo. Salí de la recámara, bajé por un vaso de agua y en ese momento entró Luciano. Más sexi que hace casi veinte años atrás
Me acerqué a él y le di un beso en los labios
Alina: ¿Todo bien?
Luciano: Perfecto... ¿Te llamo Aitana?
Alina: Si, que en un rato llega
Ese día Aitana cumplía sus diecisiete años. Había decidido quedarse en casa de una de sus mejores amigas por la noche anterior y luego vendría a casa. A la celebración se fueron uniendo Lucía, Alejandro y Daniel, su hijo de siete años
Poco después, mientras conversábamos en el jardín, dirigí mi mirada a la puerta de la casa y ahí estaba mi princesa, abrazada a un chico que sólo sonreía. En ese instante imagenes pasaron por mi mente
Me levanté enseguida para abrazarla y ella hizo lo mismo
Alina: Pequeña -la abracé con fuerza-
Aitana: Mamita -me dio un beso en la mejilla- mira, te presento a Erick -sonrió sl verlo-
Erick: Mucho gusto, señora -extendió su mano con mucha educación-
Alina: Igualmente
De repente, el grito de Luciano me hizo girar. Corrió a abrazar a su princesa consentida. Duraron unos minutos así y luego nos acercamos a la mesa. Erick iba callado totalmente. Después de los saludos con todos, mi hija se dignó a presentar al muchacho
Aitana: Bueno, ya que están aquí todos, les quiero presentar a Erick, mi...
Luciano: ¿Ya tienes novio, princesa? -dijo horrorizado e interrumpiendola- Dime que es un mentira
Erick: No, señor...
Aitana: Papá, nosotros sólo somos amigos
Se miraron y sirvieron. Que va, eso ya estaba hecho que sería quizá igual a nuestra historia
Lucia: Así -tosió- decían tu mama y tu papa -dijo con la voz rara-
Alina: Eso es personal -reí-
Luciano: Lucía. Esta vez no será así
Aitana: Por Dios, tía Lucía. La historia de mamá y papá no se va a repetir con nosotros
Erick: Total razón
Los dos: Nosotros 'Sólo somos amigos'
El resto de la fiesta fueron bromas al respecto y mientras pasaba el rato me di cuenta de que la historia si se repetía. Entrada la madrugada, después de que Ashley, Dan, Louis y Daniel se acostaran, me senté con Lucía en la sala de la casa, mientras que en el jardín había un reventón tremendo con los amigos de mi hija
Lucía: ¿Y?
Alina: ¿Y, qué?
Lucía: ¿Que te pareció tu yerno?
Alina: -reí- Un chico muy recto. Aunque a Luciano no le ha hecho mucha gracia, eh. Se la ha pasado todo el día vigilándolos
Lucía: Como si su hija todavía fuera virgen
Alina: ¡LUCÍA! Shhiii. Después la que se lleva el regaño por solaparla soy yo -dije divertida-
A la conversación se sumaron Alejandro y Luciano, aunque mi esposo, estaba serio
Alina: ¿Qué te pasa?
Luciano: Ese tal Erick
Lucía: ¡Ay no! Es igual que don José, que en paz descanse
Si, mi papa sufrió un infarto y lamentablemente murió hace unos seis años
Alejandro: Que alguien le lance un zapato, por favor
Alina: ¡Te transformaron!
Luciano: Es que si vieran como la mira.. La mira.. La mira...
Alina: La mira de la misma forma en la que tu me miras a mi -lo hice mirarme-
Luciano: Pero es mi niñita
Alina: Pero ella va a crecer y va a estar con un hombre bien, claro, si llega a ser él -le di un beso- por ahora relájate... Ya ella dijo 'Sólo son amigos' -le di otro beso- así como tú y yo
Luciano: Ah, ¿si? Entonces... ¿Sólo somos amigos?
Me miro desafiante pero sonriente y lo besé
PD: GRACIASSSSS POR LEER! Gracias por seguir la novela y por cada comentario bello que me animaba a seguir escribiendo. Son muy hermosas. Gracias de todo corazón. Las amo
sábado, 2 de noviembre de 2013
viernes, 1 de noviembre de 2013
Capítulo 29
''Mi Refugio Y Libertad-Lucero''
El tema de la esterilidad con Lucía era algo complicado. Lamentablemente, cuando era mucho más joven, tuvieron que operarla de y por desgracia tuvieron que cortar sus trompas. Supe cuanto le dolió esto cuando nació Cata, pues al tener a la nena en brazos se soltó a llorar y salió corriendo
La abracé fuerte y ella correspondió
Alina: Lo mejor será que lo hables con él, le cuentes las cosas, tal cual. Estoy segura de que te entenderá, si te ama seguirá a tu lado
Lucía: Igual. La cuestión es que a mi me encantaría tener un bebé, uno propio
La volví a abrazar y en ese instante entró el doctor, con dos sobres en la mano
Doctor: Ten -me los ofreció- son tu dieta durante un mes y la foto de tu bebé -sonrió-
Alina: Muchas gracias por todo -le tome de la mano- nos vemos el próximo mes
Lucía y yo salimos abrazadas dispuestas a tomar el auto. Conduje hasta la empresa y la deje, puesto que yo tenía el día libre. Después de despedirnos conduje hasta casa de mi papá, quería verlo a él, a Ais y a Cata. Noté la hora y eran las once treinta, así que me quedaría para almorzar. Entré con mis llaves y mi sorpresa fue ver a Alexandra ahí, en MI sala, en MI mueble y acostada
Alexandra: Buenos días -sonrió falsamente-
La ignoré por completo y pase inmediato al despacho. Mi papa estaba ahí, con sus lentes, leyendo unas cosas en el computador
Alina: Hola -sonreí-
Él dejó de ver al computador y de inmediato se levantó a abrazarme
José: Hija -me soltó- ¿Que tal todo?
Alina: Bien -sonreí más- vine a presentarte a alguien
José: ¿A quién? -puso una cara de confusión-
Empece a buscar entre mi cartera el eco y cuando lo tuve en mis manos, saqué la imagen y se la di
Alina: Es tu nieto -sonreí y lo abracé-
Inmediatamente mi papá me abrazó fuertemente y yo a él. Era imposible estar peleados, desde que recuerdo, siempre que peleábamos, terminábamos comiendo helado y viendo películas de niñas como Barbie y Rapunsel
José: ¿Cuándo lo supiste?
Alina: Ayer -dije tratando de disimular. Pondría el grito en el cielo-
José: ¿Y me vienes a decir hoy? Pero mira que niña -oh, ahí está; pensé- ¿Qué ha dicho Luciano?
Wo, no se molesto. Raro
Alina: ¡Estamos fascinados! Lamentablemente, no pudo acompañarme a la consulta, pero ya irá a otra -sonreí-
José: Me alegro por ti, hija
Alina: ¿Aislyn y Cata?
José: Están arriba. Bueno, tu hermana solamente. Hoy Cata empezó el kinder en la guardería y la llevo Adrián. No tarda en llegar
Alina: Voy a ver a la panzona
Salí y subí sin ninguna preocupación a habitación de mi hermana. Entré y estaba acomodando la cuna de la nueva futura integrante de los Carrillo
Alina: ¡Hola, tía hermosa! -dije sonriente-
Aislyn: -giro- ¿Tia hermosa? -contestó confusa-
Alina: Aja -sonreí-
Aislyn: ¡NO! -dijo sorprendida- ¡JURALOOO!
Alina: Obvio, tonta
Inmediatamente se acercó para abrazarme y sentí como la bebe pateo fuerte
Alina: Creo que a alguien le dieron celos -sonreí-
Aislyn: No, no, no -movió sus dedos de un ulado a otro- Diana sólo estaba bailando de felicidad
Nos quedamos hablando un poco más y de repente, una idea surgió en mi. Aislyn tenía una cámara profesional y unas compras nuevas de ropa materna
Alina: Aislyn... ¿Quieres convertirte en mi modelo por un día? -sonreí divertida-
Ella se limitó a asentir y sonrió de igual forma que yo. Comimos mi papa, Aislyn, Cata y yo, por suerte, justo antes de servir, a Alexandra le salió un imprevisto y tuvo que irse ¡YEY! Comimos en paz y luego de reposar empezaron las fotos. Organizamos todo en el jardín de la casa, eran fotos muy al natural
Tome las fotos suficientes como para poner en la sección con un buen contexto y saque la tarjeta de memoria de la cámara para luego meterla en mi bolso. Revisé mi móvil y vi un texto de Luciano
*De: Mi piloto favorito<3
Recibido A Las: 2:30pm
¿Cómo está la mamá más bella del mundo? Estoy en el departamento, mi vida. Alejandro se puso de lengua larga y le dijo al jefe que aún necesitaba reposo y me dejo trabajar sólo medio turno... ¿Vienen?*
Sonreí cómo tonta, vi la hora y ya eran las tres ¡Dios! El tiempo había pasado volando. Me limité a despedirme y salí corriendo para irme al departamento. Media hora después entré y me encontré a Luciano dormido en el sillón y a su lado una bolsa de una tienda de bebés. Con mucho cuidado alcé la bolsa y me la lleve hasta el cuarto
Saqué cada cosa su suma delicadeza y con cada cosa me fascinaba. Una pijama blanca que decía 'I Love You My Mother', eso me hizo sonreír. Había una sonaja, una almohada con forma de la cara de un osito y dos chupones, uno rosado y otro en color celeste. Lo deje todo en la cama y me fui corriendo a donde estaba él en el sofá, me lancé encima de Luciano
Luciano: ¡Outch! -dijo al caerle yo encima- Alina me aplastas -yo lo besaba mientras tanto-
Alina: Lo siento -me detuve y me senté a horcajadas- Me encantó lo que compraste
Luciano: ¿Qué te dijo el médico?
Alina: -sonreí al recordar- Que todo va bien
Me levanté corriendo y saque de mi bolso la ecografía, cuando volví a la sala ya estaba él sentado. Me dejé caer a su lado y le mostré la primera foto de nuestro hijo
Luciano: No lo entiendo
Alina: ¿Si te digo que yo tampoco, me crees? -me miró riendo- Ya, deja de ser tonto -le di un beso y me volví a la imagen- Aitana Cámara Carrillo... Suena precioso -lo vi de nuevo-
Su sonrisa me lo dijo todo. Era perfecto ese nombre
Tiempo después
Horas largas de parto y un tremendo esfuerzo físico. Ahí estaba yo haciendo un último esfuerzo para que mi pequeña hija naciera Aitana
Doctor: Alina, una vez más y ya está -dijo mientras yo caía agotada en la camilla-
Alina: No puedo -dije con la voz entrecortada-
Luciano: Claro que si puedes, mi vida. Claro que si
Doctor: Vamos. Coge aire y puja a la cuenta de tres... Uno. Dos. Tres
Puje por última vez y sentí un vacío en mi interior. Me dejé caer de nuevo en la camilla y respiraba con dificultad, pero las dudas empezaron a asaltar a mi... No escuchaba llanto, todos estaban tensos, Luciano ya no estaba a mi lado y eso me comenzaba a desesperar
Alina: ¿Que ocurre?
Doctor: Le estamos haciendo unos estudios a tu beba, tranquila
Alina: Quiero verla -dije en un hilo de voz-
Doctor: Aún no puedes
Alina: Por favor
Algo me decía que pasaba una cosa que nadie me quería decir y eso me estaba atormentado. Sentí mis ojos cerrarse por el sedante
Desperté lentamente y vi a Luciano arrinconado en una pared, lloraba como un niño que hubiese perdido su juguete más preciado
Alina: Luciano... ¿Qué pasa?
