''Amarte Una Vez Más-Noel Shajris''
Desperté abrazada a alguien. Mi mente empezó a recordar cada cosa vivida anoche y sonreí al recordar el concierto. Me acurruque más en esos brazos que ahora me daban paz y me volví a dormir
Unos besos en mi cabello me hicieron despertar de nuevo y esta vez me acomode más. Los besos fueron descendiendo hasta mi cuello y se convirtieron en cosquillas
Alina: No, cosquillas no, Luciano -dije gritando con risas-
Luciano: ¿No? Convénceme
Como pude me puse encima de él, entrelacé nuestras manos y le di un beso en los labios, largo
Alina: ¿Así es buena forma de convencerte? -le sonreí-
Luciano: Es perfecto
Vi la hora en su reloj y ya eran las 7:10, así que aunque me quise levantar, no pude
Alina: Me tengo que levantar, mi amor
Luciano: ¿Cómo me dijiste?
Alina: ¿Mi amor? Ah si, así te dije, mi amor -le di un beso- pero me voy a bañar
Me baje súper rápido de encima de él, pero fue prácticamente en vano puesto que Luciano me logró atrapar en su brazos y me empezó a hacer cosquillas en el cuello
Alina: Piloto, me tengo que bañar, en serio
Luciano: A ver, te dejo con una condición
Alina: ¿Cuál?
Luciano: Esta...
Me puso contra la pared y me dio un tremendo beso, duro unos minutos y fue intenso, como ningún otro. Estaba empezando a tomar calor la cosa pero yo quería esperar
Alina: Luciano -dijo con la voz cortada- me tengo que bañar
Luciano: ¿Y si ahorramos agua?
Me dijo eso y empezó a bajar sus labios hasta mi cuello, eso hizo que me erizara por completo. Sus manos empezaron a bajar por mis brazos hasta llegar a mis caderas, pero me contuve
Alina: Esperemos un poco
Sonrió y yo le devolví la sonrisa. Me fui al baño y me encerré en el, luego me deje recostar en la puerta, ¿qué me pasaba qué él lograba moverme de mi eje?
Alina: Autocontrol, mujer, autocontrol
Me duche y mis pensamientos me invadieron... ¿Cómo sería bañarme junto con Luciano? Sentir sus manos recorriendo mi piel desnuda y mojada, cerré los ojos por instinto y por un momento sentí como sus manos me recorrerían, pero luego volví a la realidad
Me salí de la ducha y me puse rápidos ropa. Una falda negra, pegada cuerpo, una camisa blanca, pegada igual, por dentro de la falda y unos sandalias bajitas negras, un maquillaje sutil y mi bolsa negra. Salí y vi a Luciano en sirviendo los platos en la mesa, me abracé a él y me di un beso, él paso sus brazos por mi cintura
Luciano: Mmmm -se saboreo los labios- que delicia -hizo un gesto de placer
Alina: Eres de lo que no hay, mi vida -le di un pico-
Luciano: Me encanta cuando me dices mi vida
Alina: -le sonreí- Ah pues te lo repito. Eres mi vida, eres mi amor y Eres mío, que quede claro
Luciano: Tuyo, completamente
Desayunamos juntos y después de unos cuantos besos más, me fui de la casa. Pase buscando a Lucia junto con Cata y durante todo el viaje no dejo de hacerme preguntas, las cuales evadí totalmente
La semana transcurrió lenta y pesada, puesto que se venía mi semana de vacaciones, lo que significaba que me iría a algún lugar delicioso de mi país, a broncear e y disfrutar de los paisajes que me ofrecía. Cata ya estaba viviendo de nuevo con Aislyn, y ambas vivían con mi padre, quien no se tomo muy bien lo de la infidelidad de Adrián
Vienes por la noche, eran ya casi las diez de la noche, mi móvil estaba descargado por completo y era la única que faltaba por irse. Me había quedado haciendo los reportes de la semana que venía, para que sólo fuera cuestión de que los encargados armaran.
Había dejado mi auto afuera del edificio, algo lejos pues no había conseguido puesto después de la hora del almuerzo. Salí un poco asustada pues un hombre con unas fachas raras se me quedo viendo, por desgracia ese día había decidido ponerme un shorts negro, tacones negros y una camisa blanca pegada con mi chaqueta negra. Me gire sutilmente y vi como me seguía, los peores pensamientos se vinieron a mi, empece a caminar más rápido y de repente sentí como me halaba del brazo y ponía un trapo en mi nariz, trate de no inhalar. El tipo me estaba mentiendo mano por doquier
Como pude me di la vuelta y le di una patada en toda su parte sensible. El tipo cayo en el suelo y empece a intentar caminar, pero me detuvo tomándome de la pierna. Busque entre mi cartera mi gas pimienta y se le eche en la cara y salí corriendo. Maldije el momento en que me puse tacones y preferí quitarme los zapatos y salir corriendo. De repente, en todo en el frente de las oficinas de '+TU' me choque con alguien y no vi quien era, iba mareada y el golpe me había hecho sentir peor. De repente, todo se volvió gris y no supe más
Un fuerte dolor de cabeza me hizo despertar, ¿dónde carajos estaba? Parpadee un poco más y estaba en mi casa, me incorpore un poco más y estaba en mi habitación. Vi la hora y eran las dos de la mañana, me levanté y salí del lugar y vi a Luciano sentado en el sofá, con una taza en la mano
Alina: Hola -le sonreí-
Luciano: ¡Oh, Alina!
Luciano dejo la taza de café en la mesa de la sala y se me acercó a mi, me abrazo con fuerza, yo también me apreté a él con mucha fuerza
Luciano: Pensé que algo que te había pasado -me dio un beso en el cabello-
Alina: Pero no paso nada -trate de calmarlo-
Luciano: Tengo miedo -se alejó y se dejo caer en el sofá-
Alina: -me senté en sus piernas- ¿De qué? Luciano, no estés así
Luciano: De que en algún momento te llegue a pasar algo y que no te pueda proteger -me apretó de nuevo con fuerza- y que te vayas y no te pueda sentir así, completamente mía
domingo, 29 de septiembre de 2013
sábado, 28 de septiembre de 2013
Capítulo 11
''Sígueme-Manuel Carrasco''
La alarma a las seis treinta de la mañana me despertó. No recordé el momento en el que la activé, pero vi el móvil y tenía un mensaje
*De: Mi Piloto Favorito<3
Recibido A Las: 5:40am
Mi escritora favorita, me tuve que ir temprano y por eso active tu alarma. Te veo a la noche y ponte guapa pero cómoda. Te tengo una sorpresa que darte*
Sonreí ante su mensaje, pero luego me apresuré a bañarme rápido, me puse unos leguins negros, con unos tacones negros y una camisa blanca pegada a mi cuerpo, manga larga y encima, una chaqueta negra que llegaba a los codos. Me pinte un poco y luego de despertar a Cata, la cambie súper rápido, le alisté un bolso con ropa por si se ensuciaba, juguetes y el biberón que no podía faltar
Unos veinte minutos después ya estaba en la oficina y como siempre, mi amado jefe estaba en la entrada y eso que eran apenas las ocho en punto
Luis: Buenos días, Alina -dijo muy sonriente-
Alina: Hola, jefe -le salude con un beso en la mejilla-
Luis: Veo que hoy vienes acompañada -dijo y le apretó suavemente una mejilla a Cata, quien sonrió-
Alina: Si -la acomode en mis brazos- Aislyn tiene problemas y me pidió de favor que le ayudara con Cata
Luis: No te preocupes. Ahora quiero que me acompañes para mostrarte algo
Caminamos un poco y nos detuvimos en la puerta de la oficina de Jenoveva. Luis la abrió y estaba totalmente remodelada. Blanco, con unas flores verdes y algunos detalles en morado, mis colores preferidos. Era tres veces más grande que la mía. Tenía un juego de muebles blancos en cuero. Era perfecta
Luis: Bienvenida a tu nuevo lugar de trabajo -dijo al ver que yo estaba perdida en el lugar-
Alina: Es perfecto -atine a decir-
Cata: Iiiiindddooo tía
Luis: Bueno, te dejo para que te acomodes, aunque le he pedido a Andrea que acomodara todo tal cual estaba en tu antigua oficina
Alina: Muchas gracias por todo -le sonreí y deje a Cata en el suelo-
Luis: Sabes que te quiero mucho, Alina, así que no me agradezcas nada
Luis me dio un beso en la frente y me dejo sola con Cata. Cerré la puerta y sonreí
Alina: Mi vida, ¿quieres comer algo?
Cata: Tiiiiii, tía, hambeeee -contesto-
Alina: Vamos a llamar a Lucía para que traiga unos sándwiches
Cata: Uciaaaaaa
El resto de la mañana fue agotadora. Tuve que preparar miles de cosas para la revista, ahora las responsabilidades eran más puesto que tuve que cambiarle el diseño, hacer mi primer reporte, opte por la ropa del otoño, puesto que estaba próximo a ser usado. En la hora del almuerzo me fui con Cata y Lucía a comer súper rápido
Llegue súper cansada a casa. Lucía me había hecho el favor de cuidar a Cata esa noche pues le explique lo que decía el mensaje de Luciano y ella aceptó gustosamente y Cata no puso pero, pues Lucía era su otra tía. Me deje caer en el sofá y en ese momento mi teléfono vibró, eran dos mensajes. Abrí el primero
*De: Mi Piloto Favorito<3
Recibido A Las 7:40pm
Escritora, estoy en cuarenta minutos en el depa. Está lista para ir directo*
Sonreí y abrí el otro
*De: Rodrigo
Recibido A Las 7:45
Alina... Hola... ¿Quisieras ir a cenar hoy conmigo?*
Decidí responderle
*Para: Rodrigo
Enviado A Las: 7:50pm
Lo siento, ya tengo un compromiso. Besos*
Me fui corriendo al baño y salí lo más rápido que pude. Me puse una falsa corta de jeans, con una camisa blanca que decía 'I Love My Bets Friends' que justamente me había dado mi piloto, use unos zapatos negros bajitos y cuando salí, ahí estaba él con unas rosas en las manos y una venda negra
Alina: ¿Qué es eso? -dije señalándole las cosas que llevaba en las manos-
Luciano: Hola, mi escritora. Si, un día genial, muchas gracias. Estoy de maravilla, me alegro que tu igual -dijo irónicamente- Son para ti
Alina: Eres un menso -lo abracé-
Puse las flores en un jarrón y me voltee a verlo
Alina: Aja, ¿y ahora?
Luciano: Vamos
Me tomo de la mano y caminamos hasta el auto. Condujo con cuidado, pero de repente, se detuvo
Alina: ¿Qué pasa?