Luciano no dijo nada, pero con el sólo de abrazarme y aferrarse con fuerza a mi me hizo comprender todo... Aitana no estaba. Por eso no lloraba, por eso no me permitieron verla
Alina: Luciano, dime que no es cierto. Por favor, dímelo -dije hundiendo mi cabeza entre su cuello-
Luciano: Mi vida -dijo en sollozos-
Desperté asustada y exaltada. Esa misma pesadilla la había tenido desde que me dijeron que lo mejor sería una cesárea debido a la posición de Aitana. Vi la hora y eran las tres de la mañana. Me acomodé en la cama con dificultad por mi gran vientre y vi dormir a Luciano, cosa que con las pesadillas se me estaba haciendo costumbre. Recordé que sólo faltaban dos días para la operación, sonreí ante eso
Alina: Sólo dos días, mi princesa -acaricié mi vientre- sólo dos días y te voy a tener en mis brazos, mi pequeña
Me acomodé de nuevo en la cama y logré conciliar el sueño
Dos días después
La cesárea había sido un éxito. Aitana había pesado 2,700 gramos y había medido 49 centímetros. Era una niña perfecta. Su piel blanca, su cabellera rubia como la mía y sus ojos café oscuro como los de Luciano le resaltaban de maravilla, se veía perfecta. Estaban Aislyn, Cata, la pequeña Diana, mi papá, doña Carmen, Lucía y por supuesto, mi esposo, este último a mi lado
Mientras todos babeaban por mi hija, Luciano y yo mirábamos atentos
Alina: ¿Te das cuenta?
Luciano: ¿De que?
Alina: De que todos ellos en un momento nos dijeron: Ustedes se aman
Luciano: Y nosotros contestábamos con un
'No empiecen de nuevo'
Alina: O un...
Luciano-Alina: Sólo somos amigos -dijimos a la vez-
El tema de la esterilidad con Lucía era algo complicado. Lamentablemente, cuando era mucho más joven, tuvieron que operarla de y por desgracia tuvieron que cortar sus trompas. Supe cuanto le dolió esto cuando nació Cata, pues al tener a la nena en brazos se soltó a llorar y salió corriendo
La abracé fuerte y ella correspondió
Alina: Lo mejor será que lo hables con él, le cuentes las cosas, tal cual. Estoy segura de que te entenderá, si te ama seguirá a tu lado
Lucía: Igual. La cuestión es que a mi me encantaría tener un bebé, uno propio
La volví a abrazar y en ese instante entró el doctor, con dos sobres en la mano
Doctor: Ten -me los ofreció- son tu dieta durante un mes y la foto de tu bebé -sonrió-
Alina: Muchas gracias por todo -le tome de la mano- nos vemos el próximo mes
Lucía y yo salimos abrazadas dispuestas a tomar el auto. Conduje hasta la empresa y la deje, puesto que yo tenía el día libre. Después de despedirnos conduje hasta casa de mi papá, quería verlo a él, a Ais y a Cata. Noté la hora y eran las once treinta, así que me quedaría para almorzar. Entré con mis llaves y mi sorpresa fue ver a Alexandra ahí, en MI sala, en MI mueble y acostada
Alexandra: Buenos días -sonrió falsamente-
La ignoré por completo y pase inmediato al despacho. Mi papa estaba ahí, con sus lentes, leyendo unas cosas en el computador
Alina: Hola -sonreí-
Él dejó de ver al computador y de inmediato se levantó a abrazarme
José: Hija -me soltó- ¿Que tal todo?
Alina: Bien -sonreí más- vine a presentarte a alguien
José: ¿A quién? -puso una cara de confusión-
Empece a buscar entre mi cartera el eco y cuando lo tuve en mis manos, saqué la imagen y se la di
Alina: Es tu nieto -sonreí y lo abracé-
Inmediatamente mi papá me abrazó fuertemente y yo a él. Era imposible estar peleados, desde que recuerdo, siempre que peleábamos, terminábamos comiendo helado y viendo películas de niñas como Barbie y Rapunsel
José: ¿Cuándo lo supiste?
Alina: Ayer -dije tratando de disimular. Pondría el grito en el cielo-
José: ¿Y me vienes a decir hoy? Pero mira que niña -oh, ahí está; pensé- ¿Qué ha dicho Luciano?
Wo, no se molesto. Raro
Alina: ¡Estamos fascinados! Lamentablemente, no pudo acompañarme a la consulta, pero ya irá a otra -sonreí-
José: Me alegro por ti, hija
Alina: ¿Aislyn y Cata?
José: Están arriba. Bueno, tu hermana solamente. Hoy Cata empezó el kinder en la guardería y la llevo Adrián. No tarda en llegar
Alina: Voy a ver a la panzona
Salí y subí sin ninguna preocupación a habitación de mi hermana. Entré y estaba acomodando la cuna de la nueva futura integrante de los Carrillo
Alina: ¡Hola, tía hermosa! -dije sonriente-
Aislyn: -giro- ¿Tia hermosa? -contestó confusa-
Alina: Aja -sonreí-
Aislyn: ¡NO! -dijo sorprendida- ¡JURALOOO!
Alina: Obvio, tonta
Inmediatamente se acercó para abrazarme y sentí como la bebe pateo fuerte
Alina: Creo que a alguien le dieron celos -sonreí-
Aislyn: No, no, no -movió sus dedos de un ulado a otro- Diana sólo estaba bailando de felicidad
Nos quedamos hablando un poco más y de repente, una idea surgió en mi. Aislyn tenía una cámara profesional y unas compras nuevas de ropa materna
Alina: Aislyn... ¿Quieres convertirte en mi modelo por un día? -sonreí divertida-
Ella se limitó a asentir y sonrió de igual forma que yo. Comimos mi papa, Aislyn, Cata y yo, por suerte, justo antes de servir, a Alexandra le salió un imprevisto y tuvo que irse ¡YEY! Comimos en paz y luego de reposar empezaron las fotos. Organizamos todo en el jardín de la casa, eran fotos muy al natural
Tome las fotos suficientes como para poner en la sección con un buen contexto y saque la tarjeta de memoria de la cámara para luego meterla en mi bolso. Revisé mi móvil y vi un texto de Luciano
*De: Mi piloto favorito<3
Recibido A Las: 2:30pm
¿Cómo está la mamá más bella del mundo? Estoy en el departamento, mi vida. Alejandro se puso de lengua larga y le dijo al jefe que aún necesitaba reposo y me dejo trabajar sólo medio turno... ¿Vienen?*
Sonreí cómo tonta, vi la hora y ya eran las tres ¡Dios! El tiempo había pasado volando. Me limité a despedirme y salí corriendo para irme al departamento. Media hora después entré y me encontré a Luciano dormido en el sillón y a su lado una bolsa de una tienda de bebés. Con mucho cuidado alcé la bolsa y me la lleve hasta el cuarto
Saqué cada cosa su suma delicadeza y con cada cosa me fascinaba. Una pijama blanca que decía 'I Love You My Mother', eso me hizo sonreír. Había una sonaja, una almohada con forma de la cara de un osito y dos chupones, uno rosado y otro en color celeste. Lo deje todo en la cama y me fui corriendo a donde estaba él en el sofá, me lancé encima de Luciano
Luciano: ¡Outch! -dijo al caerle yo encima- Alina me aplastas -yo lo besaba mientras tanto-
Alina: Lo siento -me detuve y me senté a horcajadas- Me encantó lo que compraste
Luciano: ¿Qué te dijo el médico?
Alina: -sonreí al recordar- Que todo va bien
Me levanté corriendo y saque de mi bolso la ecografía, cuando volví a la sala ya estaba él sentado. Me dejé caer a su lado y le mostré la primera foto de nuestro hijo
Luciano: No lo entiendo
Alina: ¿Si te digo que yo tampoco, me crees? -me miró riendo- Ya, deja de ser tonto -le di un beso y me volví a la imagen- Aitana Cámara Carrillo... Suena precioso -lo vi de nuevo-
Su sonrisa me lo dijo todo. Era perfecto ese nombre
Tiempo después
Horas largas de parto y un tremendo esfuerzo físico. Ahí estaba yo haciendo un último esfuerzo para que mi pequeña hija naciera Aitana
Doctor: Alina, una vez más y ya está -dijo mientras yo caía agotada en la camilla-
Alina: No puedo -dije con la voz entrecortada-
Luciano: Claro que si puedes, mi vida. Claro que si
Doctor: Vamos. Coge aire y puja a la cuenta de tres... Uno. Dos. Tres
Puje por última vez y sentí un vacío en mi interior. Me dejé caer de nuevo en la camilla y respiraba con dificultad, pero las dudas empezaron a asaltar a mi... No escuchaba llanto, todos estaban tensos, Luciano ya no estaba a mi lado y eso me comenzaba a desesperar
Alina: ¿Que ocurre?
Doctor: Le estamos haciendo unos estudios a tu beba, tranquila
Alina: Quiero verla -dije en un hilo de voz-
Doctor: Aún no puedes
Alina: Por favor
Algo me decía que pasaba una cosa que nadie me quería decir y eso me estaba atormentado. Sentí mis ojos cerrarse por el sedante
Desperté lentamente y vi a Luciano arrinconado en una pared, lloraba como un niño que hubiese perdido su juguete más preciado
Alina: Luciano... ¿Qué pasa?
Luciano no dijo nada, pero con el sólo de abrazarme y aferrarse con fuerza a mi me hizo comprender todo... Aitana no estaba. Por eso no lloraba, por eso no me permitieron verla
Alina: Luciano, dime que no es cierto. Por favor, dímelo -dije hundiendo mi cabeza entre su cuello-
Luciano: Mi vida -dijo en sollozos-
Desperté asustada y exaltada. Esa misma pesadilla la había tenido desde que me dijeron que lo mejor sería una cesárea debido a la posición de Aitana. Vi la hora y eran las tres de la mañana. Me acomodé en la cama con dificultad por mi gran vientre y vi dormir a Luciano, cosa que con las pesadillas se me estaba haciendo costumbre. Recordé que sólo faltaban dos días para la operación, sonreí ante eso
Alina: Sólo dos días, mi princesa -acaricié mi vientre- sólo dos días y te voy a tener en mis brazos, mi pequeña
Me acomodé de nuevo en la cama y logré conciliar el sueño
Dos días después
La cesárea había sido un éxito. Aitana había pesado 2,700 gramos y había medido 49 centímetros. Era una niña perfecta. Su piel blanca, su cabellera rubia como la mía y sus ojos café oscuro como los de Luciano le resaltaban de maravilla, se veía perfecta. Estaban Aislyn, Cata, la pequeña Diana, mi papá, doña Carmen, Lucía y por supuesto, mi esposo, este último a mi lado
Mientras todos babeaban por mi hija, Luciano y yo mirábamos atentos
Alina: ¿Te das cuenta?
Luciano: ¿De que?
Alina: De que todos ellos en un momento nos dijeron: Ustedes se aman
Luciano: Y nosotros contestábamos con un
'No empiecen de nuevo'
Alina: O un...
Luciano-Alina: Sólo somos amigos -dijimos a la vez-
miércoles, 30 de octubre de 2013
Capítulo 28
''Solo Tú, Sólo Yo-Jaime Camil y Bianca Marroquin''
Mataré a Lucía después de esto. Dios. Me voltee a ver a Luciano y estaba en shock, puse de nuevo mis ojos en Lucía y también estaba de esa manera
Alina: Lucía... Chao. Hablamos luego
Lucía: Este... Si. Adiós
Dejo la prueba en el escritorio y luego salió corriendo, el sonido de la puerta al cerrarse me hizo dar a entender que tenía que hablar
Alina: Luciano... Yo tenía que...
Luciano: ¿Cuánto tiempo tienes?
Alina: No lo se. Recién hoy me la hice
Luciano: ¿Estas bien con eso?
Alina: ¿Que? -dije confusa.... ¿Quién pregunta eso?