Luciano: Ponte esto -me dio la venda- y esto -me dio sus audífonos y su IPhone- y pon música fuerte
Me sorprendió, pero lo hice. Enseguida el volvió a arrancar. Empezaron a sonar canciones de Río Roma, Reik, una que otra de Mané de la Parra y de repente se volvió a detener, sentí su puerta cerrarse y luego que la mía se abría. Me tomo de las manos y con ayuda me bajo. Caminamos un poco y aunque quería preguntarle algo, no escucharía su respuesta y además sería un 'No comas ansias'
Sentí como caminábamos entre una gente, se veían destellos de luz a través de la tela negra y de repente nos detuvimos. Quito mis audífonos y escuche a una multitud gritar y luego la venda... Espere a mis ojos se adaptaran a la claridad y me di cuenta que me había traído al concierto de Manuel Carrasco que tanto había deseado
Alina: ¡Te Adoro! -le grite-
Luciano: ¡Y yo a ti! -dijo igual-
De repente apareció Manuel con su 'Y ahora' y seguido fue 'Mujer de las mil batallas'... A estas le siguieron 'Si tu supieras' 'Si miras a tu alrededor' 'Detrás De Mi, Detrás De Ti' 'Porque' 'Otoño Octubre' y 'Prefiero seguir presente'. Todas las cantamos Luciano y yo abrazados, puesto que amábamos sus letras. Repentinamente, las canciones se detuvieron y decidió hablar
Manuel: Esta ha sido una gran noche y para cerrarla con broche de oro, vamos a hacerle un favor a un gran amigo. Luciano Cámara, como me pediste, amigo -dijo con su hermoso acento español-
Me quede estupefacta al oír el nombre de Luciano, me gire a verlo y enseguida empezó a sonar 'Sígueme'. Vi como me sonreía y lo abrace fuerte
Luciano: Me enamoré de ti y que importa si no es sano -me grito- me divierto si te pienso y te pienso sin pensarlo
Lo mire de nuevo y lo volví a abrazar fuerte. Llego el coro y lo mire
Alina: Sígueme, te daré mi corazón, no lo mates por favor y deja que sueñe -canté-
Luciano: Seguiré la señal que tu me das, como el río cuando va con su corriente -repitió él-
Me di cuenta como la multitud abrió paso y el reflector blanco nos iluminaba a los dos. Era un sueño, pues teníamos a Manuel Carrasco, cantándonos de frente. Me quede abrazada a Luciano completamente sonriente y coreando la canción. De repente, un avión salió de la nada y llevaba una tira larga y ancha de tela, me detuve a verlo y era un ¡Te Amo, Alina! Volví a mirar a mi Luciano y ahora no estaba ahí, estaba en el escenario y sonaba una canción suave de fondo
Luciano: Lamento cortar el concierto así -dijo el por el micrófono- pero cuento con el apoyo del súper cantante. Alina, mi vida, te amo, ¿y que importa si no es sano? Me da lo mismo lo que pueda pensar el mundo entero en este momento al ver esto, sólo me importa saber que piensas tú
Luciano fue bajando y la multitud abrió paso y quede yo en medio. Él se acercó más y más, hasta llegar a mi frente. Quito el micrófono de su boca y me tomo el rostro
Luciano: Te amo -susurró-
Alina: Hazme más feliz -le dedique una sonrisa-
Luciano: Todos y cada uno de los días que vienen, mi vida
Esta vez no me beso él, esta vez mi besé yo sin importarme nada. Puse mis brazos por encima de sus hombres y el me apretó desde las caderas. Sabía que el era mi principio y mi final y no me importaba nada estando junto a el
Salimos corriendo del lugar tomados de la mano como si fuéramos unos adolescentes y nos detuvimos en un parque
Luciano: Te amo, Alina, te amo desde hace mucho tiempo
Alina: Yo no se desde cuando te amo, pero así lo siento -lo volví a besar-
Me alzo y lo abrace con mis piernas por su cintura, luego le di un beso. No había duda, amaba a mi mejor amigo, quien ahora era mi novio
Llegamos al departamento súper rápido y entramos besándonos con urgencia. Cerré la puerta con una patada e hice luego que Luciano se dejará caer en el sillón. Mis piernas se pusieron a costados de las suyas y mis manos en sus mejillas. Por su parte, sus manos estaban en espalda, acariciándola suavemente. Lentamente me separe de él y lo mire a los ojos
Alina: Te amo -le susurre-
Luciano: Yo también te amo
Me volvió a besar y se puso de pie conmigo en brazos. Se dirigía a su habitación, entro y me deje suavemente en la cama. Se recostó despacio en mi y me miro a los ojos
Luciano: Hoy no te voy a hacer el amor... Hoy te voy a hacer el amor de mi vida -dijo sonriente-
Alina: ¿Sabes que mañana estará en primera plana lo que hiciste por mi? -dije entrelazando nuestras manos-
Luciano: No me importa nada, sólo que tu seas la primera plana del resto de mis días
Lo volví a abrazar y lo bese con mucha fuerza
Alina: No te vayas nunca, por favor
Luciano: Irme significaría perderte y perderte significaría matarme a mi mismo lentamente
La alarma a las seis treinta de la mañana me despertó. No recordé el momento en el que la activé, pero vi el móvil y tenía un mensaje
*De: Mi Piloto Favorito<3
Recibido A Las: 5:40am
Mi escritora favorita, me tuve que ir temprano y por eso active tu alarma. Te veo a la noche y ponte guapa pero cómoda. Te tengo una sorpresa que darte*
Sonreí ante su mensaje, pero luego me apresuré a bañarme rápido, me puse unos leguins negros, con unos tacones negros y una camisa blanca pegada a mi cuerpo, manga larga y encima, una chaqueta negra que llegaba a los codos. Me pinte un poco y luego de despertar a Cata, la cambie súper rápido, le alisté un bolso con ropa por si se ensuciaba, juguetes y el biberón que no podía faltar
Unos veinte minutos después ya estaba en la oficina y como siempre, mi amado jefe estaba en la entrada y eso que eran apenas las ocho en punto
Luis: Buenos días, Alina -dijo muy sonriente-
Alina: Hola, jefe -le salude con un beso en la mejilla-
Luis: Veo que hoy vienes acompañada -dijo y le apretó suavemente una mejilla a Cata, quien sonrió-
Alina: Si -la acomode en mis brazos- Aislyn tiene problemas y me pidió de favor que le ayudara con Cata
Luis: No te preocupes. Ahora quiero que me acompañes para mostrarte algo
Caminamos un poco y nos detuvimos en la puerta de la oficina de Jenoveva. Luis la abrió y estaba totalmente remodelada. Blanco, con unas flores verdes y algunos detalles en morado, mis colores preferidos. Era tres veces más grande que la mía. Tenía un juego de muebles blancos en cuero. Era perfecta
Luis: Bienvenida a tu nuevo lugar de trabajo -dijo al ver que yo estaba perdida en el lugar-
Alina: Es perfecto -atine a decir-
Cata: Iiiiindddooo tía
Luis: Bueno, te dejo para que te acomodes, aunque le he pedido a Andrea que acomodara todo tal cual estaba en tu antigua oficina
Alina: Muchas gracias por todo -le sonreí y deje a Cata en el suelo-
Luis: Sabes que te quiero mucho, Alina, así que no me agradezcas nada
Luis me dio un beso en la frente y me dejo sola con Cata. Cerré la puerta y sonreí
Alina: Mi vida, ¿quieres comer algo?
Cata: Tiiiiii, tía, hambeeee -contesto-
Alina: Vamos a llamar a Lucía para que traiga unos sándwiches
Cata: Uciaaaaaa
El resto de la mañana fue agotadora. Tuve que preparar miles de cosas para la revista, ahora las responsabilidades eran más puesto que tuve que cambiarle el diseño, hacer mi primer reporte, opte por la ropa del otoño, puesto que estaba próximo a ser usado. En la hora del almuerzo me fui con Cata y Lucía a comer súper rápido
Llegue súper cansada a casa. Lucía me había hecho el favor de cuidar a Cata esa noche pues le explique lo que decía el mensaje de Luciano y ella aceptó gustosamente y Cata no puso pero, pues Lucía era su otra tía. Me deje caer en el sofá y en ese momento mi teléfono vibró, eran dos mensajes. Abrí el primero
*De: Mi Piloto Favorito<3
Recibido A Las 7:40pm
Escritora, estoy en cuarenta minutos en el depa. Está lista para ir directo*
Sonreí y abrí el otro
*De: Rodrigo
Recibido A Las 7:45
Alina... Hola... ¿Quisieras ir a cenar hoy conmigo?*
Decidí responderle
*Para: Rodrigo
Enviado A Las: 7:50pm
Lo siento, ya tengo un compromiso. Besos*
Me fui corriendo al baño y salí lo más rápido que pude. Me puse una falsa corta de jeans, con una camisa blanca que decía 'I Love My Bets Friends' que justamente me había dado mi piloto, use unos zapatos negros bajitos y cuando salí, ahí estaba él con unas rosas en las manos y una venda negra
Alina: ¿Qué es eso? -dije señalándole las cosas que llevaba en las manos-
Luciano: Hola, mi escritora. Si, un día genial, muchas gracias. Estoy de maravilla, me alegro que tu igual -dijo irónicamente- Son para ti
Alina: Eres un menso -lo abracé-
Puse las flores en un jarrón y me voltee a verlo
Alina: Aja, ¿y ahora?
Luciano: Vamos
Me tomo de la mano y caminamos hasta el auto. Condujo con cuidado, pero de repente, se detuvo
Alina: ¿Qué pasa?
Luciano: Ponte esto -me dio la venda- y esto -me dio sus audífonos y su IPhone- y pon música fuerte
Me sorprendió, pero lo hice. Enseguida el volvió a arrancar. Empezaron a sonar canciones de Río Roma, Reik, una que otra de Mané de la Parra y de repente se volvió a detener, sentí su puerta cerrarse y luego que la mía se abría. Me tomo de las manos y con ayuda me bajo. Caminamos un poco y aunque quería preguntarle algo, no escucharía su respuesta y además sería un 'No comas ansias'
Sentí como caminábamos entre una gente, se veían destellos de luz a través de la tela negra y de repente nos detuvimos. Quito mis audífonos y escuche a una multitud gritar y luego la venda... Espere a mis ojos se adaptaran a la claridad y me di cuenta que me había traído al concierto de Manuel Carrasco que tanto había deseado
Alina: ¡Te Adoro! -le grite-
Luciano: ¡Y yo a ti! -dijo igual-
De repente apareció Manuel con su 'Y ahora' y seguido fue 'Mujer de las mil batallas'... A estas le siguieron 'Si tu supieras' 'Si miras a tu alrededor' 'Detrás De Mi, Detrás De Ti' 'Porque' 'Otoño Octubre' y 'Prefiero seguir presente'. Todas las cantamos Luciano y yo abrazados, puesto que amábamos sus letras. Repentinamente, las canciones se detuvieron y decidió hablar
Manuel: Esta ha sido una gran noche y para cerrarla con broche de oro, vamos a hacerle un favor a un gran amigo. Luciano Cámara, como me pediste, amigo -dijo con su hermoso acento español-
Me quede estupefacta al oír el nombre de Luciano, me gire a verlo y enseguida empezó a sonar 'Sígueme'. Vi como me sonreía y lo abrace fuerte
Luciano: Me enamoré de ti y que importa si no es sano -me grito- me divierto si te pienso y te pienso sin pensarlo
Lo mire de nuevo y lo volví a abrazar fuerte. Llego el coro y lo mire
Alina: Sígueme, te daré mi corazón, no lo mates por favor y deja que sueñe -canté-
Luciano: Seguiré la señal que tu me das, como el río cuando va con su corriente -repitió él-
Me di cuenta como la multitud abrió paso y el reflector blanco nos iluminaba a los dos. Era un sueño, pues teníamos a Manuel Carrasco, cantándonos de frente. Me quede abrazada a Luciano completamente sonriente y coreando la canción. De repente, un avión salió de la nada y llevaba una tira larga y ancha de tela, me detuve a verlo y era un ¡Te Amo, Alina! Volví a mirar a mi Luciano y ahora no estaba ahí, estaba en el escenario y sonaba una canción suave de fondo
Luciano: Lamento cortar el concierto así -dijo el por el micrófono- pero cuento con el apoyo del súper cantante. Alina, mi vida, te amo, ¿y que importa si no es sano? Me da lo mismo lo que pueda pensar el mundo entero en este momento al ver esto, sólo me importa saber que piensas tú
Luciano fue bajando y la multitud abrió paso y quede yo en medio. Él se acercó más y más, hasta llegar a mi frente. Quito el micrófono de su boca y me tomo el rostro
Luciano: Te amo -susurró-
Alina: Hazme más feliz -le dedique una sonrisa-
Luciano: Todos y cada uno de los días que vienen, mi vida
Esta vez no me beso él, esta vez mi besé yo sin importarme nada. Puse mis brazos por encima de sus hombres y el me apretó desde las caderas. Sabía que el era mi principio y mi final y no me importaba nada estando junto a el
Salimos corriendo del lugar tomados de la mano como si fuéramos unos adolescentes y nos detuvimos en un parque
Luciano: Te amo, Alina, te amo desde hace mucho tiempo
Alina: Yo no se desde cuando te amo, pero así lo siento -lo volví a besar-
Me alzo y lo abrace con mis piernas por su cintura, luego le di un beso. No había duda, amaba a mi mejor amigo, quien ahora era mi novio
Llegamos al departamento súper rápido y entramos besándonos con urgencia. Cerré la puerta con una patada e hice luego que Luciano se dejará caer en el sillón. Mis piernas se pusieron a costados de las suyas y mis manos en sus mejillas. Por su parte, sus manos estaban en espalda, acariciándola suavemente. Lentamente me separe de él y lo mire a los ojos
Alina: Te amo -le susurre-
Luciano: Yo también te amo
Me volvió a besar y se puso de pie conmigo en brazos. Se dirigía a su habitación, entro y me deje suavemente en la cama. Se recostó despacio en mi y me miro a los ojos
Luciano: Hoy no te voy a hacer el amor... Hoy te voy a hacer el amor de mi vida -dijo sonriente-
Alina: ¿Sabes que mañana estará en primera plana lo que hiciste por mi? -dije entrelazando nuestras manos-
Luciano: No me importa nada, sólo que tu seas la primera plana del resto de mis días
Lo volví a abrazar y lo bese con mucha fuerza
Alina: No te vayas nunca, por favor
Luciano: Irme significaría perderte y perderte significaría matarme a mi mismo lentamente
viernes, 27 de septiembre de 2013
Capítulo 10
''Mas Que Amigos-Danna Paola''
Fuimos a comer en un rico restaurante y luego fuimos a un parque de diversiones, tomamos un helado y después de dar vueltas en el coche por toda la ciudad, cuando se hizo tarde, dejamos a Lucía en su casa y nos fuimos a nuestro departamento. Entramos y cuando vi mi cuarto, estaba hecho un desastre, así que deje a Cata, quien ya estaba dormida, en la habitación de Luciano. Luego me puse a arreglar la ropa de la niña en mi closet, con ayuda de Luciano
Luciano: Aún no me creo lo que hizo tu cuñado
Alina: Ex cuñado -le interrumpí-
Luciano: Eso... Ellos se veían tan enamorados
Alina: Pues ya ves, apariencias engañan
Terminamos rápido y nos quedamos tirados luego en la cama, viendo al techo, sentía una de sus manos acariciando mi cabello... De repente, empece a sentir la necesidad de hablar sobre lo que sucedía entre nosotros, pero a la vez me daba miedo
Alina: Luciano... Tenemos que hablar
Luciano: ¿De?