Luciano: Que si te sientes bien al saber que serás mamá
Alina: Digamos que un no lo proceso -baje mi rostro-
Creo que notó mis miedos porque sentí su abrazo fuerte, haciéndome abrazar a él
Luciano: Tranquila. No estas sola -acarició mi cabello- Ali, se lo que te preocupa -hizo que lo mirara- se que tienes miedo, se que quieres seguir con lo que te apasiona, pero te juro que no te dejaré sola en ningún momento, mi vida
Alina: ¿Me perdonas? -dije tierna-
Luciano: ¿Por qué tendría que hacerlo? -dijo sonriente-
Alina: Porque habíamos prometido esperar un año y no pasaron ni siquiera dos días
Luciano: -rió- Mira, no tengo nada que perdonarte, ni tu a mi, creo eso. Despreocúpate, estaré en todo para ti y te juro que nada les faltará
Me limité a asentir y lo volví a abrazar... Embarazada, ¡carajo! Un hijo no estaba en mis planes, pero ya estaba aquí y seguiría aquí, en mi, creciendo. Esa idea me hizo sentir bien. Aislyn siempre me hablaba de esa conexión increíble que tienes con tu hijo, cuando lo sientes por primera vez, sus patadas, sus movimientos y cuando lo tienes en tus brazos, cuando todo pasa a segundo término... Sonaba bien, así que sonreí
Unos minutos más tarde Luciano se fue y me deje caer en el sillón... ¿Ahora qué? Tengo que confirmarlo, pero no puedo ir así, de buenas a primeras al primer ginecólogo. No. Tome mi teléfono y marqué, segundos después me contestaron
Alina: ¡AISSS! -dije emocinada-
Aislyn: ¿Alina? -dijo dormida- Hermana, ¿qué paso?
Alina: ¿Estas durmiendo? Hermana, ¿tú durmiendo un lunes a las nueve de la mañana?
Aislyn: SIII -dijo cansada- ¿Pasó algo?
Alina: Necesito de tu ayuda... ¿Podrías pedirme una cita con tu ginecólogo? -dije y dibuje una sonrisa en mi cara-
Aislyn: ¿Para mañana te sirve?
Alina: Si -abrieron la puerta- Chao. Te quiero
Colgué inmediatamente la llamada y entró Lucía emocionada por completo, me miró esperando a que reaccionara
Alina: ¿Qué? -dije riendo- Ya lo sabes todo
Lucía: ¿Qué te dijo el casi tocayo? -se sentó rápido en frente de mi
Alina: ¿Tú qué crees? -dije sonriente aún-
Lucía: Que te mando a freír espárragos -empezó a reírse con ganas-
Alina: Si tú, muy graciosa
Intenté hacer mi mejor cara de enojo pero al ver la suya, no aguanté y empecé a reírme con ella. Lucía hacia cualquier cosa por hacerme reír y lo hacía de maravilla
Por la noche, después de una jornada laboral de lunes súper agotadora, me dejé caer en el sillón de la sala, pues me dolían los pies, se me hizo raro que siendo casi las siete, Luciano no hubiera llegado, eso era raro en él y me preocupaba. Me levanté dispuesta a tomar el teléfono para llamar, pero en ese instante sonó el timbre, abrí de mala gana y mi sorpresa fue ver un oso enorme en el piso. Era divino
Alina: Luciano -sonreí ante el peluche- que hermoso
Tomé el oso en mis brazos y lo apreté fuerte, como cualquier niña de cinco años y cuando me di la vuelta para cerrar, una voz me interrumpió
Luciano: ¿Para mi no hay un abrazo así, mamá? -sentí su sonrisa detrás de mi espalda-
Deje caer el oso y me lancé a sus brazos, empecé a darle muchos besos cortitos por el rostro
Alina: Para ti hay muchos más. Muchos -beso- muchos -beso- muchos -beso-
Luciano: Pues -beso- me alegra -beso- que hayan -beso- muchos -beso-
Terminamos de entrar y me deje caer de nuevo al sofá, pero esta vez con él a mi lado
Alina: ¿Qué tal el día? -le di un beso en los labios-
Luciano: Bien. Bastante movido, pero muy bien, sobre todo con la noticia que me dieron en la mañana -sonrió-
Alina: ¿Ah, si? -lo abracé- ¿Te dio mucho gusto? -el asintió- pues mañana vamos a conocer a nuestro bebé
Luciano: ¿De verdad?
Alina: Ajá, tu cuñada consiguió una cita y mañana iremos a las diez de la mañana
Luciano: Me parece perfecto
Ese día, después de comer helado con palomitas y ver películas, nos fuimos a dormir
El fastidio de la cama me hizo levantar, no quería pero ya estaba cansándome, sin abrir mis ojos empecé a buscar a Luciano con mis manos, pero al no sentirlo, abrí mis ojos. Había un profundo silencio, cosa que se me hizo extraña
Me levanté y me di cuenta que en la mesa de noche había una notita
Alina: Amor, hubo una urgencia en la aerolínea. Una confusión con los vuelos. Lo siento, no podré acompañarte a la consulta. Te amo -dije mientras leía en voz alta- Bueno... -bufé- a llamar a Lucía
Me dedique a vestirme con calma pues apenas eran las nueve. Me puse un pants de rayas blancas con negro y una camisa blanca ancha, con unos tacones negros. El cabello logré recoger unos cuantos mechones con una trenza delicada y opté por usar los Ray Ban negros que me había regalado Luciano. Salí a las nueve treinta exactamente. Busqué a Lucía y nos fuimos de una vez a la consulta
Lucía: ¿Pasaría algo importante?
Alina: No lo se, espero que no y que se resuelva
Lucía: Ojalá
Alina: Lástima que no pudo venir -puse cara triste-
Lucía: Ya vendrá a otra. Ya verás -sonrió-
Seguí conduciendo y llegamos a la hora justa. Entramos de una vez al consultorio y el doctor se sorprendió al verme
Doctor: Vaya -sonrió- ¿Y dónde dejaron el 'dentro de un año'?
Alina: -reí- En puras palabras -le saludé con la mano-
Doctor: Bueno... Según me dijo tu hermana pues fue... Nada -rió- me dejo intrigado
Alina: Es por la misma razón que ella viene cada mes aquí
Doctor: Bueno. Entonces hagamos tu historial médico
Me ofreció una hoja para rellenar. Leí cuidadosamente
*Nombre y Apellido: Alina Carrillo
Fecha de Nacimiento: 31.03.1984
Edad: 29
Primer embarazo: Si
Pérdidas: No
Enfermedades: No
Diabetes: No*
Después de llenar eso y que el doctor lo evaluara, me recosté en la camilla. Vi a Luciana y parecía una nena pequeña, estaba callada y pensativa, algo raro en ella. Además, sólo se ponía así cuando tenía algo... Más raro aún. Luego le preguntaría y hablaríamos seriamente sobre ello
El doctor aplicó el gel en mi vientre y empezó a buscar con el sensor el embrión, cosa que no se le hizo difícil. Estaba atenta a sus movimientos y al monitor
Doctor: ¿Ves ese puntito blanco? -asentí- Es tu hijo -él sonrió-
No podía articular palabra, sólo sonreía feliz y Lucía, quien se había puesto a mi lado también. Un sonido similar al de un tambor me hizo sonreír más. Su corazoncito latía fuertemente, era increíble
Doctor: Todo indica que va muy bien. Tienes aproximadamente seis semanas. Puedes limpiarte. Ya vuelvo -salió-
Tome la servilleta para limpiarme y vi a Lucía
Alina: Es fascinante, ¿no?
Lucía: Mucho -sonrió- ¡Es demasiado bello mi ahijado!
Alina: ¡Si! -ella bajó el rostro- Lu, ¿pasa algo?
Lucía: No, para nada
Alina: Como días tú: Déjate de vainas y suéltala
Sólo se escuchó un carcajada en el consultorio
Alina: Ya, comportate -me baje de la camilla- Anda, confía en tu amada amigososa -dije sonriente-
Lucía: No tiene importancia. De verdad. Sólo fueron recuerdos
Alina: Lu, cuéntame, en serio
Lucía: Es Alejandro...
Alina: ¿El amigo de Luciano?
Lucía: Si. Es que él y yo, pueessss -dijo evadiendo mi mirada-
Alina: Ya va, ¿es en serio? -sonreí- ¡QUE BUENO! -la abracé-
Lucía: Si. El problema es que el quiere formar una familia y yo no puedo -bajó la mirada-
PD: Sólo queda uno y el epílogo :) Gracias por leer
lunes, 28 de octubre de 2013
Capitulo 27
''Bebé-Paty Cantú''
Compré las pastillas para disimular y la prueba, que guardé en mi bolsa para que Luciano no supiera. Llegamos al departamento y de una vez me deje caer en el sofá
Luciano: Al parecer alguien tiene pereza -me empezó a hacer cosquillas-
Mis carcajadas se escucharon hasta el último piso del edificio, pero como la mayoría de guerras de cosquillas, terminamos en beso. Me alzó y me dejo en la cama, no quería que estuviéramos juntos, quería que descansáramos. Quería que 'habláramos' de eso que me mataba pr dentro. El se acostó a mi lado y yo lo abracé
Alina: Lu...¿Que pasaría si tuviéramos un hijo antes del año?
Luciano: No se... Prepararnos y ser padres antes de tiempo, quizá
Alina: -me acomodé para verlo a los ojos- ¿Crees que llegue a ser una buena madre?
Luciano: ¿Por qué la pregunta?
Alina: No se, quizá la falta de una figura materna en mi vida influya en mi desarrollo como mamá
Luciano: Serás una mamá increíble. Yo se que si -me dio un beso- pero, ¿por qué tantas dudas?
Alina: No se, sentí la necesidad de preguntarte
De repente, se hizo un silencio incómodo
Alina: ¿Lo amarás? -dije mirando al techo-
Luciano: ¿A quien?
Alina: A nuestro hijo
Luciano: Por supuesto -sonrió- en ese momento tú y ese bebé serán mi vida
En ese momento sonreí. El silencio se volvió a hacer presente. Al menos tenía claro que contaría con el apoyo de Luciano. Nos quedamos un rato así, pero después no supe más porque me dormí
Esa día no hicimos más que comer helado, palomitas y ver películas. No quería pensar. Quería callar todo lo que sentía y con las películas conseguí distraerme por completo. Alrededor de las once nos quedamos completamente dormidos y abrazados
Sentí como la maldita bocina, que en más de una ocasión había sonado, me despertaba
Alina: ¡MALDITA SEA LUCIANO PARA CON ESO! -grité y me senté en la cama demostrando mi mejor cara de furia, aunque era sólo para intimidarlo-
Luciano: Pero que agresiva -dijo riendo- Intenté despertarse a besos y no funcionó, intenté levantarte a sacudidas y tampoco, ¡Obvio tengo que recurrir a medidas drásticas!
Alina: ¡PERO NO EN EXAGERACIÓN! -me levanto y lo abrazo- Sentí mis oídos reventar, ¿sabías?
Luciano: Quizá los métodos anteriores afectaron tus oídos -sonrió-
Alina: Eres un tonto
Dicho esto lo besé y corrí rápido a la ducha. Lunes y tenía que trabajar desde temprano. No duré mucho en la ducha, quizá diez minutos, pero salí de una vez a vestirme. Opté por unos pans negros con rayas blancas y una camisa negra ligera, acompañado de esto, mis tacones que no podían faltar y una chaqueta blanca a medio brazo. El cabello un poco revuelto y un maquillaje ligero. Metí todo en mi bolsa y ahí vi la prueba, aún no estaba preparada emocionalmente, si así se le puede llamar, para hacerla. Cuando salí de la habitación ya el desayuno estaba servido y Luciano una con su uniforme de trabajo
Alina: Que guapo -me senté y le di un mordisco a la tostada-
Luciano: Estas bellísima -sonrió-
Me limité a sonreír y comer, necesitaba llegar rápido a la oficina, quizá llegaría algo tarde, pero bueno. Terminé de desayunar y después de un 'Te amo', 'Que te vaya bien', 'Me avisas para buscarte' y abrazos y besos, pude salir del departamento totalmente sonriente
Corto viaje, poco tráfico y canciones relajantes de IPhone, comienzo de semana perfecto, la verdad. Llegué tan temprano que hasta yo misma me sorprendí, saludé a Don Luis y cuando me disponía a irme, me detuvo
Luis: ¿Cómo sigue tu novio? -preguntó sonriente-
Alina: Bien -sonreí- hoy se reincorpora al trabajo, pero sigue con sus medicamentos
Luis: ¿Entonces cuál es la preocupación que traes en tu cara?