Alina: Pues de eso, de esos besos que nos hemos dado... ¿O que? ¿No significaron nada para ti?
Luciano: Por supuesto que significaron para mi. Más de lo que crees
Alina: Para mi también, pero me confunden -me gire a mirarlo- no se que me sucede, pero desde ayer me estoy dando cuenta de muchas cosas que ni siquiera sabía que podían estar en mi y que muchas emociones y sentimientos se vieron a flote
Luciano: Te comprendo. Así me siento yo -sonrió-
Alina: ¿Por qué un simple beso nos puede hacer sentir así?
Luciano: No lo se -me miro-
Sentí sus labios en mi frente, luego me los posó en medio de mis cejas, seguido de mi nariz y cuando los iba a poner en mis labios, lentamente puse una mano en los suyos
Alina: Esperemos mejor... Por favor
Luciano: ¿Y si mejor te dejas llevar?
Alina: No quiero acabar mal contigo. Sería matarme a mi misma por dentro
Luciano: Eso no va a pasar -quito mi mano y se acercó a mis labios- te lo prometo
Alina: ¿Por qué tan seguro?
Luciano: Porque yo también te necesito en mi vida
Dicho esto me besó y lentamente me subió sobre su cuerpo. Abrí mis piernas, dejándolas a los costados de las suyas y puse mis manos en su cabello, acariciándolo y descendiendo de ahí hasta sus mejillas. Él por su parte puso sus manos en mis caderas y metió su mano por dentro de la blusa, haciendo que me pusiera la piel chinita, pues esa era una de mis partes más sensibles
Tenía miedo, no de mi piloto, si no de la situación, él era indispensable en mi vida y perderlo sería algo totalmente devastador y no quería eso, yo quería que el estuviera siempre en mi vida
Sus manos cambiaron el rumbo y ahora iban desabrochando cada uno de los botones y cuando llego al último, la quito por completo. Nos pusimos de pie y le ayudé a quitar su franela, luego de ello, nos volvimos besar
Mis pensamientos abrumadores volvieron y mi subconsciente me gritaba: ¡Para! ¡Para! Pero el placer me decía que continuara, pero lo ignore y lentamente me detuve
Alina: Luciano, no esta bien -me abracé a él- ninguno de los besos estuvo bien
Luciano: Alina -me hizo verlo- el estar besando tus labios me ha hecho sentir cosas que con otras, nunca había sentido
Alina: El punto es que no esta bien porque tú -muy a mi pesar- tienes novia y ella te quiere. Además, estoy muy confundida con mis sentimientos, démonos un chance
Luciano: Voy hacer día con día -se acercó hasta quedar de frente- que esos sentimientos tuyos -me dio un beso en la frente- se dejen de confundir -ahora un beso en la nariz- y sepas que sientes -un beso en la mejilla- porque me estoy muriendo por ti - rozó nuestros labios-
Me abracé a él y después le di un beso en la mejilla
Alina: Voy a buscar a Cata
Salí de la habitación seguida de él y entramos a la otra habitación, cargue a Cata con cuidado y entre de nuevo en la mía, con mucho cuidado la deje en la cama y cuando me di la vuelta, ahí estaba Luciano
Alina: -abrazándolo- Te quiero, mi piloto favorito
Luciano: Yo también te quiero, mi escritora favorita
Sin ningún problema, me robo un pico y se fue de la habitación. Cerré la puerta y me recosté en ella
Alina: ¿Por qué todo esto me pasa a mi? -susurré y suspiré- ¿Por qué ahora me confundes Luciano? ¿Por qué si se supone que tu y yo sólo somos amigos? -me detuve un momento- 'Sólo somos amigos' ¿cuantas veces dijimos esa frase y con cuantas personas?
''Lucía: A mi no me vengan con cuentos raros. Ustedes tienen algo, Ali
Alina: Que no Lucía, entiéndelo
Lucía: Pues si no tienen algo díganselo a su miradita, porque esa los delata
Alina: Lucía, en serio, que no... Mi piloto y yo, sólo somos amigos''
''Aislyn: Oye, ¿y ya estuvieron juntos?
Alina: ¿Que? ¡Hermana, ¿que preguntas son esas?!
Aislyn: ¿Qué? ¿Me vas a negar que tú y Luciano tienen algo?
Alina: Pues si, te lo niego porque es la verdad
Aislyn: Ali, no me vengas con eso, por favor, se ve que se aman
Alina: Como amigos, como lo que somos
Aislyn: No, Ali, se ven como si se amaran y que estuvieran destinados el uno para el otro
Alina: Pues eso dirán ustedes, pero nosotros, sólo somos amigos''
''Luis: Alina, me preocupas. Eres una de mis empleadas más antiguas y además, yo te quiero como una hija
Alina: No me va a pasar nada, jefe
Luis: Alina, no sabemos que intenciones tiene ese muchacho
Alina: Ninguna intención, Luciano y yo sólo somos amigos''
''Jose: Hija... Ustedes.... ¿Se están cuidando?
Alina: ¡PAPAAA! Esa conversación la tuvimos cuando tenía trece y fue traumático
José: Entiende que me preocupa tu vida, pequeña y me da miedo que tus sueños se vean truncados por algún error o por algún desliz
Alina: No te preocupes, papito, que en el momento en que yo llegue a tener una relación, te lo haré saber
José: Entonces ¿Tú y ese muchacho no andan?
Alina: Que no papa, entiende, sólo somos amigos''
''Lucía: Ya, confiesenlo
Aislyn: Si, no nos caigan con cuentos raros
Luciano: Bueno, ¿ya no?
Alina: Entiéndanlo de una buena vez
Luciano-Alina: ¡Nosotros sólo somos amigos! -dijimos a la vez''
Alina: Sólo somos amigos -me repetí y bufe- Ahora lo empiezo a dudar
Fuimos a comer en un rico restaurante y luego fuimos a un parque de diversiones, tomamos un helado y después de dar vueltas en el coche por toda la ciudad, cuando se hizo tarde, dejamos a Lucía en su casa y nos fuimos a nuestro departamento. Entramos y cuando vi mi cuarto, estaba hecho un desastre, así que deje a Cata, quien ya estaba dormida, en la habitación de Luciano. Luego me puse a arreglar la ropa de la niña en mi closet, con ayuda de Luciano
Luciano: Aún no me creo lo que hizo tu cuñado
Alina: Ex cuñado -le interrumpí-
Luciano: Eso... Ellos se veían tan enamorados
Alina: Pues ya ves, apariencias engañan
Terminamos rápido y nos quedamos tirados luego en la cama, viendo al techo, sentía una de sus manos acariciando mi cabello... De repente, empece a sentir la necesidad de hablar sobre lo que sucedía entre nosotros, pero a la vez me daba miedo
Alina: Luciano... Tenemos que hablar
Luciano: ¿De?
Alina: Pues de eso, de esos besos que nos hemos dado... ¿O que? ¿No significaron nada para ti?
Luciano: Por supuesto que significaron para mi. Más de lo que crees
Alina: Para mi también, pero me confunden -me gire a mirarlo- no se que me sucede, pero desde ayer me estoy dando cuenta de muchas cosas que ni siquiera sabía que podían estar en mi y que muchas emociones y sentimientos se vieron a flote
Luciano: Te comprendo. Así me siento yo -sonrió-
Alina: ¿Por qué un simple beso nos puede hacer sentir así?
Luciano: No lo se -me miro-
Sentí sus labios en mi frente, luego me los posó en medio de mis cejas, seguido de mi nariz y cuando los iba a poner en mis labios, lentamente puse una mano en los suyos
Alina: Esperemos mejor... Por favor
Luciano: ¿Y si mejor te dejas llevar?
Alina: No quiero acabar mal contigo. Sería matarme a mi misma por dentro
Luciano: Eso no va a pasar -quito mi mano y se acercó a mis labios- te lo prometo
Alina: ¿Por qué tan seguro?
Luciano: Porque yo también te necesito en mi vida
Dicho esto me besó y lentamente me subió sobre su cuerpo. Abrí mis piernas, dejándolas a los costados de las suyas y puse mis manos en su cabello, acariciándolo y descendiendo de ahí hasta sus mejillas. Él por su parte puso sus manos en mis caderas y metió su mano por dentro de la blusa, haciendo que me pusiera la piel chinita, pues esa era una de mis partes más sensibles
Tenía miedo, no de mi piloto, si no de la situación, él era indispensable en mi vida y perderlo sería algo totalmente devastador y no quería eso, yo quería que el estuviera siempre en mi vida
Sus manos cambiaron el rumbo y ahora iban desabrochando cada uno de los botones y cuando llego al último, la quito por completo. Nos pusimos de pie y le ayudé a quitar su franela, luego de ello, nos volvimos besar
Mis pensamientos abrumadores volvieron y mi subconsciente me gritaba: ¡Para! ¡Para! Pero el placer me decía que continuara, pero lo ignore y lentamente me detuve
Alina: Luciano, no esta bien -me abracé a él- ninguno de los besos estuvo bien
Luciano: Alina -me hizo verlo- el estar besando tus labios me ha hecho sentir cosas que con otras, nunca había sentido
Alina: El punto es que no esta bien porque tú -muy a mi pesar- tienes novia y ella te quiere. Además, estoy muy confundida con mis sentimientos, démonos un chance
Luciano: Voy hacer día con día -se acercó hasta quedar de frente- que esos sentimientos tuyos -me dio un beso en la frente- se dejen de confundir -ahora un beso en la nariz- y sepas que sientes -un beso en la mejilla- porque me estoy muriendo por ti - rozó nuestros labios-
Me abracé a él y después le di un beso en la mejilla
Alina: Voy a buscar a Cata
Salí de la habitación seguida de él y entramos a la otra habitación, cargue a Cata con cuidado y entre de nuevo en la mía, con mucho cuidado la deje en la cama y cuando me di la vuelta, ahí estaba Luciano
Alina: -abrazándolo- Te quiero, mi piloto favorito
Luciano: Yo también te quiero, mi escritora favorita
Sin ningún problema, me robo un pico y se fue de la habitación. Cerré la puerta y me recosté en ella
Alina: ¿Por qué todo esto me pasa a mi? -susurré y suspiré- ¿Por qué ahora me confundes Luciano? ¿Por qué si se supone que tu y yo sólo somos amigos? -me detuve un momento- 'Sólo somos amigos' ¿cuantas veces dijimos esa frase y con cuantas personas?
''Lucía: A mi no me vengan con cuentos raros. Ustedes tienen algo, Ali
Alina: Que no Lucía, entiéndelo
Lucía: Pues si no tienen algo díganselo a su miradita, porque esa los delata
Alina: Lucía, en serio, que no... Mi piloto y yo, sólo somos amigos''
''Aislyn: Oye, ¿y ya estuvieron juntos?
Alina: ¿Que? ¡Hermana, ¿que preguntas son esas?!
Aislyn: ¿Qué? ¿Me vas a negar que tú y Luciano tienen algo?
Alina: Pues si, te lo niego porque es la verdad
Aislyn: Ali, no me vengas con eso, por favor, se ve que se aman
Alina: Como amigos, como lo que somos
Aislyn: No, Ali, se ven como si se amaran y que estuvieran destinados el uno para el otro
Alina: Pues eso dirán ustedes, pero nosotros, sólo somos amigos''
''Luis: Alina, me preocupas. Eres una de mis empleadas más antiguas y además, yo te quiero como una hija
Alina: No me va a pasar nada, jefe
Luis: Alina, no sabemos que intenciones tiene ese muchacho
Alina: Ninguna intención, Luciano y yo sólo somos amigos''
''Jose: Hija... Ustedes.... ¿Se están cuidando?
Alina: ¡PAPAAA! Esa conversación la tuvimos cuando tenía trece y fue traumático
José: Entiende que me preocupa tu vida, pequeña y me da miedo que tus sueños se vean truncados por algún error o por algún desliz
Alina: No te preocupes, papito, que en el momento en que yo llegue a tener una relación, te lo haré saber
José: Entonces ¿Tú y ese muchacho no andan?
Alina: Que no papa, entiende, sólo somos amigos''
''Lucía: Ya, confiesenlo
Aislyn: Si, no nos caigan con cuentos raros
Luciano: Bueno, ¿ya no?
Alina: Entiéndanlo de una buena vez
Luciano-Alina: ¡Nosotros sólo somos amigos! -dijimos a la vez''
Alina: Sólo somos amigos -me repetí y bufe- Ahora lo empiezo a dudar
jueves, 26 de septiembre de 2013
Capítulo 9
''Te Veo-Lasso''
No supe en que momento, pero Luciano y Lucía llegaron con Cata, quien al ver a su papa, se puso de gritos. Me partió ver como la niña se emocionaba de ver a su padre, cuando este, le falta el respeto a ella y a su madre
Alina: Llevense a la niña, por favor -dije enojada-
Lucía: ¿Pero que pachooo?
Luciano: Vamos, metiche
Cata: ¡NO! Papi, papi, papi
Alina: Cata -me puse a su altura- a ver, necesito hablar con Papi, mientras tanto, Lucía y Luciano, te van a llevar a comer una paleta, ¿si?
Cata: ¡Ti!
Espere que mis amigos se fueran un poco más lejos y me volví a girar a Adrián. La muchacha había desaparecido y el ahora, estaba preocupado, pero me daba prácticamente lo mismo, mi hermana iba primero
Alina: ¿Desde cuándo le ves la cara de idiota a Aislyn? -dije seria-
Adrián: Desde hace dos meses
Alina: ¡ERES UN IMBEIL! ¿Qué te fumas? Cambiaste un matrimonio de seis años, con una esposa magnífica y una hija fabulosa, ¿por una maldita cama de dos meses? Eres un idiota
Adrián: Alina, yo... No se que decirte -se dejo caer frustrado
Alina: A mi no me digas nada, eso planea decírselo a tu ex mujer -me iba a ir y me tomo del brazo- sueltame
Adrián: No le digas nada, por favor
Alina: Ni lo sueñes
Me safe con fuerza y me aleje de esa casa. Me subí al auto y después de unos minutos, lo hicieron Luciano y Lucía con Cata
Lucía: ¿Me explicas que carajo fue todo eso?
Alina: Luego, Lucía, esta la niña. Vamos a casa de Papa
El resto del viaje fue en silencio, pensaba en que decirle a Aislyn cuando la viera. Debería de existir un curso para saber como decirle a tu hermana que te encontraste a su esposo, en medio vestir y que en plena plática se apareció una tipa más desnuda que vestida, la verdad. ¿Cómo lo tomaría? Me daba dolor ver como ese idiota le iba a destruir la vida a mi hermana y a su propia hija
Llegamos rápido a casa y los nervios me entraron a más no poder. Entramos los cuatro juntos y vi como mi hermana y mi papa hablaban en la sala. Me acerque corriendo y me senté en las piernas de mi papa, abrazándolo a su vez
Alina: Llego la princesa consentida -dije abrazándome más-
José: ¡Así es! ¿Qué hacen por aquí?
Lucía: Papa adoptivo -lo abrazo-
José: ¡Hija adoptiva!
Mi amiga y mi papa se trataban así de cariño, pues desde hace más de diez años que nos conocíamos
Aislyn: Ay si, ahora no saludan
Luciano: ¡Jefe! -le hizo un gesto de saludo con la mano y mi papa le correspondió-
Cata: ¡MAMIIII! -se bajó de los brazos de Luciano-
Aislyn: ¡Mi vida! -la abrazo-
Alina: Ais... ¿Podemos hablar un momento a solas?
Aislyn: Claro, tengo una noticia que darte... ¿Podemos usar tu despacho, papi?
José: Por supuesto
Me levanté desde piernas de mi papa y le di un beso en la mejilla. Me abrace a mi hermana y entramos al despacho, nos tiramos en el sofá grande y ahí empezó mi agonía... Sería yo quien le diría a mi hermana que su familia estaba destruida
Aislyn: ¿Y de qué quieres hablar? -dijo ella curiosa-
Alina: Dime tu primero... Dijiste que tenías que contarme una noticia
Aislyn: Bueno -sonrió- hoy tuve que buscar mis estudios de sangre por lo de mi nuevo trabajo, ¿y qué crees?
'Que no sea lo que pienso' me dije en mi interior
Alina: Ni idea. Cuéntame -fingí una sonrisa-
Aislyn: Estoy embarazada -se abrazó a mi emocionada- ¡Vas a ser tía de nuevo!
Se me partió el corazón cuando me dijo eso, puesto que ahora esa felicidad se vería opacada por esta noticia
Aislyn: ¿Y? ¿No te emocionas?
Alina: Ais, por supuesto que si, pero es que hay algo que tienes que saber y que me duele decirte, porque vas a terminar sufriendo
Aislyn: Ali, me estas asustando
Alina: Se trata de Adrián, hermana
Aislyn: ¿Le paso algo a Adrián? ¿Esta bien? -dijo asustada-
Alina: No, no, no. El... El esta bien. No te preocupes
Aislyn: Bueno, ¿y que pasa entonces con Adrián? Ya, Alina, dime que me estas asustando
Alina: Hace rato, fui a tu casa para dejarte a Cata y me encontré con tu marido todo asustado y en plena conversación...
Aislyn: En plena conversación, ¿qué?
Alina: En plena conversación salió una mujer con muy poca ropa
Aislyn: Estas diciendo que Adrián...
Alina: Si, Ais, Adrián te engaña -apreté los ojos- y lamento ser yo quien te diga esto, pero no podía permitir que te vieran la cara
Vi como mi hermana rompía en llanto y seguido, le acompañé yo, pues me dolía verla así. La abrace fuerte, fuerte y ella lloraba más y más
Aislyn: No lo puedo creer -dijo aferrandose a mi-
Alina: Ais, cuenta conmigo para lo que sea necesario. De verdad, cuenta conmigo para lo que sea
Aislyn sólo asintió y se apretó más a mí, deje que se desahogara, pues se enteraba que estaba embarazada por segunda vez del hombre que amaba y a la vez se enteraba que este, le era infiel. Al rato, cuando se calmó, la hice mirarme y le limpié las lágrimas
Alina: Hermana, las cosas pasan por una razón
Aislyn: Lo se... ¿Cuidas a Cata hoy? Tengo que ir a casa y no quiero que mi hija este presente en el momento en que hable con Adrián
Alina: Claro que si -le sonreí- Aislyn, por favor, no te dejes caer. Recuerda que hay una personita aquí que te necesita bien y otra que lentamente crece en ti y que necesita estar en un buen lugar para crecer sano y fuerte -dije al poner mi mano en su vientre-
Aislyn: Lo se -sonrió a medias y puso su mano sobre la mía- voy a salir adelante por mi, por Cata, por este bebe que ahora crece en mi y que no tiene la culpa y por ustedes, mi única y verdadera familia
La volví a abrazar y luego de unos minutos, salimos del despacho y luego de un rato, nos fuimos. Volvimos a esa casa y entre por ropa de Cata, metí lo primero que vi pues el ambiente que se percibía no era el perfecto. Metí un abrigo, unos cuantos vestidos, zapatos, pañales, accesorios para el cabello, pijamas para dormir, sus pañales de tela y unos cuantos conjuntos de ropa para el diario, metí a su rana Pepe y luego de unos minutos volví a salir con la maleta. Sabia que a mi hermana estos días le venían de locos, así que era mejor prevenir. La subí en la cajuela del auto y luego volví al asiento.
Luciano: ¿Y ahora?
Lucía: Chamoo, ahora a comer porque ando a dos de caer desmayada por falta de comida
Alina: La tragona tiene razón, yo no he comido nada en todo el día
Cata: Haaammmbeeee
Luciano: Bueno, a comer pues
No supe en que momento, pero Luciano y Lucía llegaron con Cata, quien al ver a su papa, se puso de gritos. Me partió ver como la niña se emocionaba de ver a su padre, cuando este, le falta el respeto a ella y a su madre
Alina: Llevense a la niña, por favor -dije enojada-
Lucía: ¿Pero que pachooo?
Luciano: Vamos, metiche
Cata: ¡NO! Papi, papi, papi
Alina: Cata -me puse a su altura- a ver, necesito hablar con Papi, mientras tanto, Lucía y Luciano, te van a llevar a comer una paleta, ¿si?
Cata: ¡Ti!
Espere que mis amigos se fueran un poco más lejos y me volví a girar a Adrián. La muchacha había desaparecido y el ahora, estaba preocupado, pero me daba prácticamente lo mismo, mi hermana iba primero
Alina: ¿Desde cuándo le ves la cara de idiota a Aislyn? -dije seria-
Adrián: Desde hace dos meses
Alina: ¡ERES UN IMBEIL! ¿Qué te fumas? Cambiaste un matrimonio de seis años, con una esposa magnífica y una hija fabulosa, ¿por una maldita cama de dos meses? Eres un idiota
Adrián: Alina, yo... No se que decirte -se dejo caer frustrado
Alina: A mi no me digas nada, eso planea decírselo a tu ex mujer -me iba a ir y me tomo del brazo- sueltame
Adrián: No le digas nada, por favor
Alina: Ni lo sueñes
Me safe con fuerza y me aleje de esa casa. Me subí al auto y después de unos minutos, lo hicieron Luciano y Lucía con Cata
Lucía: ¿Me explicas que carajo fue todo eso?
Alina: Luego, Lucía, esta la niña. Vamos a casa de Papa
El resto del viaje fue en silencio, pensaba en que decirle a Aislyn cuando la viera. Debería de existir un curso para saber como decirle a tu hermana que te encontraste a su esposo, en medio vestir y que en plena plática se apareció una tipa más desnuda que vestida, la verdad. ¿Cómo lo tomaría? Me daba dolor ver como ese idiota le iba a destruir la vida a mi hermana y a su propia hija
Llegamos rápido a casa y los nervios me entraron a más no poder. Entramos los cuatro juntos y vi como mi hermana y mi papa hablaban en la sala. Me acerque corriendo y me senté en las piernas de mi papa, abrazándolo a su vez
Alina: Llego la princesa consentida -dije abrazándome más-
José: ¡Así es! ¿Qué hacen por aquí?
Lucía: Papa adoptivo -lo abrazo-
José: ¡Hija adoptiva!
Mi amiga y mi papa se trataban así de cariño, pues desde hace más de diez años que nos conocíamos
Aislyn: Ay si, ahora no saludan
Luciano: ¡Jefe! -le hizo un gesto de saludo con la mano y mi papa le correspondió-
Cata: ¡MAMIIII! -se bajó de los brazos de Luciano-
Aislyn: ¡Mi vida! -la abrazo-
Alina: Ais... ¿Podemos hablar un momento a solas?
Aislyn: Claro, tengo una noticia que darte... ¿Podemos usar tu despacho, papi?
José: Por supuesto
Me levanté desde piernas de mi papa y le di un beso en la mejilla. Me abrace a mi hermana y entramos al despacho, nos tiramos en el sofá grande y ahí empezó mi agonía... Sería yo quien le diría a mi hermana que su familia estaba destruida
Aislyn: ¿Y de qué quieres hablar? -dijo ella curiosa-
Alina: Dime tu primero... Dijiste que tenías que contarme una noticia
Aislyn: Bueno -sonrió- hoy tuve que buscar mis estudios de sangre por lo de mi nuevo trabajo, ¿y qué crees?
'Que no sea lo que pienso' me dije en mi interior
Alina: Ni idea. Cuéntame -fingí una sonrisa-
Aislyn: Estoy embarazada -se abrazó a mi emocionada- ¡Vas a ser tía de nuevo!
Se me partió el corazón cuando me dijo eso, puesto que ahora esa felicidad se vería opacada por esta noticia
Aislyn: ¿Y? ¿No te emocionas?
Alina: Ais, por supuesto que si, pero es que hay algo que tienes que saber y que me duele decirte, porque vas a terminar sufriendo
Aislyn: Ali, me estas asustando
Alina: Se trata de Adrián, hermana
Aislyn: ¿Le paso algo a Adrián? ¿Esta bien? -dijo asustada-
Alina: No, no, no. El... El esta bien. No te preocupes
Aislyn: Bueno, ¿y que pasa entonces con Adrián? Ya, Alina, dime que me estas asustando
Alina: Hace rato, fui a tu casa para dejarte a Cata y me encontré con tu marido todo asustado y en plena conversación...
Aislyn: En plena conversación, ¿qué?
Alina: En plena conversación salió una mujer con muy poca ropa
Aislyn: Estas diciendo que Adrián...
Alina: Si, Ais, Adrián te engaña -apreté los ojos- y lamento ser yo quien te diga esto, pero no podía permitir que te vieran la cara
Vi como mi hermana rompía en llanto y seguido, le acompañé yo, pues me dolía verla así. La abrace fuerte, fuerte y ella lloraba más y más
Aislyn: No lo puedo creer -dijo aferrandose a mi-
Alina: Ais, cuenta conmigo para lo que sea necesario. De verdad, cuenta conmigo para lo que sea
Aislyn sólo asintió y se apretó más a mí, deje que se desahogara, pues se enteraba que estaba embarazada por segunda vez del hombre que amaba y a la vez se enteraba que este, le era infiel. Al rato, cuando se calmó, la hice mirarme y le limpié las lágrimas
Alina: Hermana, las cosas pasan por una razón
Aislyn: Lo se... ¿Cuidas a Cata hoy? Tengo que ir a casa y no quiero que mi hija este presente en el momento en que hable con Adrián
Alina: Claro que si -le sonreí- Aislyn, por favor, no te dejes caer. Recuerda que hay una personita aquí que te necesita bien y otra que lentamente crece en ti y que necesita estar en un buen lugar para crecer sano y fuerte -dije al poner mi mano en su vientre-
Aislyn: Lo se -sonrió a medias y puso su mano sobre la mía- voy a salir adelante por mi, por Cata, por este bebe que ahora crece en mi y que no tiene la culpa y por ustedes, mi única y verdadera familia
La volví a abrazar y luego de unos minutos, salimos del despacho y luego de un rato, nos fuimos. Volvimos a esa casa y entre por ropa de Cata, metí lo primero que vi pues el ambiente que se percibía no era el perfecto. Metí un abrigo, unos cuantos vestidos, zapatos, pañales, accesorios para el cabello, pijamas para dormir, sus pañales de tela y unos cuantos conjuntos de ropa para el diario, metí a su rana Pepe y luego de unos minutos volví a salir con la maleta. Sabia que a mi hermana estos días le venían de locos, así que era mejor prevenir. La subí en la cajuela del auto y luego volví al asiento.