Maldición, lo notó, dije en mi mente unas nueve mil veces. ¿Por qué tenía que ser tan perceptivo? ¡Se daba cuenta de toco! Pu... Madre
Alina: No tengo nada -dije sonriendo y tratando de que pareciera real-
Luis: A mi no me engañas, chiquilla. Llevas aquí cuatro años, creo que te conozco lo suficiente
Alina: ¡AJJJ! -gruñí- ¿En mi oficina?
Luis: -sonrió victorioso- Vamos a la mía y nos tomamos un café
Caminamos abrazados como si fuéramos padre e hija y entramos a su oficina. Era espaciosa. Tenía unos muebles color negro en forma de una 'L' en una esquina, acompañado de dos pequeños separados, el escritorio iba frente a estos y los estantes con libros atrás. Tomamos asiento y luego de pedirle los cafés, se sentó a mi lado y tomó de la mano
Luis: A ver, ¿qué pasa?
Alina: No mucho -bajé la cara- Nada más que creo que estoy embarazada... Sólo eso
Luis: ¿Estas segura?
Alina: No... Pero... Todos me dicen de eso, que tenga un hijo, que para cuando y aparte... Pues... Ya sabe -dije tratando de ser obvia-
Luis: Pues deberías de ir, hacerte una prueba, no puedes estar con esa cara de tragedia
Alina: No me siento preparada para ser mama -dije algo alterada- tengo apenas veintinueve años, planes en mi vida. Aparte, habíamos acordado que un año
Luis: Bueno, Alina, un hijo no es un fin del mundo, por Dios
Alina: Ya no pienso ni con claridad. Necesito distraerme urgente. Luego te digo que salió la prueba -me levanté-
Luis: Hazla pronto
Si, como si fuera fácil... Entré a mi oficina y me dejé caer en el asiento. Me tomaría mi tiempo. Luciano esta semana se estaba reincorporando al trabajo así que tendría presión, yo tenía ful trabajo y eso sería ponernos tensos... ¿O aliviarnos?
-¡Maldición! Haz la prueba, Alina -me gritó mi subconsciente-
Alina: Tengo miedo -le contesté-
-Ay, la niña tiene meyo -dijo burlona-
Alina: Cállate
Tomé mi bolsa, saqué la caja y entré al baño. Hice todo al pie de la letra y mientras esperaba, llego Lucía... ¡Karma, ¿que te hice?! Salí y dejé todo como estaba
Lucía: ¡CHAMAAAA! -corrió a abrazarme- ¿Qué te pasa?
Alina: Nada, ¿por?
Lucía: Me mandaron aquí que porque necesitabas mi ayuda
Alina: No, en nada
Justo en ese momento sonó mi móvil y me dispuse a contestar. Era Luciano. Sonreí y atendí de una vez
Alina: Hola, amor -sonreí-
Luciano: Hola, guapa... ¿Ya llegaste a la empresa?
Alina: Si, ¿ya estas en el aeropuerto?
Luciano: Con respecto a eso
En ese momento se abrió la puerta y apareció él por ahí
Alina: ¡AMOR!
Nos habíamos visto en la mañana, o sea, hace una hora básicamente, pero de igual forma me emocionaba, así que me lancé en sus brazos
Alina: ¿Qué haces aquí?
Luciano: Pues, vine a dejarte esto -me dio mi monedero- y a hacerte a una invitación
Alina: ¿Ah si? ¿A dónde? -contesté jugando con el botón del monedero-
Luciano: A un lugar privado -susurró en mi oído-
Alina: Será todo un placer
De repente, escuché como la puerta del baño se cerró, me di la vuelta y ahí estaba Lucía con la prueba en las manos, sin dejar de mirarla
Lucía: ¿Se puede saber por qué no sabía que estabas embarazada? -me miró y se percató de Luciano- Oh, mier...
¡TRÁGAME TIERRA!
Compré las pastillas para disimular y la prueba, que guardé en mi bolsa para que Luciano no supiera. Llegamos al departamento y de una vez me deje caer en el sofá
Luciano: Al parecer alguien tiene pereza -me empezó a hacer cosquillas-
Mis carcajadas se escucharon hasta el último piso del edificio, pero como la mayoría de guerras de cosquillas, terminamos en beso. Me alzó y me dejo en la cama, no quería que estuviéramos juntos, quería que descansáramos. Quería que 'habláramos' de eso que me mataba pr dentro. El se acostó a mi lado y yo lo abracé
Alina: Lu...¿Que pasaría si tuviéramos un hijo antes del año?
Luciano: No se... Prepararnos y ser padres antes de tiempo, quizá
Alina: -me acomodé para verlo a los ojos- ¿Crees que llegue a ser una buena madre?
Luciano: ¿Por qué la pregunta?
Alina: No se, quizá la falta de una figura materna en mi vida influya en mi desarrollo como mamá
Luciano: Serás una mamá increíble. Yo se que si -me dio un beso- pero, ¿por qué tantas dudas?
Alina: No se, sentí la necesidad de preguntarte
De repente, se hizo un silencio incómodo
Alina: ¿Lo amarás? -dije mirando al techo-
Luciano: ¿A quien?
Alina: A nuestro hijo
Luciano: Por supuesto -sonrió- en ese momento tú y ese bebé serán mi vida
En ese momento sonreí. El silencio se volvió a hacer presente. Al menos tenía claro que contaría con el apoyo de Luciano. Nos quedamos un rato así, pero después no supe más porque me dormí
Esa día no hicimos más que comer helado, palomitas y ver películas. No quería pensar. Quería callar todo lo que sentía y con las películas conseguí distraerme por completo. Alrededor de las once nos quedamos completamente dormidos y abrazados
Sentí como la maldita bocina, que en más de una ocasión había sonado, me despertaba
Alina: ¡MALDITA SEA LUCIANO PARA CON ESO! -grité y me senté en la cama demostrando mi mejor cara de furia, aunque era sólo para intimidarlo-
Luciano: Pero que agresiva -dijo riendo- Intenté despertarse a besos y no funcionó, intenté levantarte a sacudidas y tampoco, ¡Obvio tengo que recurrir a medidas drásticas!
Alina: ¡PERO NO EN EXAGERACIÓN! -me levanto y lo abrazo- Sentí mis oídos reventar, ¿sabías?
Luciano: Quizá los métodos anteriores afectaron tus oídos -sonrió-
Alina: Eres un tonto
Dicho esto lo besé y corrí rápido a la ducha. Lunes y tenía que trabajar desde temprano. No duré mucho en la ducha, quizá diez minutos, pero salí de una vez a vestirme. Opté por unos pans negros con rayas blancas y una camisa negra ligera, acompañado de esto, mis tacones que no podían faltar y una chaqueta blanca a medio brazo. El cabello un poco revuelto y un maquillaje ligero. Metí todo en mi bolsa y ahí vi la prueba, aún no estaba preparada emocionalmente, si así se le puede llamar, para hacerla. Cuando salí de la habitación ya el desayuno estaba servido y Luciano una con su uniforme de trabajo
Alina: Que guapo -me senté y le di un mordisco a la tostada-
Luciano: Estas bellísima -sonrió-
Me limité a sonreír y comer, necesitaba llegar rápido a la oficina, quizá llegaría algo tarde, pero bueno. Terminé de desayunar y después de un 'Te amo', 'Que te vaya bien', 'Me avisas para buscarte' y abrazos y besos, pude salir del departamento totalmente sonriente
Corto viaje, poco tráfico y canciones relajantes de IPhone, comienzo de semana perfecto, la verdad. Llegué tan temprano que hasta yo misma me sorprendí, saludé a Don Luis y cuando me disponía a irme, me detuvo
Luis: ¿Cómo sigue tu novio? -preguntó sonriente-
Alina: Bien -sonreí- hoy se reincorpora al trabajo, pero sigue con sus medicamentos
Luis: ¿Entonces cuál es la preocupación que traes en tu cara?
Maldición, lo notó, dije en mi mente unas nueve mil veces. ¿Por qué tenía que ser tan perceptivo? ¡Se daba cuenta de toco! Pu... Madre
Alina: No tengo nada -dije sonriendo y tratando de que pareciera real-
Luis: A mi no me engañas, chiquilla. Llevas aquí cuatro años, creo que te conozco lo suficiente
Alina: ¡AJJJ! -gruñí- ¿En mi oficina?
Luis: -sonrió victorioso- Vamos a la mía y nos tomamos un café
Caminamos abrazados como si fuéramos padre e hija y entramos a su oficina. Era espaciosa. Tenía unos muebles color negro en forma de una 'L' en una esquina, acompañado de dos pequeños separados, el escritorio iba frente a estos y los estantes con libros atrás. Tomamos asiento y luego de pedirle los cafés, se sentó a mi lado y tomó de la mano
Luis: A ver, ¿qué pasa?
Alina: No mucho -bajé la cara- Nada más que creo que estoy embarazada... Sólo eso
Luis: ¿Estas segura?
Alina: No... Pero... Todos me dicen de eso, que tenga un hijo, que para cuando y aparte... Pues... Ya sabe -dije tratando de ser obvia-
Luis: Pues deberías de ir, hacerte una prueba, no puedes estar con esa cara de tragedia
Alina: No me siento preparada para ser mama -dije algo alterada- tengo apenas veintinueve años, planes en mi vida. Aparte, habíamos acordado que un año
Luis: Bueno, Alina, un hijo no es un fin del mundo, por Dios
Alina: Ya no pienso ni con claridad. Necesito distraerme urgente. Luego te digo que salió la prueba -me levanté-
Luis: Hazla pronto
Si, como si fuera fácil... Entré a mi oficina y me dejé caer en el asiento. Me tomaría mi tiempo. Luciano esta semana se estaba reincorporando al trabajo así que tendría presión, yo tenía ful trabajo y eso sería ponernos tensos... ¿O aliviarnos?
-¡Maldición! Haz la prueba, Alina -me gritó mi subconsciente-
Alina: Tengo miedo -le contesté-
-Ay, la niña tiene meyo -dijo burlona-
Alina: Cállate
Tomé mi bolsa, saqué la caja y entré al baño. Hice todo al pie de la letra y mientras esperaba, llego Lucía... ¡Karma, ¿que te hice?! Salí y dejé todo como estaba
Lucía: ¡CHAMAAAA! -corrió a abrazarme- ¿Qué te pasa?
Alina: Nada, ¿por?
Lucía: Me mandaron aquí que porque necesitabas mi ayuda
Alina: No, en nada
Justo en ese momento sonó mi móvil y me dispuse a contestar. Era Luciano. Sonreí y atendí de una vez
Alina: Hola, amor -sonreí-
Luciano: Hola, guapa... ¿Ya llegaste a la empresa?
Alina: Si, ¿ya estas en el aeropuerto?
Luciano: Con respecto a eso
En ese momento se abrió la puerta y apareció él por ahí
Alina: ¡AMOR!
Nos habíamos visto en la mañana, o sea, hace una hora básicamente, pero de igual forma me emocionaba, así que me lancé en sus brazos
Alina: ¿Qué haces aquí?