Luciano: ¿Y ahora?
Lucía: Chamoo, ahora a comer porque ando a dos de caer desmayada por falta de comida
Alina: La tragona tiene razón, yo no he comido nada en todo el día
Cata: Haaammmbeeee
Luciano: Bueno, a comer pues
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Capítulo 8
''Amarte Así-Carlos Macías''
Sin permiso alguno, Alexandra entro como si fuera la dueña y señora de la casa, empujándome
Alexandra: Amor mío -dijo gritando-
Alina: ¿Qué tú siempre tienes que buscar a tu novio? Digo, que flojera, eh
Alexandra: -fulminándome con la mirada- Al menos tengo uno... No como otras
Alina: Al menos el que yo tenga no se va a besar con su mejor amiga -dije entre dientes-
Alexandra: ¿Qué?
Alina: No, que tengo que llevar a mi sobrina a casa de mi hermanita -me acerque a Luciano- ¿Me acompañas?
Luciano: Por supuesto -me abrazo y me sonrió-
La muy bitch, me volvió a empujar e hizo que Luciano la abrazara ella
Alexandra: Pero amorcito, yo estoy aquí -dijo poniendo los labios en piquito. Que irritante-
Luciano: Pero yo ya tenía planes con mi escritora -dijo al separarse-
Alina: No es ningún problema, piloto favorito, puedo ir sola
Alexandra: Ay si, piloto favorito, ñañañaña -dijo remedando-
Luciano: ¿Te metiste alguna droga hoy? -dijo sorprendido por su reacción- Y no, yo te voy a acompañar, así que ve a arreglarte y tú -refiriéndose a Alexandra- déjate de niñerías que voy a estar con mi mejor amiga
Alexandra empezó a botar chispas por todos lados
Alexandra: A ver, a ver... La novia tuya soy yo, creo que merezco respeto
Luciano: Si, pero mi mejor amiga es Alina y eso no lo voy a discutir, ni contigo, ni con nadie. Que te quede claro, Alina esta por encima de todo y de todos
Alina: Luciano, es tu novia
Luciano: Si, y tú mi mejor amiga desde hace mucho, Ali y no te voy a sustituir
Alexandra: Bueno, ¿entonces para que carajos te buscas una novia?
En ese momento entro Lucía, pues la puerta estaba más abierta que puerta de iglesia
Lucía: Ayyyy, que es todo ese griterío loco -dijo escandalizada-
Alexandra: ¿Y esta quién es?
Lucía: Alguien que no te importa, sapa -contesto ella toda odiosa-
Estuve a punto de reventar en risas súper escandalosas, pero me contuve. Lucía salía con cada cosa que se le ocurría
Luciano: Lo mejor será que luego hablemos
Alexandra: ¿Y si no quiero?
Lucía: Pues te saco yo de esas greñas, mamita, que velocidad no me falta
Alina: Lucía, cállate -dije con una risa en la cara-
Alexandra: Te quiero mañana en mi casa a las seis. Vamos a hablar muy serio
Luciano: No puedo
Alexandra: A ver, ¿y por qué no? Se supone que los lunes tienes libre las tardes
Note como Lucía y Luciano se pusieron un poco tensos
Lucía: Si eres metida, vale. Si no puede no puede y bórralo, mamita, que fue con lápiz y no con lapicero
Alexandra: ¡Tú te callas, rarita!
Lucía: ¿Rarita? ¿RARITA? -grito mientras se acercaba- ¡RARITA TU MADRE!
Lucía se transformo por completo. Se acercó a Alexandra y le empezó a halar el cabello, eso si, Alexandra no se dejo. Me le fui encima a Lucía y Luciano a Alexandra, como pudimos las separamos y Luciano se llevo a su 'novia' fuera del lugar
Alina: A ver. Ya Lucía, contrólate
Lucía: ¿No escuchaste a esa? ¡Me dijo rarita! ¡Pffff! ¿Quién se cree esa bicha?
Alina: Ya, tranquila
De repente, un grito se escucho proveniente de mi habitación. Recordé su ahí estaba mi princesa y corrí, cuando me di cuenta, era que la puerta estaba trancada y Cata quería salir. Abrí y la vi llorando, enseguida la cargue
Alina: ¿Qué paso?
Cata: Puedta cerro -dijo un poco más calmada-
Lucía: Ya, tranquila
Cata: ¡Uciaaaa! -abrió sus brazos y Lucía la cargo-
Alina: Cata, voy a cambiarme para ir con tu mama, ¿si?
Cata: ¡Mamiiiii!
Escogí la ropa y me vestí en el baño rápido. Saque mi bolso, el bolso con la ropa de Cata y al salir, vi que en ese momento, Luciano se dejaba caer en el sofá de la sala
Lucía: Bueno, ¿y a ti que te pasa?
Alina: ¿Se fue?
Luciano: ¡Por suerte! ¿Ya vamos?
Alina: Pues si, aunque si no quieres ir, puedes quedarte, por mi no hay problema
Luciano: Para nada. Vamos todos y aprovechamos para comer porque yo no lo he hecho y tu tampoco
Lucía: Yo comí, pero igual, tengo hambre
Alina-Luciano: ¡Como siempre! -dijimos a la vez-
Salimos los cuatro y nos subimos al auto. Luciano iba manejando, Lucía atrás con Cata y yo de copiloto. Llegamos rápido a la casa de mi hermana y me baje yo primero, toque el timbre una vez... Dos veces... Tres veces y por fin me abrió Adrián, se veía asustado y ansioso
Alina: Hola.. ¿Esta Aislyn?
Adrián: No, salió para casa de tu papa
Alina: ¿Te dejo a Cata o se la llevo a mi hermana?
Adrián: No, llévasela a ella
Alina: ¿Te encuentras bien?
De repente, escuche una voz diferente y no era la de mi hermana
Xx: Adri, ¿ya puedo salir? -dijo asomándose a la sala con una camisa de el puesta-
Me quede estupefacta al ver a esa mujer, prácticamente desnuda en casa de mi hermana y sola con Adrián
Alina: ¡ERES UN MALDITO, ADRIÁN! -dije y luego le plante una bofetada-
Sin permiso alguno, Alexandra entro como si fuera la dueña y señora de la casa, empujándome
Alexandra: Amor mío -dijo gritando-
Alina: ¿Qué tú siempre tienes que buscar a tu novio? Digo, que flojera, eh
Alexandra: -fulminándome con la mirada- Al menos tengo uno... No como otras
Alina: Al menos el que yo tenga no se va a besar con su mejor amiga -dije entre dientes-
Alexandra: ¿Qué?
Alina: No, que tengo que llevar a mi sobrina a casa de mi hermanita -me acerque a Luciano- ¿Me acompañas?
Luciano: Por supuesto -me abrazo y me sonrió-
La muy bitch, me volvió a empujar e hizo que Luciano la abrazara ella
Alexandra: Pero amorcito, yo estoy aquí -dijo poniendo los labios en piquito. Que irritante-
Luciano: Pero yo ya tenía planes con mi escritora -dijo al separarse-
Alina: No es ningún problema, piloto favorito, puedo ir sola
Alexandra: Ay si, piloto favorito, ñañañaña -dijo remedando-
Luciano: ¿Te metiste alguna droga hoy? -dijo sorprendido por su reacción- Y no, yo te voy a acompañar, así que ve a arreglarte y tú -refiriéndose a Alexandra- déjate de niñerías que voy a estar con mi mejor amiga
Alexandra empezó a botar chispas por todos lados
Alexandra: A ver, a ver... La novia tuya soy yo, creo que merezco respeto
Luciano: Si, pero mi mejor amiga es Alina y eso no lo voy a discutir, ni contigo, ni con nadie. Que te quede claro, Alina esta por encima de todo y de todos
Alina: Luciano, es tu novia
Luciano: Si, y tú mi mejor amiga desde hace mucho, Ali y no te voy a sustituir
Alexandra: Bueno, ¿entonces para que carajos te buscas una novia?
En ese momento entro Lucía, pues la puerta estaba más abierta que puerta de iglesia
Lucía: Ayyyy, que es todo ese griterío loco -dijo escandalizada-
Alexandra: ¿Y esta quién es?
Lucía: Alguien que no te importa, sapa -contesto ella toda odiosa-
Estuve a punto de reventar en risas súper escandalosas, pero me contuve. Lucía salía con cada cosa que se le ocurría
Luciano: Lo mejor será que luego hablemos
Alexandra: ¿Y si no quiero?
Lucía: Pues te saco yo de esas greñas, mamita, que velocidad no me falta
Alina: Lucía, cállate -dije con una risa en la cara-
Alexandra: Te quiero mañana en mi casa a las seis. Vamos a hablar muy serio
Luciano: No puedo
Alexandra: A ver, ¿y por qué no? Se supone que los lunes tienes libre las tardes
Note como Lucía y Luciano se pusieron un poco tensos
Lucía: Si eres metida, vale. Si no puede no puede y bórralo, mamita, que fue con lápiz y no con lapicero
Alexandra: ¡Tú te callas, rarita!
Lucía: ¿Rarita? ¿RARITA? -grito mientras se acercaba- ¡RARITA TU MADRE!
Lucía se transformo por completo. Se acercó a Alexandra y le empezó a halar el cabello, eso si, Alexandra no se dejo. Me le fui encima a Lucía y Luciano a Alexandra, como pudimos las separamos y Luciano se llevo a su 'novia' fuera del lugar
Alina: A ver. Ya Lucía, contrólate
Lucía: ¿No escuchaste a esa? ¡Me dijo rarita! ¡Pffff! ¿Quién se cree esa bicha?
Alina: Ya, tranquila
De repente, un grito se escucho proveniente de mi habitación. Recordé su ahí estaba mi princesa y corrí, cuando me di cuenta, era que la puerta estaba trancada y Cata quería salir. Abrí y la vi llorando, enseguida la cargue
Alina: ¿Qué paso?
Cata: Puedta cerro -dijo un poco más calmada-
Lucía: Ya, tranquila
Cata: ¡Uciaaaa! -abrió sus brazos y Lucía la cargo-
Alina: Cata, voy a cambiarme para ir con tu mama, ¿si?
Cata: ¡Mamiiiii!
Escogí la ropa y me vestí en el baño rápido. Saque mi bolso, el bolso con la ropa de Cata y al salir, vi que en ese momento, Luciano se dejaba caer en el sofá de la sala
Lucía: Bueno, ¿y a ti que te pasa?
Alina: ¿Se fue?
Luciano: ¡Por suerte! ¿Ya vamos?
Alina: Pues si, aunque si no quieres ir, puedes quedarte, por mi no hay problema
Luciano: Para nada. Vamos todos y aprovechamos para comer porque yo no lo he hecho y tu tampoco
Lucía: Yo comí, pero igual, tengo hambre
Alina-Luciano: ¡Como siempre! -dijimos a la vez-
Salimos los cuatro y nos subimos al auto. Luciano iba manejando, Lucía atrás con Cata y yo de copiloto. Llegamos rápido a la casa de mi hermana y me baje yo primero, toque el timbre una vez... Dos veces... Tres veces y por fin me abrió Adrián, se veía asustado y ansioso
Alina: Hola.. ¿Esta Aislyn?
Adrián: No, salió para casa de tu papa
Alina: ¿Te dejo a Cata o se la llevo a mi hermana?
Adrián: No, llévasela a ella
Alina: ¿Te encuentras bien?
De repente, escuche una voz diferente y no era la de mi hermana
Xx: Adri, ¿ya puedo salir? -dijo asomándose a la sala con una camisa de el puesta-
Me quede estupefacta al ver a esa mujer, prácticamente desnuda en casa de mi hermana y sola con Adrián
Alina: ¡ERES UN MALDITO, ADRIÁN! -dije y luego le plante una bofetada-
martes, 24 de septiembre de 2013
Capítulo 7
''Eres Todo-Lucero''
Le di el biberón a Cata y después de que botara los gases, la deje en la cama, eso si, no sin antes ponerle unas almohadas para evitar que se cayera. Entre al baño, me di una ducha rápida y me puse un pijama largo que tenía de pantalón. Cuando salí, Lucía se andaba comiendo un sándwich
Alina: ¡Tu si comes, Dios!
Lucía: Me ofendería, pero... Nahh, tengo mucha hambre, así que te aguantas
Luciano: Los tuyos están en la cocina. Te aconsejo que corras porque esta -refiriéndose a Lucía- esta que los devora
Alina: No bueno -los busque y me volví- ¿que hacías, mocosa?
Lucía: Uhhhh... Si te digo no me crees
Luciano: No -dijo haciendo un gesto para que se callara- cuando te pones con el 'Uhhhh' es porque o te la pasaste haciendo marranadas o viendo sangre correr
Alina: Cierto... Mejor no digas nada -me reí-
Lucía: ¡Ay si, cuidao'! Debe de ser que son vírgenes y no saben que es sexo
Luciano: ¿Qué es sexo?