Luciano: Pues, vine a dejarte esto -me dio mi monedero- y a hacerte a una invitación
Alina: ¿Ah si? ¿A dónde? -contesté jugando con el botón del monedero-
Luciano: A un lugar privado -susurró en mi oído-
Alina: Será todo un placer
De repente, escuché como la puerta del baño se cerró, me di la vuelta y ahí estaba Lucía con la prueba en las manos, sin dejar de mirarla
Lucía: ¿Se puede saber por qué no sabía que estabas embarazada? -me miró y se percató de Luciano- Oh, mier...
¡TRÁGAME TIERRA!
viernes, 25 de octubre de 2013
Capítulo 26
''Y Si Te Quedas, ¿Qué?-Santiago Cruz''
Le sonreí tiernamente y de repente, escuché el sonido de una cámara, me di la vuelta y era Lucía
Lucía: Lo siento, se veía demasiao bellos y no la iba a dejar pasar, ¿Okey? Okey
Todos nos reímos por la forma en la que habló y como se expresó. El resto de la cena fue maravillosa, comimos muy tranquilos y hablamos de cada cosa. Luego de dejar a Lucía en su casa y a Aislyn en la de papá, nos dispusimos a ir a nuestro departamento
Durante el trayecto no dejábamos de vernos y sonreírnos, de vez en cuando le guiñaba el ojo y él sonreía más. Cuando nos detuvimos, salimos del auto y entramos, el puso su brazo alrededor de mi cintura y me tomó de la mano, sentí la mirada de unos chicos entre mi escote y escuché como murmuraban entre si, así que decidimos subir por el ascensor, una vez cerradas las puertas, me lancé contra Luciano para besarlo. Él por su parte, se dejo llevar, lo sentí dispuesto a todo cuando puso sus manos en mis glúteos y me aferró a él
Entramos al departamento y mientras yo trataba de soltarle corbata, el trataba de deshacer el delgado tirante que iba en la espalda. Llegamos a tropezones al cuarto, ya para ese momento yo tenía medio vestido bajado y Luciano iba sin camisa. Hice que callera en la cama y me puse sobre él, con sus piernas entre las mías
La pasión no dejaba de estar en ningún momento. Nos terminamos de desvestir y ahora estaba yo debajo, sentí su mirada recorriendome por completo, como si grabara la imagen de manera permanente entre su memoria. Lo hice mirarme de nuevo a los ojos y lo besé, puse mis brazos por su cuello y en ese instante, Luciano entró en mi de manera lenta
Quise gritar pero los besos me acallaban. Las penetraciones eran acompasadas, calmadas, fuertes, tiernas, una mezcla entre ternura y pasión incontenible, todo eso había que el momento fuera extremadamente perfecto
Desperté boca abajo y abrazada a mi piloto, con la sábana sólo cubriendo mis glúteos, sentí como sus manos trazaban suaves caminos en mi espalda, sus caricias me hicieron sonreír y me moví un poco, para poder mirarle a la cara
Alina: Hola -dije casi susurrando y sonriendo-
Luciano: Hola -sonrió-
Alina: Despietar y verte sonreír me hace dar cuenta de que todo tiene sentido, de que todo pasa por algo y te veo y eres ese algo que me encanta
Luciano: Lo mismo dio -me dio un beso- quiero que seas lo primero que vea cuando abra mis ojos
Alina: ¿Por siempre?
Luciano: Y para siempre
Alina: -le di un beso- Me ducho y salgo para que desayunemos
Me levanté de la cama sin nada y de una vez sus ojos se clavaron en mi, con mucha picardía entré al baño y abrí la regadera... Agua caliente, ¡perfecto! Entré en ella y deje que el agua me recorriera. Me aplique el shampoo y cuando iba a lavarme, sentí una manos en mis caderas, la vales empezaron luego a subir hasta mi vientre, ese rose era perfecto
Me gire y quede viendo sus ojos, luego, lentamente me acerque a sus labios, nos fundimos en un beso apasionado y candente, demasiado perfecto. Lentamente me puso en la pared e hice que me cargara, sentí su mascunilidad erecta y con un movimiento hice que entrara en mi, en esta ocasión di un grito de placer que se escuchó en todo el edificio, ya luego le diría a los vecinos lo sucedido
Después de un rato, salimos ya cambiados. Él iba con una bermuda beige y una camisa color frambuesa, yo por mi parte, opté por una falda de jeans corta, una camisa negra pegada y unos zapatos bajitos negros
Alina: ¿Ahora? Tengo hambre. Mis tripitas reclaman
Luciano: Mmmm... Yo también tengo hambre -me dio una mirada pervertida pero excitante-
Alina: También tengo ese tipo de hambre -sonreí- pero después, necesito fuerzas -me tiré en la cama-
Luciano: Mmmm... Ya se donde vamos a comer, pero como no tienes fuerzas te voy a llevar así
Dicho esto me cargó haciéndome cosquillas, y bajamos hasta el auto. Arrancó
Alina: ¿A dónde vamos? -dije curiosa-
Luciano: Ya verás
Siguió conduciendo y después de un breve tiempo, noté que cada vez nos íbamos alejando más de la ciudad. Mi curiosidad empezaba a aumentar, pero no conseguiría nada con preguntarle. De repente, se detuvo en una casita pequeña
Alina: ¿Y esto?
Luciano: Ah pues, el desayuno -sonrió-
Alina: Ah Okey
Entramos tomados de la mano y era un local muy bonito, nos sentamos juntos, viéndonos a la cara, tomo mi mano y acarició mis nudillos
Luciano: ¿En qué piensas?
Alina: En mi papá. Siento que soy muy egoísta, pero no se, me cuesta ver a esa mujer como la novia de él, más siendo la mamá de ella
Luciano: Mira, en el tiempo en que conocí a Yade, esa señora era diferente a su hija, era honrada, respetuosa, muy buena gente, todo lo contrario a Alexandra, pero ahora la noté rara... No se
Alina: Quizá deba hablarlo, él merece ser feliz, pero -me detuve- ¡carajo! ¿Por qué justamente ella?
Luciano: Bueno, no se, quizá sea mejor que lo hables con calma y así
Alina: Lo haré
Desayunamos con calma y luego de dar unas cuantas vueltas por el lugar, mi teléfono empezó a vibrar, vi el identificador y era Aislyn
Alina: ¡Hola, hermanita! -dije alegre-
Aislyn: Hola, herma... ¿Estas ocupada?
Alina: No, ¿y eso?
Aislyn: Tengo consulta médica y no teno nadie que me acompañe
Alina: ¿Quieres que pasemos por ti?
Aislyn: ¿Pueden? -contestó con voz de niña-
Alina: Obvio y de una vez pasamos por Cata, ¡quiero ver a mi sobrina!
Aislyn: -rió- Te espero -cortó-
Luciano: ¿A casa de tu papá?
Alina: Así mismo -le di un beso en los labios- Te amo
Llegamos en unos treinta minutos a la casa, entramos tomados de la mano y vi como mi papa estaba sentado en la sala, gracias a Dios y no estaba esa señora, creo que hubiera salido corriendo si la hubiera visto
Alina: Hola, papa -dije seca. Me acerqué y le di un beso en la mejilla- ¡AISLYN! ¡APÚRATE! -grité-
Aislyn: ¡YA VOY! -gritó a lo lejos-
José: Tenemos que hablar -dijo serio-
Luciano: Este... Amor, te espero en el auto -me dio un beso pequeño-
Alina: No es necesario, de todas formas te contaré
Luciano: Pero...
José: No hay problema, Luciano
Él asintió y nos sentamos en el sofá grande abrazados
Alina: ¿Y? -dije impaciente-
José: Hija, no quiero que mi relación con Yade afecte la que tengo contigo. Me gustaría que se llevaran bien
Alina: -ese comentario me molestó- Papá, no pretendas que seamos madre e hija, porque uno, mi mamá por desgracia nos dejó y no por placer y dos, es la mamá de la mujer que me separó de Luciano, ¿si me entiendes, no?
José: Por supuesto que entiendo. Pero me gustaría que se llevaran o que al menos, no pasara lo de anoche cada vez que ella venga
Alina: Mientras no esté su hija todo perfecto
José: No puedo negarle la entrada a Alexandra, es su hija
Alina: Pero si puedes hacer que con eso me sienta incomoda, ¿cierto? -se quedo en silencio- Mira, se feliz con tu mujer, ámala y lo que quieras, pero no pretendas que yo haga lo mismo. Si, mereces ser feliz con quien tú quieras, es tu vida, pero piensa un poquito en como me sentí al ver a esas mujeres ahí -me levanté- ¡AISLYN, TE ESPERO AFUERA!
José: Alina, espera -me tomó del brazo-
Alina: Nos vemos después
Salimos en silencio, pero abrazados, nos detuvimos en la entrada y Luciano me hizo mirarlo, sus ojos me hacían perder. Me acarició la mejilla, me dio un beso en la frente y me abrazó fuerte. Necesitaba ese abrazo que me dijera 'todo estará bien' y él me lo dio
Cuando Aislyn salió, la vi y se veía bella. Su panza de unos cinco meses y medio la hacía ver tierna y su ropa rosa la hacía verse más tierna. La abracé
Alina: ¿Qué tal mi sobrina? -dije sonriente-
Aislyn: Será niño
Alina: ¡Será ñiñaaaaaa! -dije lento-
Luciano: ¡Serán gemelos!
Aislyn: ¡CALLA HOMRE! -dijo alarmada-
Alina: ¡La matarás de un susto! Es una solita -le acaricié el vientre-
Aislyn: ¿Ustedes cuando?
Luciano: Serán cinco si vuelves a preguntar
Aislyn: ¿QUEEE? -dijo bromeando-
Alina: ¿Un año? -sonreí-
Luciano: Mmm... Un año... Me parece bien -le di un beso-
Aislyn: ¡Que lindos!
Alina: Arruinas el momento -sonreí- vamos a buscar a Cata
Buscamos a Cata y después de qe saludara a su mamá, se pegó a mi como un chicle, cosa que amaba. A veces Cata demostraba sus 'celos' apartandose de mamá, pero a mi me encantaba que hiciera eso. Llegamos a la cita e inmediato nos hicieron pasar, entramos los cuatro, al principio el médico quedo como en shock al ver tantos, pero luego se adaptó. Luciano cargaba a Cata mientras yo estaba con Aislyn
Doctor: ¿Síntomas anormales?
Aislyn: Ninguno. Todo ha sido muy tranquilo
Doctor: ¿Antojos?
Alina: ¡Demasiados!
Doctor: Pues todo va bien
Alina-Aislyn: ¿Se ve el sexo? -dijimos al mismo tiempo-
Doctor: ¿De verdad quieres saber?
Alina: ¡Obvio que queremos saber!
Doctor: Será otra niña
Aislyn: ¿Que? -sonrió-
Alina: ¡Oh si! -empece a bailar- te lo dije, te lo dije, ñañañaña
Luciano: Amor, calma -rió-
Aislyn: ¿Que haces para adivinar?
Alina: Tengo una conexión fuerte con mis sobrinas -sonreí y tomé a Cata-
Aislyn: O sea, Alina la que más siente conexiones -bromeó-
Doctor: Bueno, se ve que esto no se lo esperaban
Alina: Yo si -sonreí más-
Doctor: Aislyn, reposo, ya tienes seis meses, no queremos un parto prematuro
Aislyn: Okey. Como me indique
Doctor: Espero pronto verlos de nuevo y ojalá que tú -me señalo con un bolígrafo- pronto seas mi paciente -sonrió-
Luciano-Alina: Un año -dijimos a la vez-
Doctor: Okey. Buena decisión
Aislyn: Hasta luego
Salimos y me quedé pensativa... Todos querían que tuviera un bebé, menos nosotros. Aún no me sentía preparada para un hijo... Sería mover mi vida a trescientos sesenta grados. Ya va. Mi periodo ¡Carajo! Dejamos a Aislyn en casa de papá y después salimos camino a casa
Alina: Amor, ¿podemos ir a la farmacia?