Soltamos una carcajada los tres. Seguimos un rato más bromeando, hasta que Lucía se fue. Nos pusimos a limpiar la cocina para poder levantarnos a la hora que nos diera la regalada gana, pues era domingo y no había que trabajar, ni pilotear, ni madrugar. Mientras yo intentaba abrir una de las puertas altas en donde iban los platos, Luciano la abrió, lo puse en su sitio y al darme la vuelta, me encontré con Luciano detrás de mi
Sentí una conexión distinta entre nuestra mirada. Sus manos acariciaban mi cabello y descendían hasta mi cara, intentando grabar ese momento. Lentamente nuestros rostros se fueron acercando más y cuando me di cuenta, mis labios rozaban a los suyos, lentamente, con un ternura increíble. Mis manos subieron hasta su rostro mientras que las de él se posaron en mis caderas abrazándome. Era un beso intenso pero no perdía ni la dulzura y la ternura, era simplemente perfecto; lentamente nos fuimos separando y caí en cuenta que me estaba besando con el que se suponía que era mi mejor amigo y no supe como reaccionar
Él por su parte me abrazo y olía mi cabello, amaba hacer eso y yo amaba que lo hiciera, puesto que eso me hacia sentir una paz inmensa, puse mis brazos al rededor de su cuello y correspondí a su abrazo
Después de unos minutos nos soltamos y con un temor increíble, salí corriendo de la cocina en dirección a mi habitación y la tranqué. Acomode a Cata en la cama para poder entrar yo también
Las preguntas en mi mente no se hicieron esperar, ¿Por qué lo había besado? ¿Por qué correspondí? ¿Por qué me sentí tan bien probando sus labios? ¿Cambiará nuestra relación? ¿Nos alejaremos o nos aceremos más ahora? ¿Le habrá gustado?... Bueno, esta última era más personal, puesto que a mi si me fascino ese beso, pero... ¿Y ahora? ¿Volveremos a besarnos?
Alina: Ya, Alina, ya. Te calmas, que no eres una adolescente. Ese beso fue por impulso, no significa nada -me detuve- Ay ¿a quien engaño? Obvio que significo y mucho
Me acomodé para dormir y caí en garras de Morfeo tan rápido como decir 'Mu'
Me desperté casi a las doce del día y me fije que Cata no estaba en la cama, cosa que me preocupó, puesto que no sabía si Luciano estaba en casa. Me levanté rápido de la cama y mi sorpresa fue encontrarlo a él, dándole de comer una crema de pollo. Estaba segura de que cuando mi amigo tuviera hijos, sería un padre maravilloso, sólo esperaba que esos hijos no fueran a salir por vagina de Alexandra puesto que aún no me tragaba a esa chica
Alina: Hola -dije al acercarme-
Cata: Popa, tia -dijo sonriente-
Luciano: Tenía hambre, esta mocosita -dijo al limpiarle la boca-
Cata: Haaammmbeeee
Luciano: Si, tenías hambre -le apretó un poco los cachetes-
Alina: ¿Quieres jugar?
Cata: ¡Tiiiiiii!
Busque mi móvil y le puse un juego para pintar. La baje de la silla y ella sola se fue hasta mi habitación donde entro tranquilamente. Me gire a ver a Luciano, quien parecía estar muy pensativo
Alina: ¿Qué te pasa? -le dije mientras caminaba hasta la cocina-
Luciano: Nada, sólo pensaba -dijo siguiéndome-
Alina: Ok. ¿En qué pensabas? -corregí-
Luciano: En lo que ocurrió ayer... En lo genial que sentí al tenerte tan cerca -dijo otra vez acercándose y yo me aleje un poco- en la maravillosa conexión que sentí con tu mirada -se acercó más y yo me pegue por completo contra el refrigerador- en lo bello que fue sentir tu respiración agitada contra la mía -se pegó por completo a mi- en lo sensacional que fue sentir tus labios -rozo nuestros labios-
Estaba perdida en su boca, en su respiración, en su aliento, en cada detalle de sus ojos cafés que me perdían, tenía la respiración entre cortada y sentía un hormigueo en las piernas. Justo cuando iba a unir por completo, sus labios con los míos, sonó el timbre de la casa
Alina: Tengo que abrir -le dije en un susurro-
Luciano: No lo hagas, por favor -dijo tocando mis labios con los suyos-
Iba a besarme de nuevo, cuando volvió a sonar el timbre
Cata: Tiaaaaa. Puedddtaaaa -grito desde la sala-
Muy a mi pesar me separe de Luciano, tome aire y cuando me iba a ir a la puerta, él me tomo de la mano y me halo del brazo, pegándome contra su cuerpo. Me dio una última mirada y sin más unió sus labios con los míos, sin importarle nada. Fue un beso intenso y pasional, distinto al de ayer
Al separar nuestros labios lo mire a los ojos y de inmediato fui corriendo a abrir la puerta, pero todo estuvo perfecto hasta ese momento
Alina: Luciano... Te buscan -dije muy a mi pesar-
Le di el biberón a Cata y después de que botara los gases, la deje en la cama, eso si, no sin antes ponerle unas almohadas para evitar que se cayera. Entre al baño, me di una ducha rápida y me puse un pijama largo que tenía de pantalón. Cuando salí, Lucía se andaba comiendo un sándwich
Alina: ¡Tu si comes, Dios!
Lucía: Me ofendería, pero... Nahh, tengo mucha hambre, así que te aguantas
Luciano: Los tuyos están en la cocina. Te aconsejo que corras porque esta -refiriéndose a Lucía- esta que los devora
Alina: No bueno -los busque y me volví- ¿que hacías, mocosa?
Lucía: Uhhhh... Si te digo no me crees
Luciano: No -dijo haciendo un gesto para que se callara- cuando te pones con el 'Uhhhh' es porque o te la pasaste haciendo marranadas o viendo sangre correr
Alina: Cierto... Mejor no digas nada -me reí-
Lucía: ¡Ay si, cuidao'! Debe de ser que son vírgenes y no saben que es sexo
Luciano: ¿Qué es sexo?
Soltamos una carcajada los tres. Seguimos un rato más bromeando, hasta que Lucía se fue. Nos pusimos a limpiar la cocina para poder levantarnos a la hora que nos diera la regalada gana, pues era domingo y no había que trabajar, ni pilotear, ni madrugar. Mientras yo intentaba abrir una de las puertas altas en donde iban los platos, Luciano la abrió, lo puse en su sitio y al darme la vuelta, me encontré con Luciano detrás de mi
Sentí una conexión distinta entre nuestra mirada. Sus manos acariciaban mi cabello y descendían hasta mi cara, intentando grabar ese momento. Lentamente nuestros rostros se fueron acercando más y cuando me di cuenta, mis labios rozaban a los suyos, lentamente, con un ternura increíble. Mis manos subieron hasta su rostro mientras que las de él se posaron en mis caderas abrazándome. Era un beso intenso pero no perdía ni la dulzura y la ternura, era simplemente perfecto; lentamente nos fuimos separando y caí en cuenta que me estaba besando con el que se suponía que era mi mejor amigo y no supe como reaccionar
Él por su parte me abrazo y olía mi cabello, amaba hacer eso y yo amaba que lo hiciera, puesto que eso me hacia sentir una paz inmensa, puse mis brazos al rededor de su cuello y correspondí a su abrazo
Después de unos minutos nos soltamos y con un temor increíble, salí corriendo de la cocina en dirección a mi habitación y la tranqué. Acomode a Cata en la cama para poder entrar yo también
Las preguntas en mi mente no se hicieron esperar, ¿Por qué lo había besado? ¿Por qué correspondí? ¿Por qué me sentí tan bien probando sus labios? ¿Cambiará nuestra relación? ¿Nos alejaremos o nos aceremos más ahora? ¿Le habrá gustado?... Bueno, esta última era más personal, puesto que a mi si me fascino ese beso, pero... ¿Y ahora? ¿Volveremos a besarnos?
Alina: Ya, Alina, ya. Te calmas, que no eres una adolescente. Ese beso fue por impulso, no significa nada -me detuve- Ay ¿a quien engaño? Obvio que significo y mucho
Me acomodé para dormir y caí en garras de Morfeo tan rápido como decir 'Mu'
Me desperté casi a las doce del día y me fije que Cata no estaba en la cama, cosa que me preocupó, puesto que no sabía si Luciano estaba en casa. Me levanté rápido de la cama y mi sorpresa fue encontrarlo a él, dándole de comer una crema de pollo. Estaba segura de que cuando mi amigo tuviera hijos, sería un padre maravilloso, sólo esperaba que esos hijos no fueran a salir por vagina de Alexandra puesto que aún no me tragaba a esa chica
Alina: Hola -dije al acercarme-
Cata: Popa, tia -dijo sonriente-
Luciano: Tenía hambre, esta mocosita -dijo al limpiarle la boca-
Cata: Haaammmbeeee
Luciano: Si, tenías hambre -le apretó un poco los cachetes-
Alina: ¿Quieres jugar?
Cata: ¡Tiiiiiii!
Busque mi móvil y le puse un juego para pintar. La baje de la silla y ella sola se fue hasta mi habitación donde entro tranquilamente. Me gire a ver a Luciano, quien parecía estar muy pensativo
Alina: ¿Qué te pasa? -le dije mientras caminaba hasta la cocina-
Luciano: Nada, sólo pensaba -dijo siguiéndome-
Alina: Ok. ¿En qué pensabas? -corregí-
Luciano: En lo que ocurrió ayer... En lo genial que sentí al tenerte tan cerca -dijo otra vez acercándose y yo me aleje un poco- en la maravillosa conexión que sentí con tu mirada -se acercó más y yo me pegue por completo contra el refrigerador- en lo bello que fue sentir tu respiración agitada contra la mía -se pegó por completo a mi- en lo sensacional que fue sentir tus labios -rozo nuestros labios-
Estaba perdida en su boca, en su respiración, en su aliento, en cada detalle de sus ojos cafés que me perdían, tenía la respiración entre cortada y sentía un hormigueo en las piernas. Justo cuando iba a unir por completo, sus labios con los míos, sonó el timbre de la casa
Alina: Tengo que abrir -le dije en un susurro-
Luciano: No lo hagas, por favor -dijo tocando mis labios con los suyos-
Iba a besarme de nuevo, cuando volvió a sonar el timbre
Cata: Tiaaaaa. Puedddtaaaa -grito desde la sala-
Muy a mi pesar me separe de Luciano, tome aire y cuando me iba a ir a la puerta, él me tomo de la mano y me halo del brazo, pegándome contra su cuerpo. Me dio una última mirada y sin más unió sus labios con los míos, sin importarle nada. Fue un beso intenso y pasional, distinto al de ayer
Al separar nuestros labios lo mire a los ojos y de inmediato fui corriendo a abrir la puerta, pero todo estuvo perfecto hasta ese momento
Alina: Luciano... Te buscan -dije muy a mi pesar-
lunes, 23 de septiembre de 2013
Capítulo 6
''Que Vida La Mía-Camilo Echeverry''
Nos dirigimos a las caballerisas con Cata y cuando llegamos, la pequeña se puso eufórica al verlos
Cata: ¡Ballossss! ¡Balloss! -gritaba-
Alina: Tranquila, Cata, si, son caballos
Cata: ¿Tu subid? -pregunto-
Alina: Luego
Recorrimos las caballerisas y todos los caballos y yeguas eran preciosos, uno más hermoso que el otro, totalmente fascinante. Luego, nos fuimos al área de la piscina los tres. Dejamos las cosas un mesa y mientras yo me quitaba la camisa, Luciano desvestía a Cata
Luciano: Uy, que sexi -dijo mirándome de reojo-
Alina: Ya cállate, menso -le dije riendo-
Cata: Seeeeiiiissssiiiiiii -repitió Cata-
Luciano: Mira, hasta Cata opina lo mismo -rió- pero bueno, ya esta pequeña esta lista para ponerse su traje de baño
Luciano me paso a la niña y mientras el se desvestía, yo vestía a Cata. Le puse un poco de protector solar en el cuerpo, pues aunque hacia un sol muy leve, su piel era muy delicada. Luego, los dos se fueron al agua
Mientras ordenaba las cosas, el móvil de Luciano vibró en la mesa, era una llamada de Alexandra. Me fijé de que el estuviera entretenido y le conteste
Alexandra: ¡Amorcitoooo! ¿Dónde andas? -dijo con un tono de berrinche que a cualquiera le dan ganas de vomitar-
Alina: Ayyy, no soy tu amorcitooo -le dije al borde de la risa-
Alexandra: ¿Dónde esta Luciano? -dijo seria-
Alina: Esta con su mejor amiga, disfrutando del hermoso día que hace, en una hacienda bellísima, ¿cómo la ves?
Alexandra: ¿Ah, si? Pues no te creo -dijo enojada-
Alina: Ay, pues no me creas que me resbala. Allá tú. De hecho, ahorita lo estoy viendo en ese traje de baño tan sexi que le regalé y jugando de lo más feliz con mi sobrina -sonreí en esa parte porque es cierto- ah y ahora, me mando un beso volador, ¿que te parece? -dije divertida-
Alexandra: ¿Sabes que? ¡PU-DRE-TE! -corto la comunicación-
Me quite el teléfono del oído y vi como decía 'Llamada terminada'
Alina: Ok, haré mi mejor intento -puse el teléfono en la mesa- pero será después -sonreí- hoy disfrutare de mi mejor amigo
Me termine de desvestir y me lance al agua, estaba deliciosa, me acerque a ellos y cuando estaba cerca, empece a mojar a Luciano con las manos
Alina: Jujujuuu -me burlaba de el, pues como tenía a Cata, no podía defenders-
Luciano: Ya verás, escritora -dijo en tono de venganza-
El resto del día lo pasamos ahí. Hasta qué casi ya estaba empezando a hacerse oscuro. Cata durmió durante todo el trayecto en mis brazos y yo dormite un poco. Cuando llegamos al edificio, con mucho cuidado me baje, obviamente, ayudada por Luciano. Espere que tomara los tres bolsos y subimos juntos, Cata, dormía plácidamente en mi hombro. Llegamos y mi sorpresa fue ver a esa tipa ahí, todo fue perfecto hasta ese momento
Alexandra: ¡Amorcitoo! -dijo acercándose mientras lo besaba- ¿Dónde estaban?
Alina: -intervine- En la piscina, ¿no ves?
Alexandra: Oye, Lu, ¿no escuchaste como un zumbido?
Luciano: No. ¿Qué haces aquí? -dijo abriendo-
Alexandra: Vine a hablar contigo
Como la muy descarada entro sin permiso, yo me quede en el mueble recostada con Cata en brazos
Luciano: ¿De qué quieres hablar?
Alexandra: ¿Podrías retirarte? Digo, estas estorbando
Alina: Noup -conteste entretenida con mi teléfono- aquí vivo yo, por si no sabía, así que puedo estar donde se me de la gana -puse a Cata acostada en el sillón- sin que nadie me mande, ¿cómo ves? -sonreí-
Alexandra: Luciano, dile
Luciano: Ay Alex, estoy muy agotado como para tus berrinches y en todo caso, Ali tiene razón
Vi como enfureció en ese momento
Alina: Si te vas a ir, se agradece no partir más porta retratos. Por cierto, me debes uno carísimo
La tipa esa salió y en ese momento llego Lucía, atónita porque la chica esa salía como fiera del lugar
Lucía: ¿Y esa bicha rara de donde salió? -dijo haciendo un gesto de confusión-
Alina: Pregúntale a tu casi tocayo
Tome a la niña en brazos y ahora si me fui a la recámara para que durmiera más cómoda. La cambie de ropa y salí para hacerle el biberón antes de que despertara a los gritos. Estábamos los tres en la cocina. Lucía comiéndose el queso, Luciano preparando la cena y yo haciendo un biberón
Alina: -al oído- Muchas gracias por este día -le sonreí a Luciano-
Luciano: Gracias a ti por este y todos los días que hemos pasado juntos -sonrió-
Nos dirigimos a las caballerisas con Cata y cuando llegamos, la pequeña se puso eufórica al verlos
Cata: ¡Ballossss! ¡Balloss! -gritaba-
Alina: Tranquila, Cata, si, son caballos
Cata: ¿Tu subid? -pregunto-
Alina: Luego
Recorrimos las caballerisas y todos los caballos y yeguas eran preciosos, uno más hermoso que el otro, totalmente fascinante. Luego, nos fuimos al área de la piscina los tres. Dejamos las cosas un mesa y mientras yo me quitaba la camisa, Luciano desvestía a Cata
Luciano: Uy, que sexi -dijo mirándome de reojo-
Alina: Ya cállate, menso -le dije riendo-
Cata: Seeeeiiiissssiiiiiii -repitió Cata-
Luciano: Mira, hasta Cata opina lo mismo -rió- pero bueno, ya esta pequeña esta lista para ponerse su traje de baño
Luciano me paso a la niña y mientras el se desvestía, yo vestía a Cata. Le puse un poco de protector solar en el cuerpo, pues aunque hacia un sol muy leve, su piel era muy delicada. Luego, los dos se fueron al agua
Mientras ordenaba las cosas, el móvil de Luciano vibró en la mesa, era una llamada de Alexandra. Me fijé de que el estuviera entretenido y le conteste
Alexandra: ¡Amorcitoooo! ¿Dónde andas? -dijo con un tono de berrinche que a cualquiera le dan ganas de vomitar-
Alina: Ayyy, no soy tu amorcitooo -le dije al borde de la risa-
Alexandra: ¿Dónde esta Luciano? -dijo seria-
Alina: Esta con su mejor amiga, disfrutando del hermoso día que hace, en una hacienda bellísima, ¿cómo la ves?
Alexandra: ¿Ah, si? Pues no te creo -dijo enojada-
Alina: Ay, pues no me creas que me resbala. Allá tú. De hecho, ahorita lo estoy viendo en ese traje de baño tan sexi que le regalé y jugando de lo más feliz con mi sobrina -sonreí en esa parte porque es cierto- ah y ahora, me mando un beso volador, ¿que te parece? -dije divertida-
Alexandra: ¿Sabes que? ¡PU-DRE-TE! -corto la comunicación-
Me quite el teléfono del oído y vi como decía 'Llamada terminada'
Alina: Ok, haré mi mejor intento -puse el teléfono en la mesa- pero será después -sonreí- hoy disfrutare de mi mejor amigo
Me termine de desvestir y me lance al agua, estaba deliciosa, me acerque a ellos y cuando estaba cerca, empece a mojar a Luciano con las manos
Alina: Jujujuuu -me burlaba de el, pues como tenía a Cata, no podía defenders-
Luciano: Ya verás, escritora -dijo en tono de venganza-
El resto del día lo pasamos ahí. Hasta qué casi ya estaba empezando a hacerse oscuro. Cata durmió durante todo el trayecto en mis brazos y yo dormite un poco. Cuando llegamos al edificio, con mucho cuidado me baje, obviamente, ayudada por Luciano. Espere que tomara los tres bolsos y subimos juntos, Cata, dormía plácidamente en mi hombro. Llegamos y mi sorpresa fue ver a esa tipa ahí, todo fue perfecto hasta ese momento
Alexandra: ¡Amorcitoo! -dijo acercándose mientras lo besaba- ¿Dónde estaban?
Alina: -intervine- En la piscina, ¿no ves?
Alexandra: Oye, Lu, ¿no escuchaste como un zumbido?
Luciano: No. ¿Qué haces aquí? -dijo abriendo-
Alexandra: Vine a hablar contigo
Como la muy descarada entro sin permiso, yo me quede en el mueble recostada con Cata en brazos
Luciano: ¿De qué quieres hablar?
Alexandra: ¿Podrías retirarte? Digo, estas estorbando
Alina: Noup -conteste entretenida con mi teléfono- aquí vivo yo, por si no sabía, así que puedo estar donde se me de la gana -puse a Cata acostada en el sillón- sin que nadie me mande, ¿cómo ves? -sonreí-
Alexandra: Luciano, dile
Luciano: Ay Alex, estoy muy agotado como para tus berrinches y en todo caso, Ali tiene razón
Vi como enfureció en ese momento
Alina: Si te vas a ir, se agradece no partir más porta retratos. Por cierto, me debes uno carísimo
La tipa esa salió y en ese momento llego Lucía, atónita porque la chica esa salía como fiera del lugar
Lucía: ¿Y esa bicha rara de donde salió? -dijo haciendo un gesto de confusión-
Alina: Pregúntale a tu casi tocayo
Tome a la niña en brazos y ahora si me fui a la recámara para que durmiera más cómoda. La cambie de ropa y salí para hacerle el biberón antes de que despertara a los gritos. Estábamos los tres en la cocina. Lucía comiéndose el queso, Luciano preparando la cena y yo haciendo un biberón
Alina: -al oído- Muchas gracias por este día -le sonreí a Luciano-
Luciano: Gracias a ti por este y todos los días que hemos pasado juntos -sonrió-
sábado, 21 de septiembre de 2013
Capítulo 5
''Para Empezar-Leonel García''
Luciano y yo nos soltamos de nuestro abrazo, eso si, sin apartarnos, pues el tenía su brazo por encima de mis hombros y yo mi brazo por su cintura. La misma voz volvió a hablar
Xx: ¿Me puedes explicar, Luciano?
Alina: ¿La conoces, piloto favorito?
Xx: Con que tu eres Alina -entro sin importarle un carajo-
Luciano: Vete de aquí. Tú y yo hablaremos luego
Alina: ¿Es ella? -conteste confundida y el asintió- Si, yo soy Alina -la mire desafiante-
Xx: Ah, que bien. ¿Si sabes quien soy yo?
Alina: Supongo que Alexandra... La novia de Luciano
Alexandra: Exactamente y vengo a dejarte en claro dos cosas
Luciano: Alexandra. Adiós, largo
Alina: No, piloto. Déjala que hable -la mire- ¿Que quieres? -aun seguía abrazada a Luciano-
Alexandra: Uno, que dejes en paz a mi novio y dos, que lo sueltes
Alina: Ay, pues, fíjate que no porque, uno, es mi mejor amigo y dos, a él no le incomoda -le sonreí odiosa-
Luciano: Alexandra, será mejor que te vayas. Por si no viste, estábamos en un momento de amigos. Además, tú y yo vamos a hablar seriamente
Alexandra: ¿La prefieres a ella que a mi?
Alina: Para que veas lo que hace por su mejor amiga
Luciano: Por supuesto, después de lo que hiciste con mucha más razón, así que retírate
Alexandra estaba enojada, así que cuando caminaba, con mucha intención golpeó uno de los porta retratos que tenía una de las más hermosas fotos entre Luciano y yo, cayendo este al suelo partiendose. Quise revolcarla en el piso, pero Luciano me detuvo y cerro la puerta cuando ella salió
Alina: ¿Se puede saber de que antro de mala muerte salió esa? -dije al agacharme para recoger los pedazos de vidrio-
Luciano: Alina -rió y me levantó- déjala, no quiero que esto afecte nuestra relación
Alina: Es una abusadora. Tiró nuestra foto -le dije mientras lo señalaba- y ni siquiera se disculpó
Luciano: Ya luego yo hablaré con ella, no te preocupes. Ahora, lo que quiero es terminar de pasar este fin de semana con mi mejor amiga... ¿Quien será?
Alina: ¡YOOO! -dije dando brinquitos-
Luciano: ¡Siii!
Luciano me alzo y me empezó a hacer cosquillas, los gritos retumbaban por todo el edificio. Nos dejamos caer en el sofá, con los brazos por la cintura
Luciano: Te quiero llevar a un lugar especial mañana, así que no quiero que te levantes tarde mañana
Alina: ¿Mañana? Mañana voy a tener que buscar a Cata
Luciano: Entonces Cata va con nosotros
Nos quedamos hablando un poco más y luego me fui a descansar a mi habitación. No sin antes darle un gran abrazo a mi piloto favorito. Me puse el pijama, me metí en la cama y mi móvil vibro
*De: Mi Piloto Favorito<3
Recibido A Las: 9:40pm
Hoy me dolió verte triste por mi culpa, pero me alegra que entre los dos las cosas estén mejores, escritora*
Sonreí y respondí
*Para: Mi Piloto Favorito<3
Enviado A Las: 9:32pm
A mi me dolió tu engaño, Piloto, me sentí traicionada y defraudada porque tú eres mi confidente, mi gran amigo, mi hermano y pensé que siempre nos confiaríamos todo y esto, me hizo sentir mal </3*
A los minutos recibí una respuesta
*De: Mi Piloto Favorito<3
Enviado A Las: 9:36pm
Fui un total estúpido, pero te juro que no volverá a pasar. En un instante me di cuenta de que si te perdía a ti, estaría vacío. Pero ahora estamos bien y ahora tú tienes que dormir*
Sonreí con eso último, pues él era un mando tremendo con respecto a eso
*Para: Mi Piloto Favorito<3
Enviado A Las: 9:38pm
Ya voy, señor. Que sueñes con los ángeles... Ya mañana me dices que tal me veo con alas, jajajajaj, te adoro*
Deje el móvil cargando en la mesita ratona, me acomode en mi cama y me quede profundamente dormida
Luciano: Escritora... Escritora, despierta -me decía mientras me golpeaba sutil en la cara-
Alina: No, otro poquito más -dije entre dormida y despierta-
Empece a tocarlo con mi mano por su cara y cuando llegue a su nariz la empece a hundir
Luciano: ¿Qué haces? -dijo riendo-
Alina: Buscando la forma de apagarte -dije sonriente-
Luciano: ¡Ay si, muy graciosa!
Luciano empezó a hacerme cosquillas de nuevo y no pude evitar reír a los gritos, luego de detenerse me hizo sentar
Luciano: Quiero que te pongas cómoda y que debajo de toda esa ropa sexi que usas -dijo con tono pícaro- uses un traje de baño porque iremos a un lugar que te va a encantar
Alina: Pero, ¿Y Cata?