Luciano: Claro. ¿Te sientes mal?
Alina: Necesito comprar unas pastillas para el dolor de cabeza -y quizá una prueba de embarazo, pensé-
Luciano: Está bien
En todo el camino iba con una misma idea: ¡Ojalá que no esté! Hace más de un mes habíamos estado juntos, no nos protegimos... Sería mi culpa si saldría embarazada justo ahora
Le sonreí tiernamente y de repente, escuché el sonido de una cámara, me di la vuelta y era Lucía
Lucía: Lo siento, se veía demasiao bellos y no la iba a dejar pasar, ¿Okey? Okey
Todos nos reímos por la forma en la que habló y como se expresó. El resto de la cena fue maravillosa, comimos muy tranquilos y hablamos de cada cosa. Luego de dejar a Lucía en su casa y a Aislyn en la de papá, nos dispusimos a ir a nuestro departamento
Durante el trayecto no dejábamos de vernos y sonreírnos, de vez en cuando le guiñaba el ojo y él sonreía más. Cuando nos detuvimos, salimos del auto y entramos, el puso su brazo alrededor de mi cintura y me tomó de la mano, sentí la mirada de unos chicos entre mi escote y escuché como murmuraban entre si, así que decidimos subir por el ascensor, una vez cerradas las puertas, me lancé contra Luciano para besarlo. Él por su parte, se dejo llevar, lo sentí dispuesto a todo cuando puso sus manos en mis glúteos y me aferró a él
Entramos al departamento y mientras yo trataba de soltarle corbata, el trataba de deshacer el delgado tirante que iba en la espalda. Llegamos a tropezones al cuarto, ya para ese momento yo tenía medio vestido bajado y Luciano iba sin camisa. Hice que callera en la cama y me puse sobre él, con sus piernas entre las mías
La pasión no dejaba de estar en ningún momento. Nos terminamos de desvestir y ahora estaba yo debajo, sentí su mirada recorriendome por completo, como si grabara la imagen de manera permanente entre su memoria. Lo hice mirarme de nuevo a los ojos y lo besé, puse mis brazos por su cuello y en ese instante, Luciano entró en mi de manera lenta
Quise gritar pero los besos me acallaban. Las penetraciones eran acompasadas, calmadas, fuertes, tiernas, una mezcla entre ternura y pasión incontenible, todo eso había que el momento fuera extremadamente perfecto
Desperté boca abajo y abrazada a mi piloto, con la sábana sólo cubriendo mis glúteos, sentí como sus manos trazaban suaves caminos en mi espalda, sus caricias me hicieron sonreír y me moví un poco, para poder mirarle a la cara
Alina: Hola -dije casi susurrando y sonriendo-
Luciano: Hola -sonrió-
Alina: Despietar y verte sonreír me hace dar cuenta de que todo tiene sentido, de que todo pasa por algo y te veo y eres ese algo que me encanta
Luciano: Lo mismo dio -me dio un beso- quiero que seas lo primero que vea cuando abra mis ojos
Alina: ¿Por siempre?
Luciano: Y para siempre
Alina: -le di un beso- Me ducho y salgo para que desayunemos
Me levanté de la cama sin nada y de una vez sus ojos se clavaron en mi, con mucha picardía entré al baño y abrí la regadera... Agua caliente, ¡perfecto! Entré en ella y deje que el agua me recorriera. Me aplique el shampoo y cuando iba a lavarme, sentí una manos en mis caderas, la vales empezaron luego a subir hasta mi vientre, ese rose era perfecto
Me gire y quede viendo sus ojos, luego, lentamente me acerque a sus labios, nos fundimos en un beso apasionado y candente, demasiado perfecto. Lentamente me puso en la pared e hice que me cargara, sentí su mascunilidad erecta y con un movimiento hice que entrara en mi, en esta ocasión di un grito de placer que se escuchó en todo el edificio, ya luego le diría a los vecinos lo sucedido
Después de un rato, salimos ya cambiados. Él iba con una bermuda beige y una camisa color frambuesa, yo por mi parte, opté por una falda de jeans corta, una camisa negra pegada y unos zapatos bajitos negros
Alina: ¿Ahora? Tengo hambre. Mis tripitas reclaman
Luciano: Mmmm... Yo también tengo hambre -me dio una mirada pervertida pero excitante-
Alina: También tengo ese tipo de hambre -sonreí- pero después, necesito fuerzas -me tiré en la cama-
Luciano: Mmmm... Ya se donde vamos a comer, pero como no tienes fuerzas te voy a llevar así
Dicho esto me cargó haciéndome cosquillas, y bajamos hasta el auto. Arrancó
Alina: ¿A dónde vamos? -dije curiosa-
Luciano: Ya verás
Siguió conduciendo y después de un breve tiempo, noté que cada vez nos íbamos alejando más de la ciudad. Mi curiosidad empezaba a aumentar, pero no conseguiría nada con preguntarle. De repente, se detuvo en una casita pequeña
Alina: ¿Y esto?
Luciano: Ah pues, el desayuno -sonrió-
Alina: Ah Okey
Entramos tomados de la mano y era un local muy bonito, nos sentamos juntos, viéndonos a la cara, tomo mi mano y acarició mis nudillos
Luciano: ¿En qué piensas?
Alina: En mi papá. Siento que soy muy egoísta, pero no se, me cuesta ver a esa mujer como la novia de él, más siendo la mamá de ella
Luciano: Mira, en el tiempo en que conocí a Yade, esa señora era diferente a su hija, era honrada, respetuosa, muy buena gente, todo lo contrario a Alexandra, pero ahora la noté rara... No se
Alina: Quizá deba hablarlo, él merece ser feliz, pero -me detuve- ¡carajo! ¿Por qué justamente ella?
Luciano: Bueno, no se, quizá sea mejor que lo hables con calma y así
Alina: Lo haré
Desayunamos con calma y luego de dar unas cuantas vueltas por el lugar, mi teléfono empezó a vibrar, vi el identificador y era Aislyn
Alina: ¡Hola, hermanita! -dije alegre-
Aislyn: Hola, herma... ¿Estas ocupada?
Alina: No, ¿y eso?
Aislyn: Tengo consulta médica y no teno nadie que me acompañe
Alina: ¿Quieres que pasemos por ti?
Aislyn: ¿Pueden? -contestó con voz de niña-
Alina: Obvio y de una vez pasamos por Cata, ¡quiero ver a mi sobrina!
Aislyn: -rió- Te espero -cortó-
Luciano: ¿A casa de tu papá?
Alina: Así mismo -le di un beso en los labios- Te amo
Llegamos en unos treinta minutos a la casa, entramos tomados de la mano y vi como mi papa estaba sentado en la sala, gracias a Dios y no estaba esa señora, creo que hubiera salido corriendo si la hubiera visto
Alina: Hola, papa -dije seca. Me acerqué y le di un beso en la mejilla- ¡AISLYN! ¡APÚRATE! -grité-
Aislyn: ¡YA VOY! -gritó a lo lejos-
José: Tenemos que hablar -dijo serio-
Luciano: Este... Amor, te espero en el auto -me dio un beso pequeño-
Alina: No es necesario, de todas formas te contaré
Luciano: Pero...
José: No hay problema, Luciano
Él asintió y nos sentamos en el sofá grande abrazados
Alina: ¿Y? -dije impaciente-
José: Hija, no quiero que mi relación con Yade afecte la que tengo contigo. Me gustaría que se llevaran bien
Alina: -ese comentario me molestó- Papá, no pretendas que seamos madre e hija, porque uno, mi mamá por desgracia nos dejó y no por placer y dos, es la mamá de la mujer que me separó de Luciano, ¿si me entiendes, no?
José: Por supuesto que entiendo. Pero me gustaría que se llevaran o que al menos, no pasara lo de anoche cada vez que ella venga
Alina: Mientras no esté su hija todo perfecto
José: No puedo negarle la entrada a Alexandra, es su hija
Alina: Pero si puedes hacer que con eso me sienta incomoda, ¿cierto? -se quedo en silencio- Mira, se feliz con tu mujer, ámala y lo que quieras, pero no pretendas que yo haga lo mismo. Si, mereces ser feliz con quien tú quieras, es tu vida, pero piensa un poquito en como me sentí al ver a esas mujeres ahí -me levanté- ¡AISLYN, TE ESPERO AFUERA!
José: Alina, espera -me tomó del brazo-
Alina: Nos vemos después
Salimos en silencio, pero abrazados, nos detuvimos en la entrada y Luciano me hizo mirarlo, sus ojos me hacían perder. Me acarició la mejilla, me dio un beso en la frente y me abrazó fuerte. Necesitaba ese abrazo que me dijera 'todo estará bien' y él me lo dio
Cuando Aislyn salió, la vi y se veía bella. Su panza de unos cinco meses y medio la hacía ver tierna y su ropa rosa la hacía verse más tierna. La abracé
Alina: ¿Qué tal mi sobrina? -dije sonriente-
Aislyn: Será niño
Alina: ¡Será ñiñaaaaaa! -dije lento-
Luciano: ¡Serán gemelos!
Aislyn: ¡CALLA HOMRE! -dijo alarmada-
Alina: ¡La matarás de un susto! Es una solita -le acaricié el vientre-
Aislyn: ¿Ustedes cuando?
Luciano: Serán cinco si vuelves a preguntar
Aislyn: ¿QUEEE? -dijo bromeando-
Alina: ¿Un año? -sonreí-
Luciano: Mmm... Un año... Me parece bien -le di un beso-
Aislyn: ¡Que lindos!
Alina: Arruinas el momento -sonreí- vamos a buscar a Cata
Buscamos a Cata y después de qe saludara a su mamá, se pegó a mi como un chicle, cosa que amaba. A veces Cata demostraba sus 'celos' apartandose de mamá, pero a mi me encantaba que hiciera eso. Llegamos a la cita e inmediato nos hicieron pasar, entramos los cuatro, al principio el médico quedo como en shock al ver tantos, pero luego se adaptó. Luciano cargaba a Cata mientras yo estaba con Aislyn
Doctor: ¿Síntomas anormales?
Aislyn: Ninguno. Todo ha sido muy tranquilo
Doctor: ¿Antojos?
Alina: ¡Demasiados!
Doctor: Pues todo va bien
Alina-Aislyn: ¿Se ve el sexo? -dijimos al mismo tiempo-
Doctor: ¿De verdad quieres saber?
Alina: ¡Obvio que queremos saber!
Doctor: Será otra niña
Aislyn: ¿Que? -sonrió-
Alina: ¡Oh si! -empece a bailar- te lo dije, te lo dije, ñañañaña
Luciano: Amor, calma -rió-
Aislyn: ¿Que haces para adivinar?
Alina: Tengo una conexión fuerte con mis sobrinas -sonreí y tomé a Cata-
Aislyn: O sea, Alina la que más siente conexiones -bromeó-
Doctor: Bueno, se ve que esto no se lo esperaban
Alina: Yo si -sonreí más-
Doctor: Aislyn, reposo, ya tienes seis meses, no queremos un parto prematuro
Aislyn: Okey. Como me indique
Doctor: Espero pronto verlos de nuevo y ojalá que tú -me señalo con un bolígrafo- pronto seas mi paciente -sonrió-
Luciano-Alina: Un año -dijimos a la vez-
Doctor: Okey. Buena decisión
Aislyn: Hasta luego
Salimos y me quedé pensativa... Todos querían que tuviera un bebé, menos nosotros. Aún no me sentía preparada para un hijo... Sería mover mi vida a trescientos sesenta grados. Ya va. Mi periodo ¡Carajo! Dejamos a Aislyn en casa de papá y después salimos camino a casa
Alina: Amor, ¿podemos ir a la farmacia?
Luciano: Claro. ¿Te sientes mal?