Luciano: Va con nosotros -sonrió- ahora vístete rápido para que desayunes conmigo
Luciano me dio un beso en la puntita de la nariz, como siempre acostumbraba y salió. Me levanté rápido al baño y luego me cambie. Opte por un traje baño muy sexi de color rojo y por encima me puse un shorts negro y una camisa blanca, con unos sandalias blancas. Busque uno de mis bolsos grandes y metí una toalla, ropa interior, protector solar, mis lentes, un pans y una camisa y salí. Luciano al verme, sonrió
Alina: ¿Así querías que me vistiera?
Luciano: Mmmm... Si, te ves perfecta -me guiño el ojo-
Rato más tarde estábamos en casa de mi hermana buscando a Cata. Mientras Luciano tenía el bolso con ropa y cosas de la niña, yo la tenía en los brazos
Aislyn: Me la cuidas, Alina
Alina: Ay no... ¿Por qué? -dije engañándola- obvio si... ¿Quien es la sobrina más hermosa?
Catalina: ¡Iooooo!
Luciano: Voy a dejar el bolso al auto -se retiró-
Alina: Bueno, Ais, nos vemos mañana. Besotes
Me encamine de nuevo a dirección del auto y me subí al asiento del copiloto con Cata en brazos. Amaba a esa preciosura de niña, era mi vida desde que había nacido
Llegamos al lugar después de unas dos horas de viaje, había sido tan aburrido que hasta Cata se había dormido por un rato. Entramos a una hacienda muy hermosa por fuera y por dentro. Catalina ya iba despierta y miraba todo fascinada. Nos detuvimos y nos bajamos del auto y un hombre se acercó a Luciano
Xx: ¡Hermano! -lo abrazo-
Luciano: ¡EYYYY! ¿Qué tal todo, Alejo?
Alejandro: Muy bien. Bienvenidos a La Venenosa
Qué nombre, pensé
Luciana: Gracias a ti por la invitación
Alejandro: No es nada. Es de ustedes hoy y los trabajadores estarán a su disposición
Sonreí, mientras Cata me llenaba de preguntas. El hombre se retiró y mientras ponía mi atención en Cata, Luciano se acercó y me hizo cosquillas para hacerme reaccionar
Luciano: ¿Y que quieres hacer? ¿Caballos, piscina, comer frutos?
Cata: ¡Ballossss!
Cata amaba los caballos, igual que yo, sólo que por las cuestiones de la ciudad, no podía montar muy seguido
Alina: Opino lo mismo que Cata -sonreí-
Capítulo 4
''Indispensable-Lucero''
Salí dolida del lugar y cuando me iba a subir al auto, sentí su mano tomando mi brazo
Luciano: Ali, yo te puedo explicar
Alina: ¿Explicar qué? ¿Qué me mentiste? -agacho el rostro- ¿Desde cuándo andan? Porqué desde ayer no es
Luciano: Hace mes y medio
Alina: ¿Desde mes y medio? -conteste atónita- ¿Desde cuándo me mientes? Ah no, desde hace un mes y medio, cierto
Luciano: No te dije porque no quería ilusionarme con algo. Quería que las cosas fueran más serias para contarte
Alina: ¿Quién es 'A'?
Luciano: Alexandra... Alina, de verdad, te iba a decir
Alina: No tienes excusa. Se supone que nos decimos todo -abrí la puerta del auto- quítate
Me subí al auto y vi como se tocaba la sien. Encendí y vi que ahora le marcaba a un número. Me dirigí al departamento de Lucía, pues sabía que ya estaba allá. Llegue rápido y cuando me abrió la salude
Lucía: ¿Qué paso? ¿Hubo sangre o que?
Alina: Que flojera tú con tu sangre -cerro la puerta y me deje caer en el sillón-
Lucía: Ay, ¿tomaste vinagre en vez de vino o qué? Andas de un demonio
Alina: El muy imbécil tiene novia desde hace un mes y yo recién me entero
Lucía: Ay, que mamarracho. Chama, mándalo a dónde el diablo dejo la ropa interior
Alina: Ganas no me faltaron
Lucía: Bueno, pero en todo caso... ¿A ti que te afecta? ¿Acaso te gusta tu amiguito?
Alina: Ay ¡Lucía! ¿Cuantas veces tengo que repetirte que...
Lucía: -remedándome- Sólo somos amigos. Eso es lo que ustedes dicen, pero no nos hagamos tontas, ustedes se aman, todos lo saben, menos ustedes
Alina: Mejor cambia de tema..
Lucía: Yo creo que hoy no voy a ir a comer en tu casa
Alina: Como prefieras
En ese momento sonó el móvil de Lucía
Lucía: Espera -se alejó un poco y atendió- ¿Bueno?. ¡Holaaaaa!. Ah ok, esta bien. Tranquilo pues -espero unos segundos- Ok, entiendo. Que si, vale, deja la joda tan intensa que entendí -colgó-
Atine a soltar la carcajada. Ese genio que se cargaba mi amiga y su acento súper cómico era para morir de risa
Alina: Bueno, Lucía. Me tengo que ir pero primero voy a tu baño
Lucía: Anda, pero no te lo vayas a llevar después
Saque de mi bolso mi estuche de maquillaje y mi teléfono y entre al baño a retocar el maquillaje. Mientras ponía el brillo labial sonó mi teléfono y sin ver atendí
Alina: ¿Qué pasa?
Rodrigo: Hola, Alina... ¿Estas muy ocupada? -preguntó nervioso-
Alina: No, para nada
Rodrigo: Llamaba para ver si te gustaría cenar hoy conmigo
Alina: Mmm... Si, esta bien. ¿Nos vemos en donde?
Rodrigo: Te mando la dirección por mensaje de texto
Alina: Vale
Corte la comunicación y vi que tenía un mensaje
*De: Mi Piloto Favorito♥
Recibido a las 3:30pm
Perdóname. Se que te lastimé y te defraudé, escritora*
Y así era. Me sentía dolida y por primera vez, Luciano no iba a poder consolarme, puesto que el era el causante de mi tristeza. Me dio ternura que me escribiera, pero quería mantenerme firme, así que salí del baño, tome mi bolsa, me despedí y me fui a mi cena con Rodrigo
Llegue rápido al lugar, era muy bonito e íntimo, el decorado era de madera, al igual que los pisos. Entre y lo vi sentando ya en una mesa para cuatro, con una copa en la mano, así que me acerque y al verme, se levantó caballerosamente
Rodrigo: Espero no haber interrumpido nada
Alina: No, al contrario, estaba aburrida en casa
Rodrigo: Entonces me alegra desaburrirte -tomo mi mano y la beso-
La cena estaba deliciosa y yo tenía un hambre voraz, puesto que con Luciano no había comido nada. Al terminar, recibí una llamada de mi hermana
Alina: Discúlpame -conteste- ¿Que pasa, Aislyn?
Aislyn: ¡HERMANAAA! ¿Vendrás por Cata mañana?
Cata era mi sobrina de dos años, a la cual amaba como una hija
Alina: Claro... ¿A qué horas la debo buscar?
Aislyn: ¿Te parece a las siete?
Alina: Dale. Yo te marco -corte- Rodrigo, gracias por todo, muchas gracias por la cena
Rodrigo: Gracias a ti por aceptarla -me dio un abrazo-
Alina: Nos vemos luego
Salí del restaurante y me fui directo al departamento. Deje mi auto en el estacionamiento del edificio y luego subí y justo cuando estaba buscando mis llaves, la puerta de abrió y me halaron de la mano, para luego abrazarme fuerte
Luciano: -apretándome cada vez más- Perdóname, por favor. Perdóname
Al principio me quise resistir, pero después, la ternura me gano y correspondí a su abrazo. Era mi mejor gran amigo y no podía pelearme con el toda la vida. Seguimos un poco más, hasta que una vocecita de una desconocida nos interrumpió
Xx: Ejem. Ejem -dijo carraspeando la garganta-
Salí dolida del lugar y cuando me iba a subir al auto, sentí su mano tomando mi brazo
Luciano: Ali, yo te puedo explicar
Alina: ¿Explicar qué? ¿Qué me mentiste? -agacho el rostro- ¿Desde cuándo andan? Porqué desde ayer no es
Luciano: Hace mes y medio
Alina: ¿Desde mes y medio? -conteste atónita- ¿Desde cuándo me mientes? Ah no, desde hace un mes y medio, cierto
Luciano: No te dije porque no quería ilusionarme con algo. Quería que las cosas fueran más serias para contarte
Alina: ¿Quién es 'A'?
Luciano: Alexandra... Alina, de verdad, te iba a decir
Alina: No tienes excusa. Se supone que nos decimos todo -abrí la puerta del auto- quítate
Me subí al auto y vi como se tocaba la sien. Encendí y vi que ahora le marcaba a un número. Me dirigí al departamento de Lucía, pues sabía que ya estaba allá. Llegue rápido y cuando me abrió la salude
Lucía: ¿Qué paso? ¿Hubo sangre o que?
Alina: Que flojera tú con tu sangre -cerro la puerta y me deje caer en el sillón-
Lucía: Ay, ¿tomaste vinagre en vez de vino o qué? Andas de un demonio
Alina: El muy imbécil tiene novia desde hace un mes y yo recién me entero
Lucía: Ay, que mamarracho. Chama, mándalo a dónde el diablo dejo la ropa interior
Alina: Ganas no me faltaron
Lucía: Bueno, pero en todo caso... ¿A ti que te afecta? ¿Acaso te gusta tu amiguito?
Alina: Ay ¡Lucía! ¿Cuantas veces tengo que repetirte que...
Lucía: -remedándome- Sólo somos amigos. Eso es lo que ustedes dicen, pero no nos hagamos tontas, ustedes se aman, todos lo saben, menos ustedes
Alina: Mejor cambia de tema..
Lucía: Yo creo que hoy no voy a ir a comer en tu casa
Alina: Como prefieras
En ese momento sonó el móvil de Lucía
Lucía: Espera -se alejó un poco y atendió- ¿Bueno?. ¡Holaaaaa!. Ah ok, esta bien. Tranquilo pues -espero unos segundos- Ok, entiendo. Que si, vale, deja la joda tan intensa que entendí -colgó-
Atine a soltar la carcajada. Ese genio que se cargaba mi amiga y su acento súper cómico era para morir de risa
Alina: Bueno, Lucía. Me tengo que ir pero primero voy a tu baño
Lucía: Anda, pero no te lo vayas a llevar después
Saque de mi bolso mi estuche de maquillaje y mi teléfono y entre al baño a retocar el maquillaje. Mientras ponía el brillo labial sonó mi teléfono y sin ver atendí
Alina: ¿Qué pasa?
Rodrigo: Hola, Alina... ¿Estas muy ocupada? -preguntó nervioso-
Alina: No, para nada
Rodrigo: Llamaba para ver si te gustaría cenar hoy conmigo
Alina: Mmm... Si, esta bien. ¿Nos vemos en donde?
Rodrigo: Te mando la dirección por mensaje de texto
Alina: Vale
Corte la comunicación y vi que tenía un mensaje
*De: Mi Piloto Favorito♥
Recibido a las 3:30pm
Perdóname. Se que te lastimé y te defraudé, escritora*
Y así era. Me sentía dolida y por primera vez, Luciano no iba a poder consolarme, puesto que el era el causante de mi tristeza. Me dio ternura que me escribiera, pero quería mantenerme firme, así que salí del baño, tome mi bolsa, me despedí y me fui a mi cena con Rodrigo
Llegue rápido al lugar, era muy bonito e íntimo, el decorado era de madera, al igual que los pisos. Entre y lo vi sentando ya en una mesa para cuatro, con una copa en la mano, así que me acerque y al verme, se levantó caballerosamente
Rodrigo: Espero no haber interrumpido nada
Alina: No, al contrario, estaba aburrida en casa
Rodrigo: Entonces me alegra desaburrirte -tomo mi mano y la beso-
La cena estaba deliciosa y yo tenía un hambre voraz, puesto que con Luciano no había comido nada. Al terminar, recibí una llamada de mi hermana
Alina: Discúlpame -conteste- ¿Que pasa, Aislyn?
Aislyn: ¡HERMANAAA! ¿Vendrás por Cata mañana?
Cata era mi sobrina de dos años, a la cual amaba como una hija
Alina: Claro... ¿A qué horas la debo buscar?
Aislyn: ¿Te parece a las siete?
Alina: Dale. Yo te marco -corte- Rodrigo, gracias por todo, muchas gracias por la cena
Rodrigo: Gracias a ti por aceptarla -me dio un abrazo-
Alina: Nos vemos luego
Salí del restaurante y me fui directo al departamento. Deje mi auto en el estacionamiento del edificio y luego subí y justo cuando estaba buscando mis llaves, la puerta de abrió y me halaron de la mano, para luego abrazarme fuerte
Luciano: -apretándome cada vez más- Perdóname, por favor. Perdóname
Al principio me quise resistir, pero después, la ternura me gano y correspondí a su abrazo. Era mi mejor gran amigo y no podía pelearme con el toda la vida. Seguimos un poco más, hasta que una vocecita de una desconocida nos interrumpió
Xx: Ejem. Ejem -dijo carraspeando la garganta-
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