Alina: Necesito comprar unas pastillas para el dolor de cabeza -y quizá una prueba de embarazo, pensé-
Luciano: Está bien
En todo el camino iba con una misma idea: ¡Ojalá que no esté! Hace más de un mes habíamos estado juntos, no nos protegimos... Sería mi culpa si saldría embarazada justo ahora
jueves, 24 de octubre de 2013
Capítulo 25
'Soy Tu Amigo Fiel-Danna P. Feat. Alex Sintek'
''Dicho esto, el hombre retrocedió y les lanzó el auto a los tipejos, quienes por el susto, pensaron que eran las autoridades y salieron huyendo. Me bajé y vi que la chica estaba entrado básicamente en un estado de shock emocional, me acerqué a ella y la abracé intentando calmarla. La hice subir al auto y luego si fuimos a casa
Durante el trayecto no hablamos mucho, pero al menos logré que me dijera su nombre, que me dijera de donde venía y además, la convencí de que durmiera al menos esta noche en mi casa, aunque fue difícil de conseguirlo
Entramos a casa y mí papá se sorprendió, pero lo hice calmar con la mirada. Subimos y la llevé hasta una habitación de invitados
Alina: No es la gran cosa, pero creo que estarás cómoda. Si necesitas algo, mi habitación es la de la derecha
Lucía: Ni se como me dejé convencer para quedarme aquí. Siento que causo incomodidad
Alina: Nada que ver. Quédate, descansa y ya mañana
Lucía: Ni si quiera tengo una. Venía llegando recién
Alina: ¿Y tu equipaje?
Lucía: Un rollo raro en el aeropuerto
Alina: ¿Estas sola por aquí? -ella asintió- Pues ya no -sonreí- ahora cuentas conmigo. Te ayudaré en lo que sea necesario
Lucía: ¿Qué? -dijo estupefacta-
Alina: Si. ¿Amigas? -dije sonriente-
Lucía: Dale puej -sonrió-''
Sonreí y luego de que la enfermera me autorizara para ir hasta la habitación. Había un sillón grande, así que al menos sería cómodo
-Alina, amor- era lo que escuchaba a lo lejos. Tenía sueño tremendo y no quería despertar, pero el incansable llamado logró su cometido. Me moví un poco más y después de flojera en el sillón, decidí abrir los ojos. Los froté un poco con mis manos mientras se acostumbraban a la luz, luego, me encontré con el enfermo más hermoso del mundo
Luciano: Hola -sonrió con dificultad-
Alina: Hola -me levanté y le di un beso en los labios-
Luciano: Mmmm -hizo un gesto de placer- Te amo
Alina: Te amo -le di otro beso en los labios-
Xx: Ejem, ejem -carraspeó una garganta-
Me gire y era el doctor. Lo miré apenada pero con una sonrisa en los labios, él también me miraba de esa manera. Luciano sólo se limitaba a sonreír fascinado de la vida
Doctor: Veo que ya te sientes mejor
Luciano: ¿Quién no con esta hermosa acompañante?
Alina: Luciano -dije en tono de regaño-
Luciano: ¿Que? -contestó divertido- Es la verdad
Alina: Comportate
Doctor: Tranquila. ¿Te ha dolido algo? ¿Sientes algun malestar 'anormal'? -resaltó esa palabra-
Luciano: Me ha dolido desde muy temprano la parte de los costados. Supongo que eso es normal
Doctor: En efecto, pesto que tienes dos de tus costillas fracturadas
Alina: ¿Y en cuanto tiempo podrá salir de aquí?
Doctor: Considerando que estará bien en tus manos y que estoy seguro que él pondrá todo por salir mejor, tal vez mañana mismo
Luciano: ¿No puede ser hoy mismo?
Alina: Que urgido -le sonreí-
Doctor: Ya veo -rió- pero no es posible, tenemos que hacerte unos cuantos estudios pertinentes en lo que transcurre el día
Luciano sólo puso un cara tristona, cosa que causó la risa del doctor y mía. Después de una revisión, un cambio de suero y un sano y nutritivo desayuno, nos dispusimos a ver la televisión, eso si, él en camilla y yo en el cómodo sofá. Al principio me dispuse a revisar el teléfono, tenía un mensaje de doña Carmen diciéndome que se le dificultaba ir temprano pero que por la noche iba sin falta. Además de eso, tenía unas llamadas perdidas de mi hermana, pero cuando intente llamarle no contestaba ella, supuse que estaba durmiendo, dejé el móvil en una mesita ratona cargando, puesto que siempre llevaba para todos lados el cargador, y me concentre un rato en la televisión, aunque sentía que Luciano no estaba tan concentrado y lo comprobé cuando me llamó
Luciano: Alinaaaa -llamó en tono suplicante-
Alina: ¿Qué pasa? -me gire a verlo-
Luciano: Estoy sholito -habló como bebé e hizo puchero-
Alina: Luciano- le miré de forma seria-
Luciano: Por favor, ¿si?
Me sonrió tan tiernamente que no me pude resistir y me senté en la camilla, quedando de frente para poder verle mejor
Alina: ¿Ahora?
Luciano: No -se movió con mucha delicadeza hacia un lado- aquí estarás mejor
Lo miré estupefacta pues no dijo ni 'mu' cuando se movió. Al principio me dio medio ponerme a su lado, puesto que si estaba enfermo y necesitaba mucho reposo, pero luego con extremo cuidado me puse a su lado
Luciano: Ahora está mejor -dijo en mi cuello-
Me quede quieta pues ese contacto era peligroso, pues mis ganas él las elevaba al mil por minuto. Lo ignoré y me quede viendo fijamente el televisor, pero Luciano no me dejaba concentrar
Luciano: Quiero besarte -susurró en mi oído-
Alina: No lo hagas -dije en suspiro-
Luciano: ¿Por qué?
Alina: Porque no puedes -susurré sobre sus labios-
Luciano: ¿Por qué no?
Alina: Porque no me has pedido que sea tu novia de manera oficial -le rozé los labios-
Luciano: ¿Quieres ser mi novia?
Alina: Por supuesto
Dicho esto, undi mis labios con los suyos. Un beso intenso, apasionado, pero lleno de ternura, logré contenerme un poco y así fue un beso perfecto. Al separarnos entrelacé nuestras manos
Alina: Tenemos un montón de cosas por hablar, ¿no cree señor Cámara?
Luciano: Por supuesto que si, señorita Carrillo -sonrió y me dio un beso-
Días después
Alina: Amor, hay que apurarnos -dije mientras corría por todo el departamento-
Luciano: Yo ya estoy listo -dijo esto y salió del baño-
Me quede sonriente al verlo, llevaba un traje negro, una camisa blanca debajo del saco y un corbata vinotinto que hacia juego con mi vestido. Luciano caminaba ya con facilidad, así que para presumirse más se dio un vuelta
Alina: Te ves perfecto -sonreí-
Luciano: Tú te ves perfecta -me dio un beso-
Iba un poco mostradora, pero la ocasión lo ameritaba. El vestido era negro y daba contrastes rojos, no cubría la espalda en lo absoluto y tenía un escote en la parte de alente, era una división entre mis dos pechos y llegaba hasta un poco más arriba de mi cintura, el vestido llegaba más abajo de mis glúteos, pero se veía genial
Luciano: ¿Nos vamos? -sonrió-
Alina: Por supuesto
Llegamos a nuestro destino en unos veinte minutos. Aparcamos el auto y entramos a casa de mi papá, tenía casi una semana sin verlo, así que entré apresurada como una niña pequeña, dejando atrás a Luciano, quería darle una sorpresa a mi papa, pero mi sorpresa fue verlo a él besando a una mujer
Alina: -carraspee mi garganta- Buenas noches, ¿interrumpí algo?
Mi papa inmediatamente se dio la vuelta, estaba calmado pero sabía que esperaba una explicación
José: Hija, que bueno que llegas -se acercó y me abrazo- te quiero presentar a...
Luciano: ¿Yadelkis? Señora, ¿que hace aquí? -se apareció detrás de mi-
José: ¿Se conocen?
Alina: Luciano... -dije esperando una respuesta-
Luciano: Si, ella es la mama de...
En ese momento se escucharon unos tacones razonando en la cerámica del piso
Xx-¡Mama! Cuano tiempo-
Esa voz... Esa voz la reconocía de aquí a Saturno. Era ella, Alexadra
Alina: ¿Qué hace ella aquí? -dije apretando la mandíbula-
El karma, pensé, eso no era otra cosa
José: Yadelkis es la mama de Alexandra -miró al piso-
Alexandra: Quien viera, Alina... El destino nos quiere juntas -acarició su vientre de embarazada-
Alina: Ya va. Esto es demasiado. Esa señora es la madre de la mujer que nos hizo daño tanto como a Luciano, como a mi y a pesar de que tú sabes toda la historia, ¿la metiste en tu vida? -hubo un silencio- no, lo siento, no me quedo a ver este show
Aislyn: ¿A dónde vas, hermana? -apareció por las escaleras y cuando vio a Alexandra se confundió- ¿Quien es ella?
Luciano: Alina, control, amor
Alexandra: Ay que tierno...
Alina: ¡Cállate, zorra! Se me va olvidar que estas embarazada -dije con furia-
Aislyn: Ven, vamos un momento al despacho
Me llevo a jalonazos y Luciano nos siguió, trancamos la puerta y quise tirar todo lo que había ahí
Aislyn: ¿Me explican?
Alina: No hay nada que explicar. La señora esa es la novia de mi papa y la embarazada es su hija
Luciano: Y esa hija es Alexandra
Alina: La que casualmente nos separo a nosotros -golpee el escritorio-
Aislyn: Maldición, ¿qué ocurre con papá?
Alina: No lo se, pero en este circo no me quedo yo
Aislyn: No bueno, me llevan porque tampoco pienso tener que ver ese show
De repente escuché una voz familiar
Lucía: ¿QUÉ HACE ESTA ZORRA EN ESTA CASA? -gritó-
Salí del despacho corriendo y mi papá tenía a Lucía agarrada de un brazo, mientras que la señora se interponía entre Lucía y su hija
Alina: Lucía -la abracé- luego te explico y te doy permiso de que asesines a mi papa -le dije en susurros al oído-
Lucía: ¿Qué carajos pasa?
Aislyn: El señor es novio de la mama de la zorra -sonrió-
Alexandra: Más respetó
Aislyn: ¿Y te lo mereces?
Yadelkis: ¿No piensas decir nada, José?
Luciano: Yo me voy. Señor, discúlpeme pero no puedo quedarme, entienda
Alina: Y supongo que Lucía tampoco se queda y Aislyn menos. Adiós. Aprovechen la cena
Salimos de la casa dejando mudos a todos, quizá las dos zorras que estaban en casa se sentían con la satisfacción del mundo, pero no quería pensar en ello
Alina: ¿Ahora?
Lucía: No se, es sábado por la noche, estamos todos formales, hace hambre...
Luciano: ¡Vayamos a Sabor Amor!
Aislyn: Vayamos allá
Nos subimos al auto y luego de un trayecto corto llegamos al Sabor Amor, tomamos asiento y cuando nos fueron a atender Lucía casi sufre y ataque cardíaco mortal, ahí estaba su actriz favorita, Silvia Navarro. Pequeñas risas salieron de nuestros labios, pues en más de una ocasión la dueña nos había atendido y cuando se lo comentábamos a Lucía o no nos creía o decía que nos mataría. Después de un autógrafo y la típica foto del recuerdo, dejamos que la dueña cumpliera con su trabajo, luego salió a flote lo ocurrido un rato antes
Aislyn: Mi papá me dejó mudo con su actitud
Luciano: Lo se
Lucía: Lo peor es que él la conocía
Alina: Mi papá hoy me decepcionó por completo, entiendo que esté enamorado, si es que se le puede llamar así, pero sabe que esa relación me hace daño... Y sonará egoísta, pero si mi papá sigue con esa señora lamentablemente me tendré que separar de él y mantenerme al margen porque no pienso tragarme el mal rato
Luciano: Tranquila -me sonrió y me tomó la mano- encontraremos una solución juntos, ¿si?
''Dicho esto, el hombre retrocedió y les lanzó el auto a los tipejos, quienes por el susto, pensaron que eran las autoridades y salieron huyendo. Me bajé y vi que la chica estaba entrado básicamente en un estado de shock emocional, me acerqué a ella y la abracé intentando calmarla. La hice subir al auto y luego si fuimos a casa
Durante el trayecto no hablamos mucho, pero al menos logré que me dijera su nombre, que me dijera de donde venía y además, la convencí de que durmiera al menos esta noche en mi casa, aunque fue difícil de conseguirlo
Entramos a casa y mí papá se sorprendió, pero lo hice calmar con la mirada. Subimos y la llevé hasta una habitación de invitados
Alina: No es la gran cosa, pero creo que estarás cómoda. Si necesitas algo, mi habitación es la de la derecha
Lucía: Ni se como me dejé convencer para quedarme aquí. Siento que causo incomodidad
Alina: Nada que ver. Quédate, descansa y ya mañana
Lucía: Ni si quiera tengo una. Venía llegando recién
Alina: ¿Y tu equipaje?
Lucía: Un rollo raro en el aeropuerto
Alina: ¿Estas sola por aquí? -ella asintió- Pues ya no -sonreí- ahora cuentas conmigo. Te ayudaré en lo que sea necesario
Lucía: ¿Qué? -dijo estupefacta-
Alina: Si. ¿Amigas? -dije sonriente-
Lucía: Dale puej -sonrió-''
Sonreí y luego de que la enfermera me autorizara para ir hasta la habitación. Había un sillón grande, así que al menos sería cómodo
-Alina, amor- era lo que escuchaba a lo lejos. Tenía sueño tremendo y no quería despertar, pero el incansable llamado logró su cometido. Me moví un poco más y después de flojera en el sillón, decidí abrir los ojos. Los froté un poco con mis manos mientras se acostumbraban a la luz, luego, me encontré con el enfermo más hermoso del mundo
Luciano: Hola -sonrió con dificultad-
Alina: Hola -me levanté y le di un beso en los labios-
Luciano: Mmmm -hizo un gesto de placer- Te amo
Alina: Te amo -le di otro beso en los labios-
Xx: Ejem, ejem -carraspeó una garganta-
Me gire y era el doctor. Lo miré apenada pero con una sonrisa en los labios, él también me miraba de esa manera. Luciano sólo se limitaba a sonreír fascinado de la vida
Doctor: Veo que ya te sientes mejor
Luciano: ¿Quién no con esta hermosa acompañante?
Alina: Luciano -dije en tono de regaño-
Luciano: ¿Que? -contestó divertido- Es la verdad
Alina: Comportate
Doctor: Tranquila. ¿Te ha dolido algo? ¿Sientes algun malestar 'anormal'? -resaltó esa palabra-
Luciano: Me ha dolido desde muy temprano la parte de los costados. Supongo que eso es normal
Doctor: En efecto, pesto que tienes dos de tus costillas fracturadas
Alina: ¿Y en cuanto tiempo podrá salir de aquí?
Doctor: Considerando que estará bien en tus manos y que estoy seguro que él pondrá todo por salir mejor, tal vez mañana mismo
Luciano: ¿No puede ser hoy mismo?
Alina: Que urgido -le sonreí-
Doctor: Ya veo -rió- pero no es posible, tenemos que hacerte unos cuantos estudios pertinentes en lo que transcurre el día
Luciano sólo puso un cara tristona, cosa que causó la risa del doctor y mía. Después de una revisión, un cambio de suero y un sano y nutritivo desayuno, nos dispusimos a ver la televisión, eso si, él en camilla y yo en el cómodo sofá. Al principio me dispuse a revisar el teléfono, tenía un mensaje de doña Carmen diciéndome que se le dificultaba ir temprano pero que por la noche iba sin falta. Además de eso, tenía unas llamadas perdidas de mi hermana, pero cuando intente llamarle no contestaba ella, supuse que estaba durmiendo, dejé el móvil en una mesita ratona cargando, puesto que siempre llevaba para todos lados el cargador, y me concentre un rato en la televisión, aunque sentía que Luciano no estaba tan concentrado y lo comprobé cuando me llamó
Luciano: Alinaaaa -llamó en tono suplicante-
Alina: ¿Qué pasa? -me gire a verlo-
Luciano: Estoy sholito -habló como bebé e hizo puchero-
Alina: Luciano- le miré de forma seria-
Luciano: Por favor, ¿si?
Me sonrió tan tiernamente que no me pude resistir y me senté en la camilla, quedando de frente para poder verle mejor
Alina: ¿Ahora?
Luciano: No -se movió con mucha delicadeza hacia un lado- aquí estarás mejor
Lo miré estupefacta pues no dijo ni 'mu' cuando se movió. Al principio me dio medio ponerme a su lado, puesto que si estaba enfermo y necesitaba mucho reposo, pero luego con extremo cuidado me puse a su lado
Luciano: Ahora está mejor -dijo en mi cuello-
Me quede quieta pues ese contacto era peligroso, pues mis ganas él las elevaba al mil por minuto. Lo ignoré y me quede viendo fijamente el televisor, pero Luciano no me dejaba concentrar
Luciano: Quiero besarte -susurró en mi oído-
Alina: No lo hagas -dije en suspiro-
Luciano: ¿Por qué?
Alina: Porque no puedes -susurré sobre sus labios-
Luciano: ¿Por qué no?
Alina: Porque no me has pedido que sea tu novia de manera oficial -le rozé los labios-
Luciano: ¿Quieres ser mi novia?
Alina: Por supuesto
Dicho esto, undi mis labios con los suyos. Un beso intenso, apasionado, pero lleno de ternura, logré contenerme un poco y así fue un beso perfecto. Al separarnos entrelacé nuestras manos
Alina: Tenemos un montón de cosas por hablar, ¿no cree señor Cámara?
Luciano: Por supuesto que si, señorita Carrillo -sonrió y me dio un beso-
Días después
Alina: Amor, hay que apurarnos -dije mientras corría por todo el departamento-
Luciano: Yo ya estoy listo -dijo esto y salió del baño-
Me quede sonriente al verlo, llevaba un traje negro, una camisa blanca debajo del saco y un corbata vinotinto que hacia juego con mi vestido. Luciano caminaba ya con facilidad, así que para presumirse más se dio un vuelta
Alina: Te ves perfecto -sonreí-
Luciano: Tú te ves perfecta -me dio un beso-
Iba un poco mostradora, pero la ocasión lo ameritaba. El vestido era negro y daba contrastes rojos, no cubría la espalda en lo absoluto y tenía un escote en la parte de alente, era una división entre mis dos pechos y llegaba hasta un poco más arriba de mi cintura, el vestido llegaba más abajo de mis glúteos, pero se veía genial
Luciano: ¿Nos vamos? -sonrió-
Alina: Por supuesto
Llegamos a nuestro destino en unos veinte minutos. Aparcamos el auto y entramos a casa de mi papá, tenía casi una semana sin verlo, así que entré apresurada como una niña pequeña, dejando atrás a Luciano, quería darle una sorpresa a mi papa, pero mi sorpresa fue verlo a él besando a una mujer
Alina: -carraspee mi garganta- Buenas noches, ¿interrumpí algo?
Mi papa inmediatamente se dio la vuelta, estaba calmado pero sabía que esperaba una explicación
José: Hija, que bueno que llegas -se acercó y me abrazo- te quiero presentar a...
Luciano: ¿Yadelkis? Señora, ¿que hace aquí? -se apareció detrás de mi-
José: ¿Se conocen?
Alina: Luciano... -dije esperando una respuesta-
Luciano: Si, ella es la mama de...
En ese momento se escucharon unos tacones razonando en la cerámica del piso
Xx-¡Mama! Cuano tiempo-
Esa voz... Esa voz la reconocía de aquí a Saturno. Era ella, Alexadra
Alina: ¿Qué hace ella aquí? -dije apretando la mandíbula-
El karma, pensé, eso no era otra cosa
José: Yadelkis es la mama de Alexandra -miró al piso-
Alexandra: Quien viera, Alina... El destino nos quiere juntas -acarició su vientre de embarazada-
Alina: Ya va. Esto es demasiado. Esa señora es la madre de la mujer que nos hizo daño tanto como a Luciano, como a mi y a pesar de que tú sabes toda la historia, ¿la metiste en tu vida? -hubo un silencio- no, lo siento, no me quedo a ver este show
Aislyn: ¿A dónde vas, hermana? -apareció por las escaleras y cuando vio a Alexandra se confundió- ¿Quien es ella?
Luciano: Alina, control, amor
Alexandra: Ay que tierno...
Alina: ¡Cállate, zorra! Se me va olvidar que estas embarazada -dije con furia-
Aislyn: Ven, vamos un momento al despacho
Me llevo a jalonazos y Luciano nos siguió, trancamos la puerta y quise tirar todo lo que había ahí
Aislyn: ¿Me explican?
Alina: No hay nada que explicar. La señora esa es la novia de mi papa y la embarazada es su hija
Luciano: Y esa hija es Alexandra
Alina: La que casualmente nos separo a nosotros -golpee el escritorio-
Aislyn: Maldición, ¿qué ocurre con papá?
Alina: No lo se, pero en este circo no me quedo yo
Aislyn: No bueno, me llevan porque tampoco pienso tener que ver ese show
De repente escuché una voz familiar
Lucía: ¿QUÉ HACE ESTA ZORRA EN ESTA CASA? -gritó-
Salí del despacho corriendo y mi papá tenía a Lucía agarrada de un brazo, mientras que la señora se interponía entre Lucía y su hija
Alina: Lucía -la abracé- luego te explico y te doy permiso de que asesines a mi papa -le dije en susurros al oído-
Lucía: ¿Qué carajos pasa?
Aislyn: El señor es novio de la mama de la zorra -sonrió-
Alexandra: Más respetó
Aislyn: ¿Y te lo mereces?
Yadelkis: ¿No piensas decir nada, José?
Luciano: Yo me voy. Señor, discúlpeme pero no puedo quedarme, entienda
Alina: Y supongo que Lucía tampoco se queda y Aislyn menos. Adiós. Aprovechen la cena
Salimos de la casa dejando mudos a todos, quizá las dos zorras que estaban en casa se sentían con la satisfacción del mundo, pero no quería pensar en ello
Alina: ¿Ahora?
Lucía: No se, es sábado por la noche, estamos todos formales, hace hambre...
Luciano: ¡Vayamos a Sabor Amor!
Aislyn: Vayamos allá
Nos subimos al auto y luego de un trayecto corto llegamos al Sabor Amor, tomamos asiento y cuando nos fueron a atender Lucía casi sufre y ataque cardíaco mortal, ahí estaba su actriz favorita, Silvia Navarro. Pequeñas risas salieron de nuestros labios, pues en más de una ocasión la dueña nos había atendido y cuando se lo comentábamos a Lucía o no nos creía o decía que nos mataría. Después de un autógrafo y la típica foto del recuerdo, dejamos que la dueña cumpliera con su trabajo, luego salió a flote lo ocurrido un rato antes
Aislyn: Mi papá me dejó mudo con su actitud
Luciano: Lo se
Lucía: Lo peor es que él la conocía
Alina: Mi papá hoy me decepcionó por completo, entiendo que esté enamorado, si es que se le puede llamar así, pero sabe que esa relación me hace daño... Y sonará egoísta, pero si mi papá sigue con esa señora lamentablemente me tendré que separar de él y mantenerme al margen porque no pienso tragarme el mal rato
Luciano: Tranquila -me sonrió y me tomó la mano- encontraremos una solución juntos, ¿si?
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